NEWSAR
Multi-perspective news intelligence
SRCLa Vanguardia
LANGES
LEANCenter
WORDS2 394
ENT7
THU · 2026-03-26 · 05:00 GMTBRIEF NSR-2026-0326-36330
News/ Los mayores de 70 años tie…
NSR-2026-0326-36330News Report·ES·Human Interest

Los mayores de 70 años tienen menos acceso al trasplante renal: “Sufren un sesgo histórico”

Un artículo de noticias destaca que las personas mayores de 70 años en España tienen menos acceso al trasplante renal debido a un "sesgo histórico," aunque la edad por sí sola no es una contraindicación médica. El Hospital del Mar en Barcelona se ha especializado en facilitar el acceso al trasplante renal a este grupo de edad.

Marta Gambín CondeLa VanguardiaFiled 2026-03-26 · 05:00 GMTLean · CenterRead · 10 min

                                 Los mayores de 70 años tienen menos acceso al trasplante renal: “Sufren un sesgo histórico”
La VanguardiaFIG 01
Reading time
10min
Word count
2 394words
Sources cited
5cited
Entities identified
7entities
Quality score
100%
§ 01

Briefing Summary

AI-generated
NEWSAR · AI

Un artículo de noticias destaca que las personas mayores de 70 años en España tienen menos acceso al trasplante renal debido a un "sesgo histórico," aunque la edad por sí sola no es una contraindicación médica. El Hospital del Mar en Barcelona se ha especializado en facilitar el acceso al trasplante renal a este grupo de edad. El artículo relata la experiencia de Juanjo Granero, un paciente de 71 años que recibió un trasplante de riñón de su esposa, Inés Macías, de 73 años, después de inicialmente creer que su edad lo descartaba. A pesar de los avances, la edad sigue siendo un factor limitante en la comunidad médica, y el trasplante renal de donante vivo sigue siendo minoritario en España.

Confidence 0.90Sources 5Claims 5Entities 7
§ 02

Article analysis

Model · rule-based
Framing
Human Interest
Public Health
Tone
Measured
AI-assessed
CalmNeutralAlarmist
Factuality
0.70 / 1.00
Factual
LowHigh
Sources cited
5
Well sourced
FewMany
§ 03

Key claims

5 extracted
01

The percentage of kidney transplant recipients over 70 has doubled in the last decade to 23.7% nationally.

statisticFuentes de la ONT
Confidence
1.00
02

Less than 11% of kidney transplants in 2025 came from living donors.

statisticOrganización Nacional de Trasplantes (ONT)
Confidence
1.00
03

There is no clinical evidence that age alone is a contraindication for kidney transplant.

quoteMaría José Pérez Sáez y Dolores Redondo, nefrólogas del Hospital del Mar
Confidence
0.90
04

People over 70 have less access to kidney transplants.

factualArticle Title
Confidence
0.90
05

Hospital del Mar is a pioneer in Spain in promoting kidney transplants in older adults.

