CR�NICAEsperanza de retorno a�n vigenteCon nueve millones de venezolanos repartidos por todo el mundo, por donde sea que pasa la Nobel de la Paz se encuentra con unos cuantos. La �ltima gran cita con su gente fue en
Chile, donde residen 700.000 de sus paisanos, que a�n esperan por la democracia que les har� volverMar�a Corina Machado, el pasado 12 de marzo, en el Paseo Bulnes de
Chile" class="entity-link entity-location" data-entity-id="50678" data-entity-type="location">Santiago de
Chile, acompa�ada por una multitud venezolana.EFESebasti�n Fest Santiago de ChileActualizado Viernes, 27 marzo 2026 - 00:06Cuando tu vida transcurre entre el exilio y la clandestinidad, te puede suceder lo que le sucedi� recientemente a Mar�a Corina Machado: reencontrarte con tu pa�s a 5.000 kil�metros de distancia, sentir, vivir, palpar y oler
Venezuela, pero hacerlo en
Chile."Cuando veo un venezolano aqu�, en
Chile, en todas partes del mundo, me miran y lloran y yo les digo �cu�ntos a�os tiene fuera? Y me pueden decir, cinco d�as, cinco meses, cinco a�os o quince. Y todos dicen lo mismo: me hace falta mi arepa, los colores, los valores, all� todo sabe distinto", explic� Machado durante las fren�ticas 50 horas que pas� en
Chile para la asunci�n de Jos� Antonio Kast como presidente, la extra��sima experiencia de sentirse en casa sin estar en casa.La Premio Nobel de la Paz tiene hoy su hogar, si as� puede llamarse, en
Washington DC, tras salir clandestinamente de
Venezuela, subirse a una lancha para cruzar el Mar Caribe en medio de la noche, fracturarse una v�rtebra y recibir el premio en Oslo. Dice que volver� pronto a
Venezuela y dice tambi�n que "evidentemente" ser� candidata a presidenta. Si se observa el fervor de las decenas de miles de personas que la recibieron en el Paseo Bulnes, en el coraz�n de Santiago, para ellos Machado podr�a ser presidenta, reina y emperatriz de
Venezuela a la vez. "�Toda una vida esperando conocerla... Y hoy al fin se dio!", dicen
Humberto y
Caterina, una pareja del estado de
Zulia, 70 y 72 a�os, respectivamente, que en 2025 dej�
Venezuela y se instal� en
Chile para seguir el camino de sus nietas.�Votan acaso los venezolanos residentes en el exterior? No, pero en
Chile, Machado se ocup� una y otra vez de recalcar que pretende que "los nueve millones" que est�n fuera del pa�s puedan hacerlo esta vez. Aunque el objetivo final es otro: "La lucha que estamos dando es para que nuestros hijos regresen a casa, para que podamos reunificar a nuestras familias".Jes�s Alcal�, uno de los 700.000 venezolanos en
Chile y director de la revista de moda L�zar, explic� el milim�trico trabajo de maquillaje, peinado y elecci�n de accesorios que hicieron en la madrugada del 11 de marzo para que Machado estuviera impecable en la ceremonia de cambio de mando.Y para el d�a siguiente, en aquel acto masivo en el Paseo Bulnes que fue mucho m�s que pol�tica. Machado comenz� a conversar con la gente, comentando platos t�picos de su pa�s, relami�ndose al recordarlos mientras cerraba los ojos con esa sonrisa que logra mantener casi en cualquier momento. Y el p�blico respond�a con gritos y risas, en una catarsis grupal muy necesaria para gente que dej� su pa�s sin querer hacerlo.Tensa entrevistaPero Machado no siempre puede sonre�r. Una de las preguntas que la persigui� con insistencia en
Chile fue si no se arrepiente de haberle regalado la medalla del Nobel de la Paz a Donald Trump. Una periodista chilena, Constanza Santa Mar�a, fue particularmente insistente en una entrevista en Meganoticias. El intercambio, pleno de tensi�n entre las dos mujeres, dice mucho de los equilibrios que debe observar la l�der venezolana hoy.- Donald Trump ha atacado al menos siete pa�ses durante su presidencia. �De verdad usted cree que se merece el Nobel de la Paz? �No se arrepiente? Viendo lo que est� sucediendo en Ir�n, donde 175 ni�as murieron durante el bombardeo a una escuela...- Voy a hablar desde la perspectiva de
