Guillem VarelaBarcelona 26/03/2026 10:50 Actualizado a 26/03/2026 12:38 Hace seis meses el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto Ley 10/2025 el 23 de septiembre de 2025 por el cual se imponía un embargo armamentístico a
Israel y se cancelaba cualquier tipo de relación armamentística con el país. Entendida principalmente como la no adjudicación de contratos militares a empresas
Israelíes. Ahora, un informe del Centre Delàs d'Estudis per la Pau revela que ese veto no se está llevando a cabo, y que el
Gobierno encuentra maneras para sortearlo y esconder la información a la opinión pública.Sin ir más lejos, el centro acusa al
Ministerio de Defensa de “desinformar a la opinión pública” anulando los anuncios de adjudicación y los anuncios de formalización de contratos ya extinguidos por su cumplimiento. Es decir, que una vez se ha ejecutado un contrato con una empresa
Israelí, el ministerio lo elimina de su registro, como si este nunca hubiera existido.El autor del informe,
Eduardo Melero, lo describe como “si te casas y rompes la foto de la boda, el matrimonio sigue en vigor”.
Eduardo Melero“Si te casas y rompes la foto de la boda, el matrimonio sigue en vigor”El estudio recoge que en diciembre del 2025 el Consejo de Ministros ya aprobó una excepción del Decreto Ley atendiendo al “gran potencial industrial y exportador” de los proyectos. Sin embargo, desde el Centre destacan que esta excepción no es única, afirman que Defensa no ha anulado ningún contrato armamentístico con la industria militar
Israelí desde el 7 de octubre de 2023 -día del ataque de
Hamás-. La factura asciende por encima 1.200 millones de euros en adjudicaciones a empresas de
Israel desde esa fecha. Todas ellas pactadas antes de la entrada en vigor del embargo.En mayo pasado esa cifra era superior a los mil millones, pero se ha seguido incrementando, explica el Centre. Entre los contratos que siguen en vigor cabe destacar el de los misiles Spike LR2 (287 millones €), el sistema SILAM (697 millones €), y el Acuerdo Marco POD Designador para sistemas de combate aéreo (207 millones €).Los vehículos 8x8 Dragón. María José López - Europa Press / Europa PressEn previsión, se incrementó el flujo de compra de equipamiento militar a
Israel entre diciembre del 2024 y mayo del 2025, antes de la prohibición, para dotar de los componentes necesarios a la treintena de vehículos Dragón que Defensa tenía previsto recibir.El
Gobierno esquiva el embargoAdemás, el investigador del centro y autor del estudio,
Eduardo Melero, señala que el
Ministerio de Defensa trata de esquivar el embargo comprando componentes a filiales europeas de empresas
Israelíes, como Elbit Systems Deutschland. Eso sí lo permite la regulación, ya que no se trata de una “importación originaria” de
Israel, sino de sino de una “introducción” de productos que ya están en la Unión Europea.También se recoge en el informe que el ministerio que dirige Margarita Robles adquiere equipamiento a empresas europeas, pero de productos de patente
Israelí. Lo que según Melero sigue “alimentando y enriqueciendo” al Estado de
Israel. Rendición de cuentas y embargo efectivo“Ante la falta de transparencia, los subterfugios y la desinformación, es crucial que el
Gobierno rinda cuentas respecto a la relación continuada con la industria militar
Israelí y rompa definitivamente esos lazos”, apunta Melero.Desde Delàs afirman que para que el embargo sea “efectivo e integral”, tendrían que incluirse medidas más restrictivas. Como la prohibición de transferencias dentro de la Unión Europea de material de defensa, productos y tecnologías de doble uso de patente
Israelí. En la misma línea, consideran oportuno prohibir la contratación de empresas filiales
Israelíes en España. Así como medidas concretas para prohibir el tránsito de barcos y aviones con material militar. También son partidarios de ”frenar” el uso de bases militares estadounidenses en España que sirvan como “plataforma para el comercio de armas con
Israel”.