Hace 37 a�os,
John Benjamin Toshack (
Cardiff, 1949) aparec�a en la portada del primer n�mero de EL MUNDO. El gal�s, entonces entrenador del
Real Madrid, criticaba a sus propios futbolistas: �He sudado m�s que algunos jugadores de mi equipo�. A d�a de hoy, el ex integrante de la mejor plantilla del
Liverpool y un mito en la
Real Sociedad, ha vuelto a las portadas de los peri�dicos porque su hijo Cameron, con el que colabor� una �poca en los banquillos, dijo en el Daily Mail que su padre ten�a demencia. ��Demente? Todav�a, no�, dice a este mismo peri�dico con media sonrisa.Toshack est� sentado al sol en la mas�a que comparte con
Mai, su esposa, en la localidad gerundense de Besal�. Vestido con un ch�ndal de la Real, el ex entrenador tiene buena cara, pese a que su mujer nos informa de que no ha descansado bien. �Se durmi� a las dos de la ma�ana llorando�, cuenta sobre la preocupaci�n que le generaron las declaraciones de su hijo mayor. �Lleva dos a�os sin verse con su padre�, informa ella, y a�ade que sus hermanos, Sally y Craig, tampoco tienen una relaci�n demasiado cercana con su progenitor. Para evitar mayores disgustos,
Mai le esconde el m�vil y de esa forma no pueda acceder a m�s informaci�n sobre lo que se dice acerca de su estado f�sico."El que m�s se preocup� fue Butrague�o"El gal�s lleva varios a�os delicado de salud. Esta misma semana cumple dos veces, cuentan. El pasado domingo celebraron su 77 cumplea�os y hoy, 27 de marzo, se cumplen seis desde que volviera de entre los muertos. �Tuve suerte de salir. Me dijeron los m�dicos que si no hubiera sido deportista, no habr�a sobrevivido�, recuerda. Fueron 16 d�as en la UCI en
Barcelona, entubado y recibiendo ox�geno sin parar por un COVID que casi le lleva al otro barrio. �Quien m�s se preocup� durante su proceso y quien se ofreci� a acompa�arme en los peores momentos fue Emilio�, revela
Mai sobre Butrague�o, director de relaciones institucionales del RealMadrid.David Ramirez/Araba PressDe esa experiencia cercana a la muerte, Toshack sali� con serias secuelas f�sicas, que le tuvieron un tiempo incluso en silla de ruedas, y mentales. �Me he olvidado de todos los goles que he fallado, pero me acuerdo perfectamente de los que he marcado�, bromea el brit�nico, pero admite que su memoria a corto plazo se ha visto muy mermada. Hasta el punto de que en multitud de ocasiones pregunta por su m�vil, sin que ninguna de las respuestas que le da su esposa le satisfaga.Cuando vuelves al pasado, la cara de Toshack se ilumina. Se acuerda de su �poca de
Cardiff, de la prueba que les realiz� el Tottenham a �l y a tres compa�eros. �S�lo se qued� John Collins, pero luego no lleg� a nada�, apunta de manera precisa el nombre del elegido de un evento que ocurri� hace m�s de 60 a�os. Y tambi�n vuelve sin problemas a su amada Real, en la que hizo debutar a un tal Imanol Alguacil. �Es mi equipo�, apostilla. Aunque no hace falta decirlo, porque, adem�s de su ch�ndal, las mallas de
Mai tambi�n son de la Real y varios vasos de la cocina.No obstante, tampoco olvida su etapa en el
Real Madrid, claro. Exitosa y convulsa a partes iguales. Es, como entrenador del equipo blanco, cuando recita las frases que se volver�an internacionales y por las que, muchos a�os despu�s, los entrenadores le recuerdan y le dan la raz�n. Especialmente se refieren a la siguiente: �Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el s�bado ya pienso que tienen que jugar los mismos once cabrones de siempre�. Frase que recita antes de echarse a re�r."Ya no soy ese pollo de primavera"Toshack tiene buen aspecto, aunque su movilidad dice que no le permite dar largos paseos. Ya no ve tanto f�tbol como antes y su vida transcurre tranquila entre levantarse tarde, comer, siesta, un poco de tele y acostarse pronto. El gal�s rememora sus d�as libres de la Real cuando se levantaba a tomar caf� donde Argui�ano a las 10, se iba andando a Guetaria por la carretera, com�a en el puerto un pescado reci�n salido del mar y, sobre las 17, volv�a a su residencia de Zarautz de la que �si saltabas de la terraza, ca�as en la arena�.�Ya no soy ese pollo de primavera�, se parafrasea a s� mismo cuando vuelve al presente con el mismo acento gales con el que lleg� a Espa�a y provoca risas en su mujer, a la que llama cari�osamente Nessie, porque era el apelativo cari�oso de la esposa de Bill Shankly, uno de sus t�cnicos predilectos en el
Liverpool. No hay nombre del pasado que se le pase a Toschack. Sin embargo, le cuesta mucho recordar a los futbolistas del presente, aunque en seguida alza las cejas cuando escucha los nombres de Vinicius, Mbapp�, Oyarzabal o a uno de sus pupilos: Xabi Alonso. �Tengo problemas para recordar los partidos de ahora, pero no los de antes�, apunta.El ex entrenador aprovecha la hora de la comida para, entre vasos de Coca Cola Zero, vacilar a su mujer sobre cosas que no recuerda y luego gui�a un ojo a los invitados antes de sacar otra sonrisa. Se come un plato de risotto preparado por
Mai y cierra con una tarta de queso antes de un caf�, que ella le proh�be por las ma�anas. �Ya te habr�s dado cuenta de lo que manda mi mujer�, aprovecha en un descuido de �sta.Es Toshack un buen conversador y cabal en sus razonamientos, pese a los lapsus que tiene en su memoria a corto plazo. La relaci�n con sus hijos quiz�s no sea la mejor. Explica que porque no quiso romperles su rutina para mudarles a una ciudad de la que �le pod�an echar en tres meses� y, como a�ade
Mai: �El roce hace el cari�o�.Durante todo el d�a no se olvida de su tel�fono. ��Qu� has hecho con mi m�vil, Nessie?�, pregunta insistentemente, con Willow y Claudia, dos de sus cinco perros, entre sus piernas. �Est� en la tienda repar�ndose�, responde, cari�osa,
Mai.