factualArticle's own claim
Confidence
0.80
§ 04

Full report

10 min read · 2 394 words
La primera vez que a Juanjo Granero le dijeron que un familiar podía donarle un riñón, dijo que no. Llevaba unos meses en la lista de espera para trasplante —sus riñones solo funcionaban al 15%—, acababa de sufrir un infarto y pasaba varias horas a la semana conectado a una máquina de hemodiálisis, pero a sus 69 años se negó rotundamente a que uno de los suyos pasara por ese trance. Sin embargo, cambió de opinión en la segunda visita médica, cuando la nefróloga de la Unidad de Trasplante Renal del Hospital del Mar (Barcelona) le volvió a explicar los beneficios del trasplante renal de donante vivo y el bajo riesgo que corría un donante bien estudiado. Y aceptó, con la condición de que no fuera ninguno de sus hijos el que se sometiera a la operación. Ahí entró en escena su mujer, Inés Macías, que no tuvo ninguna duda de lo que quería hacer. Ambos pasaron por cirugía a finales del 2024 y todo salió bien. Tenían entonces 71 y 73 años.Hasta que no les tocó de cerca, este matrimonio estaba convencido de que estar en la setentena les descartaba automáticamente de la ecuación. “Pensábamos que a partir de los 70 años ya no podría acceder a un riñón, y que no había posibilidad de trasplante entre personas vivas, pero nos aclararon que se habían hecho muchos y que funcionaba perfectamente”, recuerda Juanjo. El suyo era un desconocimiento natural, por varios motivos: primero, porque en España la modalidad de trasplante renal de donante vivo es minoritaria; según datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), de todos los trasplantes de riñón realizados en 2025, menos del 11% provinieron de donante vivo; y segundo, porque aunque ha habido avances notorios, la edad sigue siendo un sesgo que todavía impera socialmente, también en la comunidad médica.“Hace 15 o 20 años, el trasplante renal en este grupo de pacientes mayores casi ni se planteaba y, todavía hoy, las personas de 75 u 80 años tienen poco o muy poco acceso al trasplante, aunque no hay ninguna evidencia o guía clínica que diga que la edad por sí sola es una contraindicación para hacerlo”. Así lo corroboran María José Pérez Sáez y Dolores Redondo, doctoras de Juanjo y nefrólogas del Hospital del Mar (Barcelona), que en los últimos años se ha especializado en facilitar el acceso al trasplante renal de este segmento poblacional. De todos los trasplantes renales que se realizan en ester, la mitad tiene más de 65 años, mientras que entre el 35 y el 40% supera los 70.Todavía hoy, las personas de 75 u 80 años tienen muy poco acceso al trasplante, aunque no hay ninguna evidencia que diga que la edad por sí sola es una contraindicaciónMaría José Pérez Sáez y Dolores RedondoNefrólogas del Hospital del MarTanto es así que, si en la última década el porcentaje de receptores mayores de 70 años se ha duplicado hasta alcanzar un 23,7% a nivel nacional, según explican a La Vanguardia fuentes de la ONT, el centro catalán supera ampliamente esa cifra, siendo un centro pionero en España en promover el trasplante renal en personas de edad avanzada. La persona más longeva trasplantada en el centro (con órgano de donante fallecido) tenía 86 años; en donación en vida, una madre de 82 le donó el riñón a su hijo. “No queremos transmitir la idea de que cualquier persona con enfermedad renal crónica, tenga la edad que tenga, puede trasplantarse, pero es importante dejar claro que intervienen muchos factores además de la edad”, señalan las especialistas.El trasplante de donante vivo, el mejor tratamiento para los mayores de 65 añosA Juanjo le ofrecieron la baza del trasplante renal de donante vivo porque era el mejor tratamiento para él. Numerosos estudios han corroborado el beneficio de esta opción como tratamiento para las personas con enfermedad renal crónica avanzada, y este beneficio se ha demostrado también en población mayor de 65 años, con datos del Registro Catalán de Pacientes Renales y la Organización Catalana de Trasplantes (OCATT). “El beneficio de un trasplante de vivo siempre es superior, a cualquier edad, y debe plantearse igualmente y desde el inicio en los candidatos más longevos, ya que un donante vivo, aunque tenga más de 65 o 70 años, ofrece un beneficio adicional al donante fallecido porque la calidad del órgano va a ser mayor y no hay que esperar”, explican.Lee tambiénSin embargo, a pesar de las ventajas del trasplante renal de donante vivo, en los últimos 10 años el número de trasplantes de esta modalidad apenas ha variado —en 2015 se realizaron 388; en 2025 fueron 402—, mientras que el número de trasplantes realizados con riñones procedentes de donantes fallecidos ha aumentado más de un 30%. Esto tiene que ver con el modelo español de asignación de órganos en la lista de espera de trasplante renal, en el que se aplica una política de aparejamiento de edad entre donante y