Los Ángeles. Servicio especial 27/03/2026 06:00 Mientras arreciaba la pandemia, supo aprovechar el buen momento que pasaba gracias al taquillazo de
La La Land, y la repercusión generada por su papel en
Blade Runner 2049 y
First Man para que la
MGM adquiriera en 3 millones de dólares los derechos cinematográficos de la nueva novela de
Andy Weir, el autor de The Martian, con él como protagonista y productor ejecutivo. Hoy,
Ryan Gosling puede decir que quienes apostaron por él no se han equivocado.
Proyecto Salvación arrasó en la taquilla estadounidense en la semana de su estreno, una rareza en tiempos en que abundan más los naufragios que los éxitos. Recibió además los elegios de la crítica, tanto por su propia labor como un profesor de escuela secundaria que es enviado contra su voluntad al espacio para tratar de salvar a la humanidad, como por las características únicas del filme que dirigen
Phil Lord y
Chris Miller, y que combina humor, drama, ciencia-ficción, títeres y efectos especiales.Fotograma del filmeMGMFue la primera persona que recibió el manuscrito de
Andy Weir, ¿qué le llevó a comprar los derechos y ponerse al frente del proyecto?Tuve muy en claro que Andy había capturado un rayo de luz en una botella, y que había escrito algo verdaderamente especial. Recibí ese manuscrito en un momento en el que las salas de cine estaban cerrando y se detenían los rodajes. Y, sin embargo, tenía en mis manos esta oportunidad verdaderamente conmovedora y muy optimista para mirar al futuro como algo a lo que no hay que temer, simplemente hay que entender. Me pareció que era una manera muy radical de encarar el tema. Uno siempre recuerda ciertas películas en el momento en que las vio, y lo que decían sobre el momento en que las vimos. Y este proyecto tenía el potencial de convertirse en una experiencia así. Pero sabía que debía ser muy cuidadoso para no arruinarlo. Debía armar el mejor equipo que pudiese, y así fue como fui convocando a cada uno de sus integrantes.¿Qué le llevó a buscar a
Phil Lord y
Chris Miller para que dirigieran la película?Tanto
Amy Pascal como yo tuvimos siempre en claro que no teníamos otra opción. No había nadie más que pudiera darle el tono preciso que queríamos para
Proyecto Salvación. Nadie que no fuesen ellos podían hacer esta película, que no existiría de no haber sido por Phil y Chris. Ellos tuvieron la valentía de tomar algo que era un enorme desafío, y fueron capaces de hacerle frente a todo lo que esto implicaba. Puedo dar fe de su valentía, porque se habló mucho de que yo me iba a pasar mucho tiempo solo en la historia. Pero siempre les tuve a ellos. Recuerdo que un día, que me sentía muy solo y bastante perdido, les dije que había llegado al fondo de mi creatividad y que necesitaba un compañero para hacer mis escenas. Me hacía falta un amigo. Phil sacó un rollo de cinta americana, que siempre tenía encima por alguna razón. Chris estaba en otro plató. Pero luego vino y entre los dos me construyeron una persona con una mopa, a la que bautizaron Moppy Ringwald. Me puse a bailar con Moppy y me reí con ella. Me pasé todo un día maravilloso con Moppy Ringwald. Lo mas gracioso es que lo incluyeron en la película. Fueron capaces de detener todo lo que teníamos planificado, escuchar lo que yo necesitaba, y que tal vez era lo que pedía la película en ese momento, crear a una persona con una mopa, y filmarme con ella durante todo el día. Fue una buena muestra del tipo de realizadores que son. Ese es uno de los momentos mágicos que abundan en el filme por ese coraje que tuvieron para explorar cada oportunidad cuando apareció.¿Cuán complejo fue trabajar con los titiriteros que dieron vida a Rocky?Si somos honestos, Rocky es una verdadera diva. Requiere de un mantenimiento muy alto. No fue nada fácil crearle. Tenía un equipo propio de maquilladores a los que llamábamos los Rocketeers. Se vestían como ninjas. Pero hablando en serio, fue algo verdaderamente difícil. Hubiese sido mucho mas simple si lo hubiésemos resuelto solamente con efectos visuales. Pero la relación entre estos dos personajes es muy complicada en la película. Estar en un mismo cuarto y comunicarse no es sencillo. Todo es difícil. Teníamos que encontrar la forma de que la audiencia no se aburriese, pero a la vez, ese fue uno de los elementos que sirvió para encontrar la magia, porque como espectadores experimentamos