La Pen�ltimaComo todos los hitos vitales, tambi�n la crisis de la mediana edad se ha retrasado. Ahora tocamos fondo a los 47,2 a�os
Paul Rudd y
Leslie Mann en 'Si fuera f�cil', la pel�cula de
Judd Apatow sobre la crisis de los 40.UNIVERSALActualizado Mi�rcoles, 25 marzo 2026 - 21:33La piel estaba �spera, cuarteada, ca�a ligeramente sobre el ojo. "Otra se�al de que me estoy haciendo vieja", pens�. "�Pero c�mo se ha descolgado esto tan r�pido?". La respuesta la tuvo la farmac�utica: no era vejez, era un eczema en los p�rpados.La evidente frivolidad esconde una preocupaci�n real. Desde hace meses, registro con p�nico cualquier indicio del paso del tiempo, ya sea un achaque aut�ntico o pura vanidad. "Hace un a�o, no pensaba en esas cosas. Yo creo que la crisis, en vez de a los 40, sucede a los 45", me dec�a hace poco una amiga anunciando que -como muchas, como yo misma- se hab�a apuntado a pilates. "Dicen mis hijos que a eso solo van las viejas". Como nosotras.No hay duda: la crisis de la mediana edad se ha retrasado. Imita lo que ha sucedido con todos nuestros hitos vitales: si aplazamos la formaci�n de la familia, la casa propia o las aspiraciones laborales, c�mo no se va a demorar ese momento en que te lo replanteas todo.Ahora, cuando los 50 asoman al fondo del callej�n, empiezo a observarla a mi alrededor. Dolores de espalda que no remiten, mamograf�as que asustan, anemias que acaban en quir�fano... Todo nos recuerda nuestra mortalidad. Es uno de los signos que identific� el psic�logo
Daniel Levinson cuando, en 1978, defini� la "crisis de los 40" que sufr�an muchos hombres (a�os despu�s, se comprobar�a que tambi�n la padecen las mujeres, empujada adem�s por la perimenopausia).Casi al tiempo, aparecen los otros s�ntomas: de reconsiderar metas vitales -qu� v�rtigo compararnos con nuestros padres a nuestros a�os...- a una especie de segunda juventud, recuperando los affaires adolescentes o las salidas nocturnas sin fin. "No me lo hab�a visto venir y no hab�a vivido en consecuencia", lamenta la protagonista de A cuatro patas, la novela de
Miranda July, antes de emprender su particular revoluci�n sexual a los 45. Una nueva edad del pavo, "la adolescencia de la vejez", bromea otra amiga.Para saber m�sY, entonces, llega el momento en que tocamos fondo. El punto de mayor infelicidad son los 47,2 a�os. Eso concluy� en 2020 un estudio en 132 pa�ses que trat� de poner cifras a la famosa curva de la felicidad, la que dice que nuestra satisfacci�n desciende a mitad de la vida y despu�s retoma el ascenso.Esa es la ilusi�n a la que me aferro: la remontada. Esa arruga irritante puede convertirse en la oportunidad para resetear, para cambiar lo que no te gusta de tu vida. Como dice uno de los personajes de July, "es muy importante saber de qu� manera bajamos por el precipicio. Eso determina la segunda mitad de la vida que nos toca".