EL MUNDO DE PAR EN PARCory DoctorowEl escritor canadiense publica en Espa�a 'Mierdificaci�n', un an�lisis demoledor de c�mo las grandes plataformas degradan sus servicios para exprimir a usuarios y proveedores: "La carrera por liberarse de la tecnolog�a estadounidense ha comenzado"Daniel Arjona ValenciaActualizado Jueves, 26 marzo 2026 - 00:02Facebook prometi� no espiar a nadie y construy� el mayor sistema de vigilancia comercial de la historia.
Amazon vendi� por debajo de coste hasta aniquilar a la competencia y ahora cobra a sus proveedores 51 centavos de cada d�lar que ingresan: el primer resultado de b�squeda en su plataforma cuesta de media un 29% m�s que la mejor opci�n, enterrada en el puesto decimos�ptimo.
Apple lanz� un bot�n de privacidad que el 96% de los usuarios puls� contra
Facebook mientras desplegaba en secreto su propio sistema de rastreo. Y
Elon Musk compr�
Twitter por 44.000 millones de d�lares, la rebautiz� como
X y la convirti� en un peaje ideol�gico al servicio de la Casa Blanca. Son las cuatro autopsias que abre Mierdificaci�n (Capit�n Swing), el libro con el que
Cory Doctorow le pone nombre, mecanismo y cura a la degradaci�n coordinada de internet.Doctorow (
Toronto, 1971) vendi� su primer relato de ciencia ficci�n a los 17 a�os y lleva un cuarto de siglo como asesor de la
Electronic Frontier Foundation. Ha publicado quince novelas (entre ellas Little Brother, superventas de The New York Times), decenas de miles de posts en su blog Pluralistic y acu�� en 2022 el t�rmino enshittification, que la American Dialect Society eligi� como palabra del a�o. Viaj� a
Barcelona esta semana para presentar la edici�n espa�ola de su libro junto a Simona Levi, de XNet. Lo primero que confiesa cuando nos citamos con �l es que su madre sigue corrigi�ndole las erratas.Para saber m�sUsted creci� en un hogar de maestros marxistas rodeado de ordenadores en el
Toronto de los a�os 70. �Hasta qu� punto lo que usted defiende hoy se cocin� en aquella de Canad�?Sin duda tengo una gran deuda intelectual con mis padres, y tambi�n una muy pr�ctica para este libro, porque mi madre es la mejor correctora de textos que conozco. Ella revisa todos mis libros y encuentra errores tipogr�ficos que a los correctores profesionales se les pasan. Crec� en ese entorno y no s� si alguna vez puedes separar el entorno de alguien de su etapa adulta. Mi amigo
Tim Wu creci� en un entorno muy diferente: su padre era un anticomunista taiwan�s y tambi�n lleg� a Canad� en la misma �poca. Sin embargo, Tim tambi�n se convirti� en un cr�tico tecnol�gico mordaz, trabaj� en la Casa Blanca de Biden dirigiendo su pol�tica antimonopolio y ha escrito un libro muy bueno llamado The Age of Extraction. As� que es posible que hubiera algo en el ambiente de aquel
Toronto de los a�os 70.�Y c�mo era aquel ambiente?Hay algo importante en el hecho de haber tenido nuestro primer contacto con los ordenadores en un momento en que eran relativamente legibles. Yo jugaba con un ordenador de cart�n que mi padre trajo de Bell Labs llamado CARDIAC. Hac�a todo lo que hace un ordenador: ten�a puertas l�gicas, registros... pero no era electr�nico. Lo programabas sumando uno m�s uno, desglosando instrucciones y moviendo fichas por ranuras. Hay una palabra en alem�n para esto, Fingerspitzengef�hl, la sensaci�n en la punta de los dedos de saber c�mo funciona un ordenador. Cuando ocurri� la transici�n hacia m�quinas puramente electr�nicas sin componentes electromec�nicos, un cient�fico inform�tico de Bell Labs se preocup� de que la futura generaci�n de cient�ficos no tuviera un buen marco conceptual para entender lo que pasaba dentro del ordenador, perdiendo ese Fingerspitzengef�hl. Los primeros ordenadores que conoc� eran totalmente electr�nicos, pero eran legibles. Literalmente, el
