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Noelia Castillo Ramos, la joven que falleció este jueves tras someterse a la eutanasia, la evaluaron al menos 32 especialistas entre médicos, psiquiatras y juristas. Según la documentación judicial a la que tuvo acceso
El Confidencial, su caso acumuló 13 informes técnicos a lo largo de los casi dos años que van desde el intento de suicidio que la dejó en silla de ruedas hasta que el pleno de la
Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña aprobó por unanimidad su muerte asistida, en julio de 2024. El 4 de octubre de 2022 Noelia Castillo se lanzó desde un quinto piso con el deseo de suicidarse. Según la entrevista que ha concedido esta semana al programa ‘Ahora Sonsoles’, de
Antena 3, fue después de sufrir una violación múltiple que nunca denunció. Fuentes de su entorno indican a este periódico que en ese momento ya no estaba en un centro tutelado. Las lesiones que le provocó ese intento de quitarse la vida la postraron en una silla de ruedas. Ese mismo día, fue diagnosticada de una paraplejia completa y permaneció ingresada en el
Hospital Joan XXII de Tarragona. El 9 de febrero de 2023, cuatro meses después del suceso, la joven ingresó en la
Clínica Guttman para recibir una pauta de regeneración intensiva para neurohabilitarla psiquiátricamente. En ese momento, Noelia Castillo ya presentaba antecedentes patológicos: trastorno límite de la personalidad obsesivo compulsivo con ideación suicida e ideas paranoides. Ahí la joven ya empezó a verbalizar su deseo de morir. Pero los especialistas consideraron que era conveniente esperar un año desde el accidente para ver la evolución de las lesiones y si esta voluntad era producto de una frustración puntual o se mantenía en el tiempo. Así se refleja en un informe que recoge la nota del psiquiatra del centro. Por eso, la petición oficial de la eutanasia no consta hasta el 10 de abril. El 11 de abril de 2023 la doctora que la trataba emitió un informe que estuvo sujeto a interpretaciones diferentes entre el padre, contrario a la eutanasia de su hija, y la
Generalitat de Cataluña. El progenitor destacó que en ese documento decía que la paciente presentaba un buen aspecto general. El 14 de junio de 2023 le dieron el alta en la
Clínica Guttman tras cuatro meses de trabajos con ella. La doctora –que las sentencias identifican como B.– emitió un segundo informe. El padre destaca que en la página 6 del informe consta que Noelia Castillo estaba “médicamente estable, con dolor neuropático bien controlado con la pauta actual, precisa de forma muy puntual ayudas”. El 30 de noviembre de 2023 Noelia Castillo se reunió con la Comisión de Ética Asistencial de L'Alt Penedès-Garraf, la encargada de estudiar las solicitudes de eutanasia. Según consta en la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, fue porque la joven ya había verbalizado su deseo de morir. Hubo tres reuniones. Tras la primera, se hicieron varios informes que sirvieron para las dos reuniones siguientes. El 24 de enero de 2024 se produjo la segunda reunión. El objetivo era valorar el perfil de Noelia para tomar esta decisión atendiendo a su edad, al precedente del intento de suicidio y a la existencia de determinados trastornos mentales. El 30 de enero se sometió a Noelia a una revisión de reconocimiento del grado de discapacidad. Se le reconoció un grado de discapacidad del 74 por ciento, con carácter provisional hasta enero de 2027. El 22 de marzo de 2024 una doctora identificada como. A. M. F., especialista en psiquiatría de la Red de Salud Mental, redactó otro informe, según el cual, “la paciente puede entender la gravedad de la medida que solicita y por lo tanto actuar por cuenta propia en lo necesario”. El 4 de abril de 2024 se reunieron por tercera vez y la Comisión de Ética Asistencial concluyó que la paciente mantenía la voluntad de pedir la eutanasia y podía iniciarse el procedimiento. El 10 de abril de 2024 Noelia pidió de manera formal la eutanasia. La doctora B. continuó con el seguimiento a Noelia Castillo y fue quien ejerció como “médica consultora” cuando la joven pidió la ayuda a morir. Habían pasado 10 meses después de recibir el alta. La doctora tuvo que redactar un informe como exige la ley de eutanasia. Tenía que incluir el diagnóstico de la paciente, el informe clínico y el posicionamiento hacia la solicitud. En ese informe, la doctora B. concluyó que la lesión medular y el tiempo transcurrido desde la instauración de la misma, hacían de esa situación algo permanente e irreversible. También que la paciente manifestaba un sufrimiento constante, principalmente por su patología psiquiátrica de base, agravado por las secuelas de la patología neurótica. El 25 de abril de 2024 otra doctora identificada como C. S. J., experta en neuropsicología clínica, psicooncología y cuidados paliativos, constató el deseo de Noelia de no seguir viviendo así. El 13 de junio de 2024 Noelia se sometió a una nueva evaluación psiquiátrica “dadas las particularidades del caso”, es decir, su edad y antecedentes. El informe ratificó la situación de plena competencia de la paciente y el hecho de que su patología no condicionaba la prestación solicitada. El 15 de julio de 2024 se reunió el pleno de la Comisión de Garantía y Evaluación de la Comunidad Autónoma. Es el órgano que tiene la última palabra para decidir sobre la vida de un solicitante de eutanasia, en este caso en Cataluña, lugar de residencia de Noelia. Lo integran 19 profesionales. En este caso, tuvieron la palabra porque así lo decidieron los dos miembros de la dupla. La dupla es una parte esencial del proceso que marca la ley. En este caso fueron una jurista y una médica. Las dos decidieron de mutuo acuerdo y para mayor garantía elevar la decisión al Pleno y a tal efecto emitieron una posición de "desacuerdo". Luego ellos se tuvieron que abstener en el pleno, que resolvió por unanimidad emitir informe favorable a la eutanasia de Noelia. A
Noelia Castillo Ramos, la joven que falleció este jueves tras someterse a la eutanasia, la evaluaron al menos 32 especialistas entre médicos, psiquiatras y juristas. Según la documentación judicial a la que tuvo acceso
El Confidencial, su caso acumuló 13 informes técnicos a lo largo de los casi dos años que van desde el intento de suicidio que la dejó en silla de ruedas hasta que el pleno de la
Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña aprobó por unanimidad su muerte asistida, en julio de 2024.