Francesc PuigBarcelona 26/03/2026 14:56 Actualizado a 26/03/2026 22:03 La nueva serie Por cien millones, que recrea el secuestro del futbolista
Enrique Castro 'Quini' en marzo de 1981, guarda una sorpresa para los espectadores: la aparición, cargada de simbolismo, de sus propios hijos dentro de la ficción. Un guiño que el cocreador y director de la miniserie de Movistar Plus+,
Nacho G. Velilla, explica con orgullo y que confirma el respaldo de la familia a un proyecto que aborda este suceso desde un enfoque poco habitual. Y es que, lejos del drama policial o del retrato más crudo de los hechos, la serie apuesta por un tono que oscila entre la comedia y el relato humano. Su hilo conductor son las peripecias de los secuestradores: tres hombres sin experiencia delictiva, desbordados por sus problemas económicos, que improvisan un secuestro sin calibrar sus consecuencias y encadenan error tras error en una sucesión de despropósitos.
Nacho G. Velilla explicó en declaraciones a La Vanguardia que el proyecto solo salió adelante después de compartir su enfoque con los hijos de
Enrique Castro 'Quini'. “Su reacción es lo que me hizo decir: adelante, porque realmente lo entendieron”, señala. Ese respaldo no solo resultó decisivo, sino que terminó trasladándose a la pantalla en forma de un cameo “muy emotivo”.La escena tiene lugar en el primer episodio. Tras un entrenamiento con su entonces equipo, el
FC Barcelona, el Quini de ficción —interpretado por
Agustín Otón— se detiene a firmar autógrafos. Entre los aficionados aparece un hombre con la camiseta del
Sporting, el primer equipo del futbolista: es
Enrique, el hijo mayor del delantero, acompañado por sus hermanos
Lorena,
Jorge y Óscar. Lo que podría parecer un simple guiño se convierte en un instante cargado de simbolismo.El Quini de ficción se encuentra con los cuatro hijos del Quini real:
Lorena,
Enrique,
Jorge y ÓscarMOVISTAR PLUS+ / FELICITAS MEDIAEl diálogo, sencillo pero significativo, refuerza esa emoción:—Quini: “¿Sois de
Gijón?”—
Enrique: “Sí, somos hermanos”—Quini: “¿Los cuatro?”—
Enrique: “Sí”—Quini: “Pues portaos bien o se lo digo a vuestro padre”Detrás de ese momento hay también un reto interpretativo importante. Otón llevaba dos meses preparándose el acento asturiano, estudiando entrevistas y gestos del jugador para construir un retrato fiel. Pero el rodaje de esta escena añadió una presión extra: actuar frente a los propios hijos de Quini. “Era como hacerle un test definitivo”, recuerda Velilla, que destaca tanto la exigencia como la belleza del momento.El director subraya además que la serie ha buscado en todo momento el respeto absoluto hacia la figura del futbolista, tanto en lo deportivo como en lo humano. De hecho, los hijos fueron los primeros en ver algunos elementos clave del proyecto, en un intento de asegurar que el tono y el tratamiento estaban a la altura de su legado.Quini con el entrenador César Luis Menotti, el el banquillo del Camp Nou en la temporada1983-84FCBEse equilibrio entre sensibilidad y relato es fundamental en Por cien millones, que se ha estrenado este jueves en Movistar Plus+. La serie aborda el secuestro de Quini desde un punto de vista poco habitual: el de sus captores, tres hombres sin experiencia criminal —Alfonso, Raúl y Salva— que, acuciados por problemas económicos, improvisan un plan tan desesperado como torpe. Interpretados por Raúl Arévalo, Vito Sanz y Gabriel Guevara, encarnan ese tono tragicómico que recorre la serie.El caso real conmocionó a España. El 1 de marzo de 1981, tras un partido en el que el
FC Barcelona venció 6-0 al Hércules, Quini fue secuestrado a punta de pistola. Durante 25 días, el país siguió con angustia las noticias sobre su paradero mientras los captores exigían un rescate de cien millones de pesetas. Finalmente, el 25 de marzo, la policía logró localizarlo en un zulo de un taller mecánico en Zaragoza, poniendo fin a un episodio que mantuvo en vilo a toda la sociedad.Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1987. En la actualidad en las secciones de Series, Televisión y Gente