receptor: un candidato de 70 años normalmente recibe un riñón proveniente de alguien con una edad similar.Precisamente, que el trasplante renal de donante vivo sea una modalidad menos frecuente en el país se debe a que España dispone de un modelo de coordinación y trasplante de donante fallecido de gran éxito, impulsado y desarrollado por la ONT, con unas tasas muy superiores a los países más desarrollados del mundo y duplicando la media europea. Es por eso que existe en la sociedad —incluso en profesionales sanitarios que se dedican a la Nefrología— la percepción de que entrar en la lista de espera de trasplante y esperar un riñón compatible es el mejor escenario, pese a que el trasplante de vivo tenga unas garantías superiores. “Puede aportarles la función renal suficiente para tener una vida normal y más calidad de vida”, sentencian las doctoras.Inés y Juanjo, de 74 y 72 años, un año después del trasplante. Mané Espinosa / PropiasPoner el foco en esta población también responde a una cuestión demográfica: de todas las personas que empezaron diálisis en 2024, el 60% tenía más de 65 años, según datos del Registro Español de Diálisis y Trasplante (REDYT). Sin embargo, de los 30.000 pacientes que actualmente están en diálisis en España, solo el 15% están en lista de espera de trasplante, y se estima que este porcentaje es mucho menor en población mayor de 70 o 75 años. Algo que evidencia una brecha clara entre la necesidad de las personas mayores con enfermedad renal crónica avanzada y el acceso al trasplante renal.“El acceso al trasplante de estas personas es muy bajo, y es algo que la Organización Nacional de Trasplantes, junto con la comunidad trasplantadora, está trabajando en mejorar: no estamos considerando a estos pacientes para la lista de espera de trasplante, no les estamos planteando la opción de donante vivo y, al final, los pacientes inician diálisis y permanecen ahí; sufren un sesgo histórico, de cuando el trasplante se reservaba para pacientes más jóvenes, pero estamos hablando de hace más de 20 años”, lamenta Pérez Sáez. Y añade: “Los criterios de aceptación de donantes y receptores se han ampliado mucho en los últimos años y estos pacientes tienen derecho a optar a la mejor opción de tratamiento para ellos”.De los 30.000 pacientes que están en diálisis en España, solo el 15% están en lista de espera de trasplante, y se estima que el porcentaje es menor en población mayor de 70 o 75 añosAdemás, las nefrólogas también alertan que, igual que no se considera al receptor solo por su edad, puede ocurrir lo mismo con el donante. “A veces, los donantes nos comentan que habían manifestado su deseo de querer donar su riñón a su familiar enfermo y que se han encontrado respuestas por parte de profesionales sanitarios diciendo que son demasiado mayores; no son pocos los ejemplos que llegan a la consulta diciendo que les dijeron que, teniendo tal o cual condición médica, no podían donar; hay mucho desconocimiento, pero necesitamos que la posibilidad de la donación de vivo esté presente en la sociedad”, explican.Esto también se ve reflejado en los datos: en 2025 fueron 44 personas de más de 70 años las que recibieron un riñón de vivo y 904 de donante fallecido, según fuentes de la ONT. Es decir, el crecimiento en receptores mayores es mucho mayor en donante fallecido que en vivo. Pero, a su vez, solo 45 de los 402 donantes vivos que dieron un órgano para un trasplante renal tenían 70 o más años. Aunque creciente, el porcentaje de donantes vivos renales de más de 70 años es muy bajo en comparación con otras edades más jóvenes.Lee tambiénEsta casuística visibiliza la necesidad de concienciar a la población sobre el trasplante renal de donante vivo, un proceso que en España es extremadamente garantista desde la perspectiva de la seguridad del donante. Y es que, más allá de la compatibilidad entre donante y receptor, antes de la cirugía se hace un estudio médico exhaustivo para extremar la seguridad y minimizar los riesgos. Ante la ley, dos especialistas en nefrología ratifican el estudio, un psicólogo hace una valoración, un comité de ética lo ratifica y, por último, se valida ante un juez.Los riesgos y los beneficios del trasplante renal en mayoresPero más allá de las ventajas de un trasplante de vivo, ¿qué riesgos y beneficios tienen las personas mayores que reciben un nuevo riñón? Teniendo en cuenta que la edad es un factor de riesgo en cualquier tipo de cirugía, Pérez Sáez y Redondo señalan que, a largo plazo, las personas que se someten a un trasplante renal tienen un mayor beneficio que el que se queda en diálisis, un tratamiento que ocupa una media de entre 9 a 15 horas semanales. “Si el sujeto A se mantiene en diálisis y el sujeto B se trasplanta, a corto plazo el sujeto B tiene más riesgo que el A, ya que se somete a un procedimiento quirúrgico; sin embargo, tras unos meses, el beneficio del trasplante