Imaginen a un hombre atractivo y circunspecto viviendo en una bonita casa en medio de la naturaleza. Tiene un perro. Parte leña. Vive solo y parece a gusto en el silencio. También aloja en el centro de los ojos una determinación profesional, como de haber participado en otro tiempo en aventuras militares o delictivas. De pronto (imaginen), viene alguien a buscarle. La visita puede acercarse a él en todoterreno o en helicóptero. Le piden, en fin, que regrese, que vuelva al "juego". ¿Cómo se llama la película? La película puede llamarse Shooter (2007) o Commando (1985) o Rambo III (1988), porque debe de haber como medio millón de películas con esta escena inicial o medianera. Dado que hay pocas, han hecho otras dos. Una es
Zeta (
PrimeVideo), donde
Mario Casas vive en el primor de la naturaleza hasta que vienen a reclamarle que siga haciendo diabluras internacionales. El cliché está tan conseguido en
Zeta que es imposible escribir sobre ella. Salen, como en las de James Bond, cuarenta localizaciones distintas, todas muy exóticas; salen tiroteos sin el menor sentido y también la jefa esa que dice
Juanma Bajo Ulloa que tienes que poner ahora en todos los guiones. Lo único particular de
Zeta es que cuenta con
Luis Zahera, que hace de gallego, pero de un gallego distinto a otras películas. La otra cinta donde van a buscarte para que sigas matando gente es
El hombre inmortal (
Netflix). Aquí la naturaleza es más deprimente que en
Zeta, porque llueve.
Cillian Murphy, o sea, Tom Shelby, vive en la campiña inglesa, con un perro y un amigo. También hay tumbas cerca de su casa solariega y el tipo ve fantasmas. Después de las cinco temporadas de
Peaky Blinders,
Steven Knight ha escrito este desenlace para su protagonista. Si no ha visto
Peaky Blinders, no se preocupe: yo tampoco.
Cillian Murphy se muestra catatónico, que creo que es su modo de actuar desde hace diez años Se trataba de otra serie sobre hombres malvados que llevan un negocio ilegal y al final siempre se les muere una madre o un hermano o un hijo. Improbables gitanos, lucían una gorra característica y competían en el gran fresco hipermasculino de las series con Boardwalk Empire, Sons of Anarchy, Gangs of London o Yellowstone. Demasiada testosterona donde elegir, demasiadas familias muy extensas y demasiados episodios. No puede uno estar a todos los mafiosos que inventan en las plataformas. Aun así puede verse y disfrutarse
El hombre inmortal, porque su creador,
Steven Knight (recomendación: Locke) es muy listo y no quiere perder ni un solo espectador. Sin saber quién es esta gente, te la crees, pues si los fans cuentan con cinco temporadas de los Shelby nosotros contamos con algo mejor: la elipsis. Te puedes creer el pasado tortuoso de Tom Shelby simplemente porque no te lo cuentan. La película reúne un buen elenco para dar carpetazo a esta familia criminal del segundo cuarto del siglo XX en Birmingham.
Cillian Murphy se muestra catatónico, que creo que es su modo de actuar desde hace diez años. Con pelo canoso y gafitas (parece David Byrne, de Talking Heads), vive solo en medio del campo y sufre mucho. Le llegan rumores de que su hijo la está liando en la ciudad. Estamos en 1940 y los nazis amenazan con derrotar a Inglaterra. Es ahora su retoño quien lidera los
Peaky Blinders, y se entiende que hay formas de liderar bandas de gángsters más decentes que otras. Para ayudar a Tom Shelby a tomar la decisión de dejar su retiro, envían a Rebecca Ferguson (que hace, literalmente, de bruja). Como es obvio, después de que se lo pida Rebecca Ferguson,
Cillian Murphy va a Birmingham. Tú también lo harías. Al hijo lo interpreta Barry Keoghan, actor particularmente hipnótico en su viciosa conformación facial (recomendaciones: Bird y Saltburn). Si las últimas actuaciones de Cillian son todas catatónicas, diríamos que Keoghan se ha especializado en la actuación estrictamente fálica. Por si fuera poco polvorín hormonal, tenemos a Tim Roth haciendo de malo y a Stephen Graham (Adolescencia) haciendo de lo de siempre: masculinidad tóxica. Barry Keoghan en '
El hombre inmortal'. (
Netflix) La serie se desarrollaba desde 1919 y ahora nos encontramos en 1940. Con todo, la música elegida para acompañar numerosas escenas es punk rock de hoy mismo, según esa apuesta por el anacronismo que inició Lady Halcón (1985) y popularizó Moulin Rouge! (2001). Hay una leve trama inverosímil relacionada con dinero falso impreso por los nazis para hacer quebrar la economía británica, pero básicamente la película es un nuevo lienzo para que
Cillian Murphy reitere y magnifique el mito viril de Tom Shelby. Lo más flojo es el guion, que en su primera parte promete un trama complejísima y al final, porque nos hemos hecho un lío, deriva hacia la revenge movie o película de venganza sin más. Los fans de
Peaky Blinders estarán contentos. Y, sobre todo,
Cillian Murphy estará contento. Ya puede sentarse a esperar que le ofrezcan de una vez el papel de hombre feliz. Imaginen a un hombre atractivo y circunspecto viviendo en una bonita casa en medio de la naturaleza. Tiene un perro. Parte leña. Vive solo y parece a gusto en el silencio. También aloja en el centro de los ojos una determinación profesional, como de haber participado en otro tiempo en aventuras militares o delictivas. De pronto (imaginen), viene alguien a buscarle. La visita puede acercarse a él en todoterreno o en helicóptero. Le piden, en fin, que regrese, que vuelva al "juego". ¿Cómo se llama la película?