En estos tiempos de incertidumbre, abundan las contradicciones en la
Casa Blanca. Unas paradojas que, en ocasiones, no son fáciles de justificar. El presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, ha tratado de explicar por qué votó por correo en las elecciones especiales de
Florida celebradas esta semana si lleva meses diciendo que esa vía equivale a “hacer trampa” y ha insistido en que está dispuesto a prohibir esta práctica electoral. Preguntado por los medios de comunicación en la conferencia de prensa celebrada el jueves tras la reunión del Gabinete en la
Casa Blanca, Trump argumentó que él está legitimado a hacerlo: “Porque soy presidente de Estados Unidos. Y debido a que soy presidente de Estados Unidos, voté por correo en las elecciones que se celebraron en
Florida porque sentí que debía estar aquí en lugar de estar disfrutando del hermoso sol”, dijo ufano. El mandatario participó en las elecciones al Distrito 87 de la
Florida" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="70595" data-entity-type="organization">Cámara de Representantes del Estado de
Florida, en las que se impