La primera fase del concurso de licitación pública del
Liceu Mar ya se ha completado. El proyecto, que busca conectar el espíritu mediterráneo de la ciudad con la cultura, cuenta ya con cinco finalistas tras la recepción de 55 propuestas, todas ellas de alto nivel de equipos de arquitectura y urbanismo. La gran calidad de las propuestas, señalan el Liceu y el
Barcelona" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="75439" data-entity-type="organization">Port de
Barcelona en una nota conjunta, sitúa a
Barcelona en el centro del debate internacional sobre las nuevas arquitecturas culturales. El mudo arquitectónico se ha volcado. ..Con todo, aún se está lejos de cantar victoria. ¿Por qué? Porque hasta ahora se trataba de presentar un currículum a la carta; esto es, obras ya realizadas que responden a las complejas necesidades de un
Liceu Mar. A saber: una suma de arquitectura, urbanismo, acústica, diseño, comunicación visual y tecnología. Y todo ello en conjunción con la mediterraneidad. En conclusión, ninguna de las cinco UTE seleccionadas (Unión Temporal de Empresas) responde exactamente a lo que busca
Barcelona para este proyecto de ciudad y de país. En definitiva, el teatro de ópera que el jurado del concurso que preside la premio Pritzker
Martha Thorne se imagina aún no existe.Entre los seleccionados está
Snøhetta, autor de la Ópera de
Oslo, o los japoneses
Sanaa y Sou FujimotoLas seleccionadas son cinco Uniones Temporales de Empresas (UTE), pues la complejidad del proyecto requería que todas las candidaturas respondieran tanto a un proyecto arquitectónico como urbanístico. Y no solo eso: también habían de demostrar solvencia en la cuestión acústica, en la de diseño, en la de comunicación audiovisual y en la especialidad tecnológica para adaptarse a las necesidades del teatro y el
Port Vell. Esas cinco UTEs son
Sanaa y CFA;
Batlle Roig SLP y
Snøhetta Oslo;
Barozzi Veiga, Maio y Burgos Garrido;
Sou Fujimoto, Gras y Aldayjover; y Decas_b720_CeC. Y tienen en común que combinan estudios internacionales con otros con sede en la propia ciudad o en el resto de España.La Ópera de
Oslo del estudio SnøhettaGetty ImagesSnøhetta es el estudio que firma el teatro de ópera que besa el mar en
Oslo, por mencionar un posible paralelismo con el Moll d’Espanya donde se ha de ubicar el nuevo equipamiento, en el
Port Vell. No se busca sólo levantar un edificio de unos 3.500 m² de planta (9.000 m² en total), sino la urbanización de 46.000 m² en ese istmo que va del paseo Colón hasta el Aquàrium. El Ímax desaparecerá y el
Liceu Mar buscará su emplazamiento lo más alejado posible del Aquàrium y el Maremagnum (ver gráfico), en un lugar céntrico desde el Moll de Pescadors, la Barceloneta, el Born y el Gòtic.La guerra en Oriente Medio y la previsible crisis que traerá consigo no tienen por qué impedir este proyecto de 70 millones de euros: 50 para el edificio y 20 para el proyecto urbanístico que asume el Port. Este último podría dispararse, pues implica enterrar la viabilidad en el Moll d’Espanya. Ganar espacio público supone sumergir la circulación dirección al Aquàrium y el Maremagnum. Pero el director general del Liceu, Valentí Oviedo, no se cansa de repetir que “si el proyecto es maduro, no tiene por qué caer a causa de la guerra”. La primera piedra podría ponerse a finales de 2029. Y estar listo a finales del 2031 o en 2032... o en 2033. “No es tanta la espera en el contexto de 180 años de historia de Liceu”, dice Oviedo.Centro cultural en Ishinomaki, que contiene tres teatrosSou Fujimoto ArchitectsBimsa, empresa de infraestructuras municipales que se encarga de la gestión integral de la construcción, ha ayudado a responder a más de 200 consultas que los estudios de arquitectura han planteado al Liceu. La sede marítima que viene a dignificar la danza y a abrir un espacio de investigación para la ópera ha atraído la atención de dos estudios japoneses: los citados
Sanaa, que forman Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa (ganador del Pritzker y autor del Centro Rolex de Lausanne), y
Sou Fujimoto, que firma la Casa de la Música Húngara, en Budapest, o el Centro Cultural de Ishinomaki: tres teatros que de lejos simulan un pueblo. Todos forman tándem con estudios locales con experiencia en espacios públicos:
Snøhetta se une a Batlle Roig, uno de los más potentes de
Barcelona;
Sou Fujimoto se abraza a dos estudios jóvenes, Grass y Alday Jover; y
Sanaa hace entente con CFA.Centro Rolex proyectado por
Sanaa en LausanneSanaa ArchitectsEn algunos casos tienen experiencia en levantar teatros.
Snøhetta, por ejemplo, es autor de la Ópera de
Oslo, un edificio que en sí mismo incorpora un descenso al mar, a modo de playa, lo que hasta cierto punto encuentra paralelismos con el Moll d'Espanya donde se ha de ubicar el nuevo equipamiento. Y también tiene en construcción la Gran Ópera de Shanghái. Por otra parte,
Sou Fujimoto es autor de la Casa de la Música Húngara, en pleno parque de la ciudad de Budapest. Y también del Centro cultural en Ishinomaki, que contiene tres teatros, si bien la visual desde la lejanía es la de un pequeño pueblo de casas, pues su objetivo era la recuperación de la ciudad de Ishinomaki.Lee tambiénPor otra parte,
Barozzi Veiga, que se alzó con el Mies van der Rohe y firma el auditorio de Szczecin, en Polonia, aúna esfuerzos con Miao, despacho joven que pisa fuerte y está más dedicado al diseño de interiores (la Bienal de Venecia le premió por la intervención en un pabellón) y con Burgos Garrido, responsable de Madrid Río. Por último, Decas, la firma del arquitecto británico afincado en Galicia David Chipperfield (Pritzker 2023) se suma a Fermín Vázquez (b720), cuyo despacho barcelonés está detrás de algunos de los proyectos más complejos construidos en España en los últimos años (Mercat dels Encants, la Sagrera...), y a CeC, el Centre Isaac el Cec en Girona, que ha restaurado el barrio judío de la ciudad.Estas cinco UTEs tendrán que presentar proyecto con maqueta para el próximo septiembre. En la primera fase del concurso, el jurado, integrado por el Liceu, Port y Ayuntamiento, ha llevado a cabo su selección de acuerdo con la valoración de obras ya realizadas y presentadas por los autores y especialistas de estos ámbitos: arquitectura, urbanismo, acústica, diseño, comunicación audiovisual y nuevas tecnologías.Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de
Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York