Vieron el texto de la nueva ley valenciana de protección y ordenación de la costa valenciana como el salvavidas que podría mantener a flote sus casas, pequeñas viviendas en primera línea de la playa de
Babilonia, en
Guardamar del Segura, que varias generaciones han disfrutado gracias a una concesión extinta. El
Estado -respaldado por la inapelable sentencia del
Tribunal Supremo- había ordenado su demolición, ya producida en algunos casos, y contratada en el resto; pero la aprobación de una normativa autonómica que contempla la excepcionalidad de los considerados “núcleos de valor etnológico”, les llevó a detener momentáneamente la actividad de la piqueta. Tal vez el de 2025 no fuera su último verano en Guardamar.Sin embargo, la comisión bilateral que en estos casos debe consensuar el traspaso de competencias de la administración central a la autonómica transcurrió como algunos expertos habían predicho: ese aspecto concreto de la norma, a juicio del Gobierno central, invade competencias irrenunciables del
Estado; de ahí que fuera recurrido ante el
Tribunal Constitucional, que ha aceptado el recurso a trámite y deberá pronunciarse al respecto.La comisión bilateral transcurrió como algunos expertos habían predichoNo es una buena señal para los propietarios, que han visto todas las puertas legales cerrarse sucesivamente, e incluso se habían visto obligados -en el caso de Guardamar- a contratar la demolición de sus viviendas para evitar un coste aún más oneroso si la Administración optaba por acometerlo de oficio una vez agotados todos los plazos.Los casos tienen características diferentes. En Guardamar, por ejemplo, el Ayuntamiento está alineado con la postura de la administración central, no así en
Nules, cuyo consistorio aprobó en pleno el pasado enero una modificación del PGOU exigida por la Conselleria de Cultura para contemplar la protección de estas edificaciones como Núcleo Histórico Tradicional-Bien de Relevancia Local. Un trámite inútil si el Constitucional acaba negando la competencia autonómica en este aspecto preciso de la ley.Eso es lo que sostiene
María José Salvador, exconsellera y diputada autonómica del
PSPV, para quien el Consell actual “invade competencias del
Estado” con la nueva normativa autonómica: “La
Generalitat no puede legislar en materia de deslindes, esa es una competencia exclusiva del
Gobierno de España”. Para Salvador, ha existido “una intencionalidad de la
Generalitat para buscar esa confrontación con el
Gobierno de España”, y un intento de “engañar a la ciudadanía y a la gente de esas casas con una idea de falsa protección; en ningún momento han tenido ni tienen competencias”. En su opinión, “lo único que se puede proteger legalmente en dominio público marítimo terrestre es un BIC (Bien de Interés Cultural); no hay vuelta de hoja”.Así las cosas, con la ley en la mano, las excavadoras que derribaron el pasado mes de junio algunos de los edificios de playa
Babilonia podrían regresar en cualquier momento, si la Administración central lo pretendiera. Manuel López, abogado de la asociación de vecinos, espera que no sea así: “No tendría sentido hacerlo sin esperar a que resuelva el Constitucional”, afirma.Con la ley en la mano, las excavadoras podrían regresar en cualquier momentoPor si acaso, en previsión de que esa última barrera judicial también se cierre, los propietarios de playa
Babilonia insisten en la vía legislativa, reclamando diálogo al Gobierno. En un escrito hecho público ayer, la asociación de vecinos “Guardamar Playa” urge al diálogo de la Administración del
Estado con las familias del litoral que se ven afectadas por esta decisión.Recuerdan que “las Casas de
Babilonia son un enclave que se acerca a los 100 años de historia. Un modelo de habitatge familiar, tradicional, que no responde a modelo especulativo alguno y es imagen de la fachada marítima tradicional”. Y urgen a que se desbloquee en la Mesa del Congreso la iniciativa de reforma de la Ley de Costas Estatal aprobada por el Senado -con mayoría absoluta del PP- y que “hace dos años que espera ser debatida y votada en el Congreso”.Los vecinos dicen que las casas de playa
Babilonia son “un modelo tradicional, que no responde a modelo especulativo alguno”A este respecto, Salvador responde que “esa es la propuesta del PP, y el Gobierno socialista defiende otra”. Cree la exconsellera que, además, “hay que tener en cuenta lo que dicen expertos como Jorge Olcina, que afirman que el Mediterráneo es zona cero del cambio climático, y hay que ser conscientes de que los temporales son cada vez más frecuentes y más intensos. Tenemos que ser conscientes de dónde vivimos”.Mientras tanto, en una mañana por fin primaveral en Guardamar, la playa presenta incluso mejor aspecto que otros años, puesto que no son las abundantes lluvias su principal enemigo, sino los temporales de Levante que en estos meses la han respetado.