Apple II Plus ven�a con un esquema electr�nico impreso; Steve Wozniak insisti� en incluirlo. Al encenderlos, no hac�an nada: ten�as que cargar o escribir un programa para que funcionaran. Ten�amos revistas con programas que pasabas cinco d�as tecleando, comet�as errores y ten�as que encontrarlos. No digo que fuera un ordenador mejor, pero afirmo que usar un ordenador con el que tienes una relaci�n iterativa, �ntima y t�ctil, lo hace m�s comprensible. Cuando la inform�tica cambia, te hallas en una buena posici�n para evaluar c�mo esos cambios van a afectar a las aspiraciones que desarrollaste. Crecer en un hogar de alta tecnolog�a, con personas que cre�an en el poder liberador de la tecnolog�a, fue importante.. Pero tener esa experiencia tan f�sica signific� que entend� r�pidamente lo que los cambios pol�ticos propuestos supon�an para esas aspiraciones de libertad.La palabra 'mierdificaci�n' naci� de un tuit malhumorado sobre TripAdvisor. �C�mo se siente alguien que ha escrito 15 novelas, 60.000 posts y miles de ensayos al verse definido por una sola palabra escatol�gica? �Qu� tiene esta palabra para haber conectado tan �ntimamente con la frustraci�n global?Us� esa palabra en un tuit de enfado contra Tripadvisor. Algunas personas lo retuitearon o citaron diciendo que era una palabra graciosa, pero ah� se qued�. No se volvi� viral de inmediato. Sin embargo, cuando la conect� con todo este an�lisis pol�tico y t�cnico detallado, la combinaci�n de ambos elementos result� muy duradera y contagiosa. Creo que la palabra tiene algo libidinal: la capacidad de expresar la rabia que sientes, permiti�ndote una peque�a licencia para la vulgaridad cuando est�s frustrado. Tambi�n creo que fue muy contingente o contextual. El momento en que lo escrib� fue un punto de ebullici�n en el que la frustraci�n de la gente hab�a llegado al l�mite. Fue una forma satisfactoria y con mucho poder explicativo de articular por qu� estabas enfadado, en un momento en el que todo el mundo lo estaba. Esa combinaci�n (el poder explicativo, la cualidad libidinosa y el momento de indignaci�n colectiva) es lo que me dio suerte. Si deciden poner el emoji de la caca en mi l�pida, me parecer� bien."Una vez que te acostumbras a interactuar solo a trav�s de TikTok , pierdes el m�sculo, el instinto y el h�bito de entrar en espacios sociales f�sicos"Tu amigo y colega Neal Stephenson confesaba hace poco su desilusi�n con aquel tecno-utopismo que compart�ais en los a�os 90. Dec�a que, aunque logramos cumplir la promesa de poner todo el conocimiento del mundo al alcance de cualquiera, resulta que gran parte de la humanidad prefiere ver v�deos de TikTok ocho horas al d�a o usar esa herramienta para convencerse de teor�as de la conspiraci�n. �Compartes esta sensaci�n de fracaso y pesimismo?Es curioso que Neal diga eso. Me parece que expone una diferencia importante en c�mo abordamos la tecnolog�a �l y yo. Si creciste leyendo o escribiendo novelas ciberpunk (como hizo �l), no puedes haber sido tan optimista sobre la tecnolog�a. Ese no es un g�nero para personas para quienes la tecnolog�a es un bien absoluto. Como dec�a William Gibson, el ciberpunk es una advertencia, no una sugerencia. A m� siempre me ha preocupado el potencial de control y dominaci�n que representan los ordenadores. Por eso me involucr� en la
Electronic Frontier Foundation (EFF), donde llevo trabajando 25 a�os. A veces a la EFF se la tacha de ser un movimiento ciberut�pico o tecno-optimista, pero nadie hace este trabajo si cree que es imposible que la tecnolog�a empeore el mundo, o si cree que es imposible que lo mejore. Son esos dos motores gemelos, el miedo al potencial negativo y el entusiasmo por el positivo, los que impulsan mi trabajo. Neal es m�s idealista, o tal vez espiritual, mientras que yo soy mucho m�s materialista. La mayor parte de c�mo la tecnolog�a act�a sobre la sociedad se puede describir en t�rminos materiales. Cuando los j�venes empezaron a pasar mucho tiempo en las redes sociales, antes de TikTok, hubo un p�nico moral.Ese es un debate ahora mismo candente en Espa�a.Mi amiga Danah Boyd, antrop�loga, se�al� algo que es obvio en retrospectiva: hab�amos prohibido a los ni�os estar en espacios p�blicos. No se les permit�a