El lago de
Neuchâtel es el más grande de Suiza. Son casi 220 kilómetros cuadrados de agua rodeada por los cantones de
Vaud,
Neuchâtel, Berna y Friburgo. Allí, hace 2.000 años, naufragó un barco romano cargado de ánforas que han permanecido hasta ahora conservadas en el lecho lacustre.Los investigadores de la
Oficina Arqueológica Cantonal, la
Fundación Octopus y el
Servicio Arqueológico del Estado de Friburgo han desenterrado cientos de objetos en un excelente estado de conservación, los últimos vestigios de la embarcación desaparecida entre los años 20 y 50 después de Cristo.Una carga que había que protegerEl cargamento se encontró gracias a una fotografía aérea realizada en noviembre de 2024, como parte del programa de seguimiento del estado de los lagos y el patrimonio sumergido. “Este descubrimiento es un hecho excepcional y único en Suiza y en las aguas continentales al norte de los Alpes”, dicen los expertos en un comunicado.Las inmersiones exploratorias y la campaña de excavación revelaron que había que proteger la carga a muy corto plazo porque está expuesta a factores destructivos como la erosión del lecho, el fondeo de embarcaciones de recreo y, especialmente, los actos de vandalismo y saqueo.los investigadores creen que el cargamento estaba destinado a abastecer a una de las legiones que vigilaban la frontera del Rin Fundación OctopusLos objetos más vulnerables ya han sido retirados tras ser documentados. Pero aún quedan cientos de vasijas de cerámica, “halladas milagrosamente intactas en el fondo del lago”, dicen los arqueólogos. Son platos, bandejas, tazas, copas y cuencos de diversos tamaños producidos en la meseta suiza.Una cesta de mimbre, milagrosamente conservada en la cal del lago, contenía un grupo de seis piezas de cerámica de una producción diferente al resto de la carga que podrían haber sido los utensilios de cocina de los marineros del barco. También había útiles de metal, como un caldero y un crisol.Lee tambiénLas ánforas, en cambio, contienen aceite de oliva y fueron importadas de la península Ibérica. “Eso nos da testimonio del transporte de mercancías a larga distancia durante la época romana, productos comerciales que iban acompañados de utensilios y herramientas que reflejan la vida cotidiana de los barqueros”, dicen los expertos.También se encontraron elementos de arneses y carros, incluidas cuatro ruedas de madera y metal en un estado de conservación extraordinario, los únicos ejemplos romanos de este tipo en Suiza. Estos objetos atestiguan la adopción de un sistema de transporte dual, que combinaba rutas terrestres y lacustres.Una ilustración muestra cómo debía ser la nave de época romana que perdió su cargamento en el lagoFundación OctopusLa presencia de espadas (aún en su vaina) sugiere que el naufragio involucró a un buque mercante civil con escolta militar. También se hallaron objetos metálicos relacionados con el equipo personal de los legionarios, incluyendo una hebilla de cinturón, un pico-dolabro y una fíbula.“Dada la cantidad de objetos descubiertos en el fondo del lago, es posible que esta carga estuviera destinada a una legión, que contaba con aproximadamente 6.000 hombres. Quizás era equipo nuevo para los legionarios establecidos a lo largo de la frontera del Rin para protegerlas de las tribus germánicas”, indican.Una de las espadas romanas encontradas Fundación OctopusLa fíbula, además, permite precisar aún más la datación del naufragio ya que este tipo de broche para sujetar una capa solo apareció durante el reinado del segundo emperador Tiberio, quien ascendió al poder tras la muerte de Augusto en el año 14 después de Cristo.“Nuestra hipótesis es que el cargamento podría datar de los años posteriores al establecimiento de la XIII Legión (Gemina), que estuvo acantonada en el año 16 d.C. en el campamento de Vindonissa (actual Windisch, en Argovia), situado a orillas del río Aare”, señalan los investigadores suizos.La fíbula apareció durante el reinado de Tiberio, el segundo emperador romano Fundación OctopusUna de las misiones importantes de esta legión era impedir que las tribus germánicas avanzaran hacia el sur, a la meseta helvética, para tomar el control de los pasos alpinos. La XIII Legión permaneció en Vindonissa hasta el año 45 después de Cristo, al final del reinado del emperador Calígula (sucesor de Tiberio).Para asegurar que sus legiones pudieran establecer una presencia permanente a lo largo de los ríos Rin y Danubio, Roma habría garantizado el transporte de grandes cantidades de suministros desde Italia, la Galia e incluso desde Helvecia.Un cargamento que se dirigía al norteEs probable que todo el equipo llegara en carro hasta el puerto de Yverdon (Eburodunum, en época romana), en el extremo sur del lago de
Neuchâtel. Desde allí, se habría cargado en un barco que se dirigía al norte, hasta el campamento militar de Vindonissa, situado a orillas del río Aare, utilizando únicamente los lagos y canales.Al aproximarse a la entrada del canal Thielle, que conecta
Neuchâtel con el lago Biel, la carga se hundido, quizás debido a una repentina y poderosa racha de viento. Pero todavía no se ha encontrado ningún rastro del barco cerca de la carga, por lo que es posible que el buque se hundiera en otro lugar o incluso que sobreviviera.Periodista