Actualizado Jueves, 26 marzo 2026 - 23:24Un gigante de 221 cent�metros y casi 230 de envergadura. Un gigante como jam�s conoci� el baloncesto espa�ol. Un gigante a fuego lento tambi�n, que ahora, a punto de cumplir 21 a�os, derriba sin remedio las puertas de la elite.
Aday Mara (Zaragoza, 2005) acapara titulares y momentos virales en la NCAA que estos d�as vive su marzo loco camino de la Final Four (en Indian�polis, del 4 al 6 de abril). Busca el t�tulo con uno de los grandes favoritos (Michigan, que esta noche se enfrenta a Alabama en octavos de final) y eleva como la espuma sus credenciales al draft. Para saber m�sPodr�a presentar su candidatura si, como todos auguran, a Aday le seleccionan entre los 20 primeros. O guardarse la bala para el pr�ximo a�o. Pero mientras su futuro se dibuja (tambi�n en la selecci�n espa�ola, donde
Chus Mateo le aguarda con los brazos abiertos: "Tengo depositadas muchas esperanzas"), no hay que olvidar unos �ltimos a�os nada sencillos. Por unas cosas y por otras, todo pareci� enredarse en el trayecto de Mara, hijo de jugador profesional y una de las leyendas del voleibol espa�ol, la canaria Geli G�mez."La evoluci�n de Aday est� siendo muy buena. Este a�o est� siendo lo importante que no hab�a sido los dos anteriores en UCLA. Michigan ha confiado en �l desde el principio. Tiene el bal�n, est� jugando minutos de much�sima calidad y sumando de muchas maneras: reboteando, asistiendo, anotando desde el poste bajo, incluso un poquito m�s alejado y taponando. Sobre todo taponando, que es una virtud enorme y realmente a nivel defensivo es un factor diferencial", explica el seleccionador espa�ol a EL MUNDO sobre las percepciones del p�vot. Mateo visit� a principio de a�o a Aday en Ann Arbor. Convers� con su entrenador,
Dustin May. El mismo que le reclam� tras dos a�os en UCLA en los que Mara siempre estuvo bajo sospecha. "Ahora tengo confianza. Ten�a miedo al fallo, miraba a ver si me iban a cambiar", admit�a estos d�as en Drafteados. Mara, en acci�n contra Paul Otieno, de Saint Louis.ISHIKA SAMANTGetty Images via AFPCon los Bruins, a las �rdenes de Mick Cronin, disput� 61 partidos pero solo nueve de titular. En Michigan ha doblado sus minutos y su producci�n: de cinco puntos, 3,1 rebotes y 1,2 tapones a 12, 6,9 y 2,7. Empez� a tirar de tres y ha sido nombrado mejor defensor de su conferencia, la Big Ten, la que los Wolverines -inolvidables aquellos Fab Five que perdieron las finales del 92 y 93- conquistaron cinco a�os despu�s perdiendo apenas tres partidos en toda la temporada. "Ha mejorado una de las de las cosas que seguramente es importante para su futuro: su amor al baloncesto. Se le nota apasionado ahora mismo, obviamente porque se siente �til y participe de lo que est� viviendo. Ha recuperado una ilusi�n que posiblemente los a�os anteriores no tuvo", elogia Mateo, quien tambi�n valora ese aprendizaje de los momentos �speros: "Le han servido para trabajar contra la adversidad, que eso siempre ayuda a crecer". En el universo americano, de Mara valoran, obviamente su tama�o diferencial. Pero si algo hizo especial al ma�o fue su inteligencia temprana, su capacidad de pase. Desde aquel Mundial sub-17 en M�laga en el que fue plata con Espa�a hasta sus destellos precoces en la ACB con el Zaragoza. Del club en el que se crio sali� de mala manera y eso empez� a complicar su camino. Todo olvidado, como sus dos a�os en UCLA. "May nos habl� francamente bien de Aday. Estaba muy contento con c�mo estaba evolucionando, con c�mo le respetaban sus compa�eros por el hecho de ser un jugador que conoc�a el juego. �l valoraba mucho esto, hablaba muy bien de su educaci�n en el baloncesto espa�ol a nivel competitivo y de conocimiento del juego", cuenta Mateo de su encuentro con el t�cnico de Michigan. Y traza el seleccionador el camino que pronto le puede llevar a ser el l�der de su selecci�n. Sin prisa pero sin pausa, quiz� incluso en las pr�ximas ventanas del mes de julio. "Ojal� que muy pronto este con nosotros. Cuanto antes, mejor para �l y mejor para todos. Para que empiece a poder acertar y equivocarse tambi�n con la selecci�n, a poder tener experiencias, a sentir la selecci�n como suya", reconoce. "Va a estar muchos a�os. Le considero un jugador de futuro, pero tambi�n un jugador de presente. Es importante que siga trabajando y, sobre todo, que no se le ponga presi�n antes de tiempo. Hay que dejarle que se cocine", concluye.