es superior al de la alternativa de quedarte en diálisis”, argumentan.Lo explica Juanjo, que se vio en la tesitura de barajar ambos escenarios. “Se me hizo muy duro saber que estaría en diálisis ligado a una máquina durante toda mi vida, esperando en la lista de trasplantes; la hice en casa, que era menos agresiva y tenía más tiempo, pero me vine bastante abajo”, recuerda. Y también él, ya operado, tuvo una recuperación impecable y muy rápida. “Mi calidad de vida ha cambiado mucho; antes prácticamente no podía hacer nada, no podía subir ni las escaleras para llegar a la primera planta de mi casa, y en ese aspecto estoy perfecto”. También lo nota en el estado de ánimo, en lo que puede comer —aunque tiene limitaciones por la diabetes— o en la recuperación de una relativa normalidad.Mi calidad de vida ha cambiado mucho; antes prácticamente no podía subir ni las escaleras para llegar a la primera planta de mi casaJuanjo GraneroReceptor de riñón, a los 71 añosY es que otro de los factores cuando se habla de riesgo en los pacientes trasplantados es el tratamiento inmunosupresor que precisan —y que baja sus defensas—, ya que, en un sistema inmune envejecido, esta medicación tiene más efectos secundarios, como el riesgo de infección o de desarrollar cáncer. Pero aquí la discriminación por edad vuelve a imperar: los ensayos clínicos en los que se basa la inmunosupresión están fundamentalmente realizados en personas jóvenes. Es por eso que actualmente el Servicio de Nefrología del Hospital del Mar tiene en marcha dos proyectos de investigación, financiados con fondos estatales, que pretenden descubrir cuál es la mejor pauta inmunosupresora para los receptores de trasplante renal mayores de 70 y cómo pueden adelantarse a los eventos infecciosos que puedan presentar con la inmunosupresión.“No se ha investigado sobre la mejor pauta inmunosupresora en esta población porque no era la mayoritaria entre los receptores de trasplante renal, y estos pacientes han quedado clásicamente fuera de los grandes ensayos clínicos de las farmacéuticas”, explica Pérez Sáez, que, junto a Dolores Redondo, lidera el estudio a nivel nacional. “Normalmente, la medicación la componen tres fármacos; nuestra idea es si en este grupo de pacientes, recibir dos en vez de tres les beneficia, sin que aumente la tasa de rechazo del órgano y buscando una potencial reducción en infecciones; creemos que es nuestra responsabilidad investigar qué tratamiento es mejor para estas personas”.Dolores Redondo y María José Pérez Sáez, nefrólogas del Hospital del Mar. CedidaY respecto a la posibilidad de rechazo, que se estipula entre un 10-15% en el primer año (y en todas las edades), añaden: “Aunque al paciente a veces lo que más le preocupa es el rechazo del órgano, en esta franja de edad la principal causa de pérdida del trasplante es que el paciente fallece con el trasplante funcionante, no porque su sistema inmune lo ataque”.Tanto Redondo como Pérez Sáez, además, enfatizan la necesidad de llegar al trasplante en las mejores condiciones posibles. Esto es, con el compromiso de que las personas se mantengan activas —física, cognitiva y socialmente— y lleven una alimentación saludable. También en ese sentido, han llevado a cabo un ensayo clínico de prehabilitación en candidatos a trasplante. Así, junto a un equipo de médicos rehabilitadores y fisioterapeutas, armaron un programa con una serie de ejercicios a la semana y cotejaron los resultados. “En solo ocho semanas, la fuerza y la capacidad funcional de los pacientes mejoraba y llegaban al trasplante en mejores condiciones”, cuentan.También exponen que, para garantizar buenos resultados, son cruciales otros factores socioculturales, como la situación social o el apoyo familiar del paciente, que tienen un gran impacto en el acceso al trasplante. Pese a que en el caso del Hospital del Mar hay una red de apoyo en la que participan todos los profesionales —“desde trabajadoras sociales a las enfermeras, que hablan con las farmacias de los barrios para que les hagan los pastilleros”—, la soledad es un problema importante en este tipo de pacientes, que muchas veces pueden verse sobrepasados por el tratamiento y olvidar tomas de la medicación. “Existen apps más sofisticadas con alarmas-recordatorio, pero por encima de los 70 años es más difícil que se descarguen una nueva aplicación y la configuren con un código QR; los mensajes del móvil nos salvan”, concluyen las doctoras.Graduada en Periodismo por la UAB y máster en Periodismo Político Internacional en la UPF. Coordinadora del canal Longevity
§ 05

Entities

7 identified
§ 06

Keywords & salience

8 terms
trasplante renal
1.00
mayores de 70 años
0.90
trasplante renal donante vivo
0.80
acceso al trasplante
0.70
sesgo histórico
0.60
hemodiálisis
0.50
organización nacional de trasplantes (ont)
0.40
hospital del mar (barcelona)
0.40
§ 07

Topic connections

Interactive graph