La
Policía Nacional ha dejado en libertad a Serigne Mbayé, exdiputado de la
Asamblea de Madrid y actual secretario de antirracismo de
Podemos, que fue detenido en la tarde del jueves al protagonizar un altercado con agentes tras negarse a identificarse. A la salida de la comisaría esta pasada madrugada, Mbayé ha denunciado “persecución y violencia policial”, según se puede escuchar en un vídeo difundido por redes sociales. “Esto es racismo puro y duro, esto es una persecución contra las personas racializadas. Esta detención de hoy [por este jueves] le tiene que dar vergüenza a todo el pueblo que no está en contra del racismo. Vamos a seguir luchando, vamos a seguir peleando, ningún ser humano es ilegal”, ha recalcado. La versión policial es, sin embargo, muy diferente y atribuye su arresto y el de otras seis personas ―uno de ellos, el periodista de
El Salto Martín Cunéo― a la negativa del propio Mbayé a identificarse y a la actitud hostil de un grupo que salió a defenderle. Al exdiputado de la Asamblea y al resto de detenidos se les atribuye la presunta comisión de un delito de atentado a la autoridad y otro de lesiones, ya que durante la trifulca cinco agentes resultaron heridos de escasa consideración.La dirección del partido que lidera
Ione Belarra salió en tromba en redes tras los arrestos a reclamar su “inmediata puesta en libertad”. En un comunicado, la organización denunció que se trataba de una “nueva redada racista, ejemplo del racismo policial que cada día sufren en nuestro país millones de personas racializadas”. “La
Policía Nacional acaba de detener a Serigne Mbayé en la puerta de su casa y usando una violencia injustificada. Exigimos su inmediata puesta en libertad y el fin de la violencia institucional y policial racista contra las personas racializadas”, denunció también la eurodiputada
Irene Montero en redes sociales después de que Belarra también se pronunciase. Mbayé, de origen
Senegalés y en
España desde 2006, llegó a la política como independiente en la lista de
Pablo Iglesias para las elecciones en la Comunidad de Madrid en 2021 y se convirtió en diputado durante cuatro años. Antes, era ya miembro de la Asociación Sin Papeles y fue portavoz del Sindicato de Manteros de Madrid. En 2024 concurrió como número cuatro de la candidatura de
Podemos a las europeas, pero no salió elegido.Según la versión oficial, el incidente se inició sobre 19.45, después de que una patrulla de agentes de paisano acudiera a la calle Antonio López, en la zona sur de la capital, tras la llamada de un vecino al 091 en la que alertaba de la actitud sospechosa de dos individuos que parecían estar intentando forzar un vehículo aparcado. La Delegación del Gobierno de Madrid ha señalado este viernes que es “una zona en la que este hecho [delictivo] está siendo frecuente y para lo que hay activado un dispositivo policial específico”.Al llegar al lugar, los dos policías localizaron a dos individuos que respondían a la descripción que había hecho el vecino que había llamado al 091, por lo que les pidieron que se identificaran . “Uno de ellos se identificó sin incidentes, mientras que el otro [presuntamente Mbayé] se negó reiteradamente, mostró una actitud de enfrentamiento con la Policía y trató de huir, lo que obligó a la intervención para evitar su fuga”, detalla la Delegación del Gobierno. En su intento de huida, el exdiputado intentó acceder a un portal y, al impedírselo los policías, comenzó a pedir ayuda a los vecinos. “A partir de ese momento, varios de ellos bajaron a la calle y se produjo una situación de tensión en la que también se enfrentaron a los agentes”, continúa la delegación en su nota.Los policías pidieron refuerzos y, a la llegada de sus compañeros, los agentes procedieron a reducir y detener a siete personas en medio de un ambiente de gran tensión con otras personas presentes en la zona. La resistencia a las detenciones provocó lesiones leves a cinco policías. La Delegación ha anunciado este viernes que hay abierta una investigación sobre lo sucedido “y se ha dado traslado del atestado a la autoridad judicial. La
Policía Nacional actuó, por tanto, en respuesta a un requerimiento ciudadano, en el ejercicio de sus funciones de prevención, identificación e intervención ante una situación que fue escalando por la negativa de uno de los implicados a colaborar y por la resistencia posterior de varias personas”, recalca en su nota.La portavoz del grupo parlamentario de Sumar, Verónica Barbero, ha declarado en redes sociales que la detención de Mbayé “es inadmisible en democracia” y ha anunciado una iniciativa en el Congreso para exigir explicaciones al Ministerio del Interior. El grupo de Yolanda Díaz ha presentado dos preguntas para saber “cuál es el fundamento legal, alcance y objetivos del operativo policial desarrollado y si este se ha llevado a cabo con pleno respeto a los derechos fundamentales, sin prácticas de carácter generalizado o discriminatorio”.Horas después de los arrestos, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) rechazaba “de manera rotunda cualquier intento de desacreditar la labor policial mediante acusaciones generalizadas que no se corresponden con la realidad del trabajo que miles de agentes realizan a diario”. “La Policía actúa siempre conforme a la ley, sin distinción por razón de sexo, origen o ideología, y basando sus intervenciones en criterios objetivos y profesionales”, añadía antes de hacer “un llamamiento a la responsabilidad, la prudencia y el respeto institucional”. En el mismo sentido, Justicia Policial (Jupol) denuncia la existencia de “una campaña orquestada desde hace tiempo para deshumanizar y criminalizar a la policía. Se trató de una intervención legítima, necesaria y plenamente amparada en la labor de prevención de la delincuencia”, recalcan.No es la primera vez que los sindicatos policiales recriminan públicamente a
Podemos sus acusaciones de racismo contra las fuerzas de seguridad. El SUP ha presentado al menos dos querellas contra Belarra por el contenido de sus mensajes en la red social X al considerar que sus afirmaciones en este sentido pueden constituir delitos de calumnias, injurias graves y delito de odio hacia los agentes. La última, el pasado diciembre, después de que la diputada acusara a la Policía, a raíz de la noticia sobre la intervención policial en un locutorio de Torremolinos que terminó con la muerte de una persona detenida, de cometer “asesinatos” y de ejercer “violencia policial racista”.