estar solos en los centros comerciales, era sospechoso verlos en la calle. En Londres inventaron un sistema antij�venes llamado 'el Mosquito', que emit�a un sonido doloroso que solo los o�dos j�venes pod�an captar para evitar que pasaran el rato frente a las tiendas. Les prohibimos jugar fuera, les impusimos toques de queda y los echamos de los centros comerciales. Luego nos preguntamos por qu� no sal�an a jugar, y concluimos que deb�a ser porque las pantallas eran adictivas. El neoliberalismo ha sido un proyecto de 40 a�os para desmantelar todas las formas no comerciales de interactuar y sustituirlas por cosas que tienen un precio. Los j�venes tienen muy poco tiempo y muy poco dinero. No es de extra�ar que busquen esto. Adem�s, una vez que te acostumbras a interactuar solo a trav�s de TikTok o chatbots, pierdes el m�sculo, el instinto y el h�bito de entrar en espacios sociales f�sicos. Requerir� trabajar duro recuperarlo.Su libro describe cuatro fuerzas que se oponen a la 'mierdificaci�n': competencia, regulaci�n, poder de los trabajadores e interoperabilidad. En la Espa�a de 2026, con un ecosistema de pymes dependientes de
Amazon y un tejido digital construido sobre infraestructura estadounidense, �cu�l es la m�s urgente de restaurar?La oportunidad que tiene Europa, incluyendo a Espa�a, en este momento es la interoperabilidad. El mayor impedimento actual para la interoperabilidad son las leyes de derechos de autor de 2001 (el Art�culo 6 de la Directiva de Derechos de Autor), que la Comisi�n introdujo respondiendo a amenazas estadounidenses de imponer aranceles. Hay una enorme urgencia por migrar de las plataformas de EEUU. En parte porque son hiper-extractivas. Si alguien en Madrid quiere enviarle a alguien en Sevilla 10 euros por su p�dcast, tres euros van a parar a California debido a las abusivas tarifas de la App Store de
Apple, que imponen un margen brutal sobre el precio justo. Y luego est� la dimensi�n de seguridad nacional. Donald Trump ha demostrado que puede usar las plataformas tecnol�gicas como herramientas de ambici�n geopol�tica. Cuando el juez de la Corte Suprema en Brasil conden� a su amigo Jair Bolsonaro, Trump orden� cerrar servicios. Cuando la Corte Penal Internacional emiti� una orden de arresto contra Netanyahu, orden� apagar servicios. Trump apagar� cuando quiera los servicios digitales a los gobiernos, a nuestros hogares y a nuestras empresas. El mundo entero est� en la misma situaci�n. Un pa�s, o un bloque, descubrir� c�mo empezar a exportar herramientas para liberarse de la tecnolog�a estadounidense, convirti�ndose en el equivalente de lo que fue Nokia para la telefon�a m�vil. Se llevar�n las rentas acumuladas de estas plataformas y lanzar�n su propio sector tecnol�gico durante una generaci�n. La carrera ha comenzado."Las plataformas no buscan un libre mercado sin regular. Buscan un mercado en el que ellos mismos sean los reguladores supremos"En su libro describe el 'centauro inverso', el trabajador convertido en supervisor de una IA err�tica, y en 'Pluralistic' ha escrito que los ejecutivos usan la IA como un gigantesco emoji de "vete a la mierda" hacia sus clientes. Pero muchos 'freelancers' la usan exactamente igual: para escupir m�s volumen y sobrevivir a tarifas miserables. �No es exigir calidad en la adopci�n de la IA un lujo que los trabajadores del 'Mierdoceno' no pueden permitirse?Excelente apreciaci�n. El contexto de mi cr�tica en ese art�culo iba dirigido a analistas tecnol�gicos que entrevistan a trabajadores de alto estatus, o a personas que usan la IA por afici�n sin presi�n econ�mica. Conozco a un estad�stico brillante, Patrick Ball, que dirige el Grupo de An�lisis de Datos de Derechos Humanos; hacen extrapolaciones para juicios por cr�menes de guerra. Trabaja con datos complejos y me cuenta que la IA le permite hacer mejor su trabajo. Le creo. Lo que critico es la presunci�n a priori de que si usas IA, tu trabajo siempre ser� peor y ser�s un ignorante. Ahora bien, que un trabajador decida usar IA