Venezuela, son 27 a�os alertando al mundo de lo que se estaba construyendo. En
Venezuela hay m�s de 20.000 ciudadanos que han sido detenidos, encarcelados por pensar distinto, hay m�s de 10.000 ejecuciones extrajudiciales, m�s de 300.000asesinatos, casi nueve millones de venezolanos que han sido obligados a salir del pa�s. Mientras esto ocurr�a, nosotros le ped�amos al mundo que reaccionara, que se aplicara la justicia. En muchos casos encontramos palabras de aliento, en otras, de l�stima, y en otras nos daban la espalda. Hay una sola naci�n que ha puesto en riesgo la vida de algunos de sus hombres y mujeres por la libertad de
Venezuela, y ha sido Estados Unidos bajo la direcci�n de Donald Trump. Y es algo que los venezolanos reconocemos y agradecemos. No hemos conquistado la libertad, pero se ha abierto esta ventana y vamos a llegar hasta el final. - Entonces para usted es inocuo...- Y para terminar: no me arrepiento, al contrario. Estoy escuchando el clamor de un pa�s que agradece a un l�der que ha abierto una puerta para encontrar una transici�n para los venezolanos hacia una naci�n democr�tica y libre.- No le importa que al mismo tiempo est� ordenando y atacando otros pa�ses...- Eso lo dices t�, eso lo dices t�. Eso lo dices t�. Obviamente todas las vidas en el mundo nos duelen, yo tengo un mandato de luchar por la libertad de
Venezuela.El intercambio revela muchas cosas, pero puede resumirse en dos: una periodista haciendo su trabajo y una l�der pol�tica haciendo el suyo. Santa Mar�a fue criticada e insultada por muchos venezolanos que no conceb�an que acorralara a Machado con el tema de la medalla del Nobel obsequiada a Trump, pero la venezolana est� a esta altura lo suficientemente curtida para salir indemne de preguntas complejas. Con el "eso lo dices t�", repetido tres veces con dureza, �nfasis y sin sonrisas, logr� contraatacar y alejarse de la imagen de insensible sin necesidad de romper en p�blico con Trump. Machado lo tiene claro: el 3 de enero de 2026 es un parteaguas en la lucha por el regreso de la democracia a
Venezuela, tiene un mandato electoral de su pueblo para liberarlo, y esa es su prioridad.Ingeniera industrial y m�ster en Finanzas, Machado habla y sonr�e con precisi�n milim�trica. Ya no es la l�der de posiciones duras, que llevaban a muchos a cuestionarla por ser "excesivamente de derecha". Ha encontrado un registro en el que enfatiza lo humano y lo emotivo, la mejor manera de zafarse del cuadrante ideol�gico, que claramente no es hoy el problema de
Venezuela.As�, en
Chile pudo ser tan amable a la vez con Kast, el nuevo presidente, como con Gabriel Boric, el anterior, claramente de izquierdas. As�, pudo abrazarse y entusiasmarse con el brasile�o Flavio Bolsonaro, candidato a la presidencia de su pa�s, y con el presidente argentino, Javier Milei, y pese a ello situarse como un fen�meno post-ideol�gico. Se lo hizo saber al rey Felipe VI, al que agradeci�, emocionada, la reuni�n que no le dio Pedro S�nchez. "Es una reuni�n muy importante", dijo a Cr�nica la venezolana.La mirada de muchos de los venezolanos que la recibieron en
Chile va ahora bastante m�s all� de la "extracci�n" de Nicol�s Maduro del Palacio de Miraflores: ver�an tambi�n con buenos ojos una estrecha dependencia de
Venezuela de los Estados Unidos. "Que nos invadan si quieren, que se instalen en
Venezuela", dicen. Y Machado escucha y cuida los equilibrios, sabedora de que si hoy camina y se mueve como presidenta es en parte importante gracias a Donald Trump.