En plena naturaleza, a pocos kilómetros del bullicio turístico de
Lloret de Mar, se levanta un edificio con más de mil años de historia que ha sabido reinventarse sin perder su esencia. El
Hotel Sant Pere del Bosc ocupa lo que en su origen fue un monasterio benedictino del siglo IX, un enclave rodeado de bosque que hoy se ha transformado en un hotel de cinco estrellas pensado para el descanso, la gastronomía y la conexión con el entorno.
Hotel Sant Pere del Bosc, visto desde la piscina principalLa historia del lugar comienza hace siglos, cuando el edificio funcionaba como monasterio. Tras pasar por distintas guerras, varios arquitectos, entre ellos
Puig i Cadafalch y
Bonaventura Conill —que fue discípulo de Antoni Gaudí— se encargaron de su restauración.
Nicolau Font, un empresario de Lloret que había hecho fortuna en América, adquirió su propiedad. Más adelante, sus generaciones futuras, la
Familia Cabañas, heredaron el espacio. Y hace dos años, la gestión del hotel pasó a la
Familia Palacín, responsable también del grupo
Samba Hotels, que engloba otros dos hoteles en
Lloret de Mar (
Hotel Samba y
Hotel Surf Mar).Cultura, gastronomía, ocio y cohesión de toda una provinciaPara su gerente,
Jordi Palacín, una de las funciones del
Hotel Sant Pere del Bosc es conectar con la población local. Para ello, más allá de asegurar “el máximo confort y un trato cercano” a los huéspedes de sus 19 habitaciones, el espacio organiza actividades abiertas al público.Con Vermuts & Bosc, el equipo organiza aperitivos en la naturaleza los fines de semana. En verano, con Nits de Serenata, se celebran cenas con ópera en directo. Y, por la tarde, el espacio acoge tardeos.Fachada del hotel, de nocheEl entorno natural juega un papel fundamental en la experiencia. El hotel se encuentra en una finca de aproximadamente 200 hectáreas de bosque, un paisaje muy conocido en la zona por sus rutas y caminos. Este contacto con la naturaleza es parte esencial de su propuesta para ofrecer a sus visitantes una pausa dentro del ritmo cotidiano. “Es un lugar para desconectar. Puedes hacerlo simplemente viniendo a dormir, disfrutando de una cena, de una cata de vinos o de un paseo por el bosque”, explica Palacín.Y de la misma manera que el propio entorno actúa como una alternativa para el descanso, el hotel ofrece un servicio de spa que incorpora una amplia variedad de tratamientos. Masajes y terapias, rituales corporales y faciales y técnicas inspiradas en disciplinas como el Ayurveda, forman parte de un servicio complementado con sauna, baño turco y zonas de descanso.La gastronomía es otro de los pilares del proyecto. El restaurante del hotel apuesta por una cocina de proximidad, liderada por un chef que trabaja con productos de kilómetro cero. Según Palacín, la restauración se ha convertido en uno de los puntos fuertes del proyecto que atrae a huéspedes y a visitantes locales. De hecho, otro de los puntos fuertes del hotel es poder ofrecer vino propio. El vino del Domini de Sant Pere, cultivado en sus propios viñedos, es una de las propuestas que incluyen, tanto en la carta de su restaurante como en sus catas de vinos.Cuando te vas de vacaciones puedes olvidarte de lo que has comido, pero no no de cómo te han tratado”Jordi PalacínGerente de Samba HotelsLa exuberancia del edificio y el paraje que le rodea ya hacen del
Hotel Sant Pere del Bosc un referente único, pero su equipo considera que su verdadero elemento diferencial es el trato al cliente. “Cuando te vas de vacaciones puedes olvidarte de lo que has comido, pero no te olvidas de cómo te han tratado”, resume Palacín, subrayando la importancia de ofrecer un servicio cercano y personalizado.A través de productos de proximidad, el hotel destaca la gastronomía como uno de sus puntalesEl impulso del hotel en los últimos años se debe también a la creciente demanda de organizar bodas, eventos corporativos, reuniones de directivos o rodajes publicitarios. Además, con la colaboración de los campos de golf de la zona, el hotel refuerza, no solo su propuesta, sino también su imagen general.El
Hotel Surf Mar, otro de los puntales del proyectoMientras que el
Hotel Sant Pere del Bosc se destaca como la oferta más exclusiva de
Samba Hotels, el
Hotel Surf Mar y Samba Hotel completan su propuesta. En el caso del
Hotel Surf Mar, con más de 200 habitaciones, está más orientado al turismo vacacional y familiar. Situado a primera línea de la playa de Fenals, combina su ubicación privilegiada con instalaciones pensadas para hacer de la estancia una experiencia completa.
Hotel Surf Mar, uno de los tres hoteles de
Samba Hotels, en Lloret de MarSus zonas exteriores, con piscina, jardines y espacios deportivos, lo convierten en una opción especialmente atractiva para quienes buscan disfrutar del entorno costero sin renunciar a servicios completos dentro del propio hotel. A diferencia del carácter más exclusivo y de desconexión del
Hotel Sant Pere del Bosc, el
Hotel Surf Mar representa una propuesta más abierta y accesible, adaptada a un público más amplio.Esta complementariedad dentro del grupo permite a
Samba Hotels abarcar distintos perfiles de cliente, desde experiencias premium en plena naturaleza hasta estancias junto al mar con una oferta más tradicional. De esta manera, la firma busca reforzar su presencia en la Costa Brava con propuestas diferenciadas, pero sin olvidar la “honestidad” y la “humildad” con la que empezó un proyecto familiar que ya va por su tercera generación.Lecciones de VanguardiaJordi Palacín, gerente de
Samba Hotels“La perseverancia siempre gana. El éxito no llega por un golpe de suerte, sino por la constancia, la capacidad de adaptarse y la obsesión por cuidar al cliente”.