¿Cuál es la mejor bebida probiótica:
kéfir,
kombucha o
yogur líquido? (
Diego Colombo, lector)Hola Diego,De entre todas las que nombras nos quedaríamos con el
kéfir y con el
yogur. Ambos productos, tanto en versión convencional como en versión vegetal tienen una mejor caracterización de sus resultados. La
kombucha es un producto mucho más heterogéneo, que depende mucho de cómo lo haya trabajado cada fabricante, y que está muy poco estandarizado. También solemos encontrar en esta bebida más cantidad de alcohol, que aunque no sea muy alto, sí, que interfiere negativamente a nivel digestivo.La única ventaja que tendría la
kombucha respecto al resto, es que es como tal la única bebida que nombras, que era algo por lo que preguntabas específicamente. No se recomienda sustituir de forma rutinaria el agua de las comidas por
kombucha, hay que recordar que sigue siendo infusión de té, y que por lo tanto puede interferir con la absorción de hierro. Es mejor recomendarla como sustituto de los refrescos, y de manera ocasional.Aprovecho también para recordar que tanto
yogur como el
kéfir es importante consumirlos en versión natural, sin azúcar añadido, ya que eso podría afectar negativamente a nivel digestivo, facilitando la proliferación de otras cepas de bacterias no tan interesantes. También es importante recordar que el efecto de estos fermentados no es mágico, y que contribuyen a una correcta salud digestiva en el marco de una alimentación que sea saludable. Mucha gente intenta corregir una mala alimentación con un fermentado de forma aislada, pero es mucho más importante para nuestra salud digestiva mantener un consumo regular de frutas, verduras, hortalizas cereales integrales y legumbres.Lee tambiénBebida de sojaGetty Images¿Hay riesgos en consumir demasiada soja? (
Lucia Stricker, lectora)Hola Lucía,La precaución más realista que hay que tener con la soja es la de evitarla en personas que sean alérgicas a las legumbres o a la soja de forma específica.El resto de miedos y desinformación que hemos leído alrededor de esta legumbre han sido absolutamente desproporcionados. A veces vinculándola con problemas con la tiroides, el cáncer de mama, la disrupción endocrina, o incluso con el crecimiento y la maduración sexual de niños y niñas. Esta información está completamente sacada de contexto y es no solo alarmista, sino directamente falsa en muchas ocasiones.Una de las pocas precauciones que hay que tener en el caso de la toma de cierta medicación, como puede ser la levotiroxina en el caso del hipotiroidismo, es el de separar el consumo de soja de la medicación, al menos tres o cuatro horas. Se trata por tanto de alejar la interferencia, y ni siquiera de una prohibición en esos pacientes. En estos pacientes también se recomienda no consumir alimentos bociógenos crudos, como el brócoli o la coliflor.Si la soja fuese peligrosa o tuviéramos que tener precaución con ella actualmente tendríamos en activo una alerta alimentaria llamándonos a la precaución con su consumo. Además de que por supuesto lo habríamos detectado hace décadas en poblaciones que están mucho más expuestas al consumo de soja diario, como sucede en el sudeste asiático donde no hay problemas de salud pública tomando 10 veces más cantidad de esta legumbre y sus derivados.Esta alerta o precaución no existe, y curiosamente alimentos que sí que tienen observaciones activas como los grandes pescados azules, los alimentos vegetales ricos en nitritos, los embutidos o las bebidas alcohólicas, pasan mucho más desapercibidos y de soslayo dentro de la desinformación alimentaria.Desgraciadamente en la cultura popular hay más gente preocupada por el efecto de la soja con el cáncer, pero no tanto con el de la charcutería o el alcohol. Nos resulta tremendamente paradójico a que nos trabajamos en nutrición y es buena muestra de cómo opera la desinformación y el miedo con las fake news.