lo mismo que los personajes. Todos tratamos de encontrar una manera de conectarnos y comunicarnos. Lo hermoso fue que en la historia que estábamos contando, Rocky está tratando de encontrar una voz, y para eso contamos con un titiritero brillante que se llama James Ortiz. Le contratamos porque cuando se presentó a la audición su manera de encarar el trabajo fue diferente a la de todos los demás. Contábamos con los mejores titiriteros del mundo y el títere de Rocky era increíble. James apareció al final. El puso el títere de Rocky a un costado y colocó su mano sobre la mesa. Y de pronto se puso a hablar con sus dedos, mientras hacía ruidos neuróticos como de tic tac. Fue entonces que nos dimos cuenta que era la persona que nos faltaba.¿Cómo fue el trabajo con él?Se suponía que solo iba a ser el titiritero, y cuando comenzamos a filmar me decía sus parlamentos como si fuera el personaje, para que yo tuviese alguien con quien hablar. Muchas veces yo estaba colgado de un arnés durante mucho tiempo con el casco de astronauta puesto. Me sentía muy aislado. Tenía un audífono en el oido y podía hablar con James, que tenía una conexión tan fuerte con su personaje que era capaz de responderme como si fuese Rocky, saliéndose de lo que estaba en el guion, por lo que terminábamos haciendo tomas de 20 o 30 minutos. Y muchas veces decía que Rocky nunca haría esto o lo otro, o que diría algo así, y ahi improvisaba una frase. Debo decir que Rocky encontró su voz fuera de cámara a través de James. Hubo una conexión real, porque nos entendimos muy bien entre los dos. Esta película le debe mucho porque él, al igual que Rocky, puede decirte algo ingenioso sin explicar de dónde lo ha sacado. Así fue como se convirtió en un integrante clave de la magia especial que tiene esta película.
Ryan Gosling en la películaMGM¿Qué es lo que espera que las audiencias se lleven como mensaje de la película?Me parece que la voz de Andy es muy importante en este momento. Insisto en que la suya es una manera única y hermosa de mirar hacia el futuro. Todo esto fue un invento suyo: un maestro que viaja a otra galaxia y se hace amigo de un extraterrestre para que juntos salven al mundo. No es una mala propuesta para ir con tus amigos al cine un viernes por la noche. Es una aventura inolvidable, pero al mismo tiempo, no es escapista. Es un buen recordatorio de lo que somos capaces de hacer como seres humanos. Y es algo que pienso como una buena opción para mi propia familia. Muchas veces nos cuesta encontrar algo que podamos ir a ver todos juntos. Uno nunca se olvida de esos momentos inolvidables que vivió en el cine. Y yo de verdad quería tratar de hacer una película que generara en las nuevas audiencias esa clase de recuerdo. En definitiva, espero que la audiencia puede tomar de Andy este hermoso mensaje de que uno puede tomar el miedo y convertirlo en curiosidad. Espero que ese sea el espíritu y la esperanza que se lleven de la película.¿Cómo se llevaba en la escuela con las materias en las que su profesor brilla?La verdad es que nunca terminé la escuela secundaria, y eso me parece que alcanza para responder tu pregunta. No me llevaba bien con esas materias y todo fue una verdadera batalla en mi etapa escolar. Pero debo confesar que me entusiasmó interpretar al tipo de profesor que me hubiese gustado tener.¿Hubo alguien en esa época que le ayudó a disfrutar de las aulas?Si, hubo una profesora, pero prefiero no decir su nombre porque tal vez ella no quiera que le metan en esto, pero tuvo un gran impacto en mí. Ella nos puso una meta de lectura, que consistía en que al que leía más libros dentro de cierto plazo, le llevaba a pasear en su Jeep. Al que salía segundo le daba un CD de New Kids on the Block. No me gané el viaje en el Jeep, pero si obtuve el CD, que de verdad era algo que quería. Para cuando ella se fue a fin de año, yo había visto por alguna razón El club de los poetas muertos. Y en el momento en que ella se iba a marchar de la clase por última vez, me paré sobre el escritorio y dije “oh, capitán, mi capitán”, algo que ninguno de los otros alumnos entendió, y tampoco estoy seguro de si ella sabía de que estaba hablando. Pero dejó una gran marca en mi vida. Me enseñó cuál es el poder que tiene un buen profesor. Por eso fue un honor para mí hacer algo en donde los maestros son los héroes, porque en muchos casos lo son de verdad.