no significa que tenga influencia sobre c�mo se implementa en su entorno. Si est� siendo presionado para trabajar a mayor velocidad y peor calidad, carece de poder de decisi�n. Los luditas originales no odiaban la m�quina, odiaban que se usara para reducir sus salarios. Las huelgas no rechazan la herramienta, rechazan usarla hasta llegar a un acuerdo sobre c�mo se van a repartir los beneficios de esa eficiencia. Nuestro problema no es la herramienta en s� (yo mismo uso un modelo local de c�digo abierto para revisar errores de puntuaci�n en mis art�culos y me ahorra much�simo tiempo). El problema es el pacto social, los derechos de autor, la explotaci�n laboral y que el capital est� utilizando la IA para romper huelgas y abaratar sueldos.La ganader�a intensiva gener� da�os inmensos a los ecosistemas pero tambi�n abarat� el consumo de carne que antes solo pod�an comer las �lites y ahora, aunque de peor calidad, puede comer todo el mundo. A la gente le gusta comer filetes aunque no sean muy buenos. �No es la 'mierdificaci�n' el precio inevitable que pagamos por llevar internet a 8.000 millones de personas?Entiendo el argumento, pero le falta contexto. �Por qu� el abaratamiento se detuvo en las granjas industriales actuales? Podr�amos hacer la carne a�n m�s barata si dej�ramos de refrigerarla, si la mezcl�ramos con serr�n o con heces de rata. Lo que establece el suelo de la ganader�a industrial es el marco pol�tico y las normativas medioambientales, no solo el mercado. Sin regulaci�n comer�amos carne con heces de rata y lo mismo ocurre con la tecnolog�a. Es cierto que el imperativo de cualquier empresa es pagar lo menos posible por sus insumos y cobrar lo m�ximo por sus productos. Pero todos aceptan cierta disciplina derivada de la competencia o de la regulaci�n. Hoy en d�a, las empresas tecnol�gicas no est�n en mercados competitivos: son plataformas predatorias. Si env�o 10 euros,
Apple o PayPal se quedan con una tajada irracional. La teor�a del mercado libre nos dice que la competencia deber�a reducir esos m�rgenes. El hecho de que estas empresas se declaren defensoras del libre mercado mientras extraen rentas monopol�sticas demuestra una ignorancia total de c�mo funciona realmente la econom�a de mercado. Se han convertido en monopolios que simplemente extraen riqueza.A veces parece que lo �nico que hacen hoy en Silicon Valley es intentar convertir en realidad las ideas m�s locas de los escritores de ciencia ficci�n. Pienso en autores como Heinlein, Asimov, Vinge, Stephenson, Banks... o en usted, que escribi� junto a Charles Stross el relato 'The Rapture of the Nerds', una de las obras m�s influyentes sobre la idea de la Singularidad. �No tiene a veces pesadillas al pensar que gente con tant�simo poder, como
Elon Musk, vive atrapada en un mundo de ciencia ficci�n dise�ado por escritores como usted, y que, en su intento de recrearlo, nos terminen arrastrando a todos al desastre?�Recuerda Un pez llamado Wanda? Es una pel�cula muy divertida. Hay un personaje que intenta hacerse pasar por intelectual haciendo afirmaciones absurdas como: "El metro de Londres no es un movimiento pol�tico" o "El budismo no se trata de matar o que te maten". Con los multimillonarios tecnol�gicos pasa algo similar: leen mal la ciencia ficci�n. Creen que el ciberpunk es un manual de instrucciones cuando, en realidad, es una advertencia. Hay un meme en internet: un directivo de Silicon Valley lee una cl�sica novela dist�pica titulada No construyas el Torment Nexus y su reacci�n es: "�Fant�stico! �Acabamos de construir el Torment Nexus de la famosa novela No construyas el Torment Nexus!". No solo malinterpretan la advertencia, sino que asumen err�neamente su propio papel dentro de ella. Quieren la est�tica y el modelo del Torment Nexus, pero est�n convencidos de que ser�n ellos quienes lo controlen y extraigan los beneficios. En el fondo, no est�n buscando un libre mercado sin regulaciones. Est�n buscando un mercado en el que ellos mismos sean los reguladores supremos.