TerrorismoLa funcionaria del
Gobierno Vasco que act�a de interlocutora con ellas pide su trasladoNerea Cambra, en un acto de la Asociaci�n de V�ctimas del Terrorismo.AVTActualizado Jueves, 26 marzo 2026 - 00:01Audio generado con IALa funcionaria del
Gobierno Vasco que act�a de enlace con las v�ctimas del terrorismo y con sus asociaciones,
Nerea Cambra, dejar� su puesto en los pr�ximos d�as a petici�n propia. Fuentes autorizadas del Ejecutivo auton�mico confirmaron ayer que Cambra ha solicitado su traslado a otra �rea, aunque desvincularon totalmente su decisi�n del enorme malestar que en el mundo de las v�ctimas est� generando la cascada de semilibertades que el Departamento de Justicia, al que ella pertenece, est� concediendo a presos de
ETA, entre ellos ex dirigentes hist�ricos como Garikoitz Aspiazu ('Txeroki') y Mar�a Soledad Iparragirre ('Anboto').La labor que esta trabajadora social ha desempe�ado en los �ltimos a�os es muy sensible. En nombre del
Gobierno Vasco, Cambra mantiene la interlocuci�n con las v�ctimas de
ETA y con las asociaciones que las representan. Las atiende para cualquier tipo de tr�mite, consulta o queja, de forma que es muy conocida en este sector, y tambi�n muy respetada por la empat�a que ha demostrado con ellas. Su puesto est� adscrito a la Direcci�n de Derechos Humanos y Atenci�n a V�ctimas que dirige
Ainhoa Zugasti, a las �rdenes de la consejera socialista Mar�a Jes�s San Jos�.La despedida de Cambra se produce en un momento delicado, cuando las semilibertades concedidas a presos de
ETA, a trav�s de la aplicaci�n del art�culo 100.2 del Reglamento Penitenciario, han alcanzado a Txeroki, en febrero, y este mismo martes, a Anboto, que a�n tiene que declarar por otra causa abierta en la
Audiencia Nacional.Ambos est�n condenados a centenares de a�os de c�rcel y no consta que se hayan arrepentido p�blicamente ni que hayan colaborado con la Justicia, pero est�n saliendo de la prisi�n de
Martutene (San Sebasti�n) unas horas al d�a, de lunes a viernes. En el caso de Txeroki, la Fiscal�a aduce que ha demostrado su �compromiso� con las v�ctimas al haber participado en el �programa de justicia restaurativa� con el que el
Gobierno Vasco est� reuniendo a etarras y v�ctimas dentro de las c�rceles y en un caser�o guipuzcoano. Tambi�n Anboto ha acudido a esos encuentros.Los detalles del programa, que fue desvelado por EL MUNDO hace dos semanas y que est� rodeado de una opacidad absoluta, tambi�n han generado malestar en las asociaciones de v�ctimas, que no hab�an sido informadas y que temen que su verdadero prop�sito sea acelerar la salida a la calle de los etarras fieles a Bildu que a�n no pueden acceder al tercer grado penitenciario.El art�culo 100.2 es una medida de car�cter excepcional que permite al condenado salir unas horas de prisi�n, pero con los de
ETA se ha convertido en una realidad ordinaria. El contexto pol�tico es la estable alianza parlamentaria forjada entre el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, y el l�der de Bildu y ex miembro de
ETA, Arnaldo Otegi, quien en octubre de 2021 dijo: �Tenemos a 200 presos en la c�rcel y si para sacarlos hay que votar a favor de los Presupuestos, pues los votaremos�.El Colectivo de V�ctimas del Terrorismo (Covite) ha censurado p�blicamente la semilibertad de Anboto. �Estamos hablando de una de las dirigentes hist�ricas de
ETA, condenada a 793 a�os de prisi�n, vinculada a 14 asesinatos y con responsabilidades de primer nivel dentro de la organizaci�n terrorista. Resulta escandaloso que se le conceda ya un r�gimen de semilibertad cuando ha cumplido muy poco tiempo de prisi�n en Espa�a�, ha denunciado Consuelo Ord��ez. A su juicio, �se est� forzando una v�a excepcional para facilitar su salida de prisi�n antes de que haya cumplido las tres cuartas partes de su condena�.Hoy apenas medio centenar de etarras siguen en segundo grado. Desde que S�nchez transfiri� la competencia de las c�rceles al Pa�s Vasco, en octubre de 2021, cerca de cien han obtenido el tercer grado y una treintena, el 100.2, aunque la lista de estos �ltimos no se hace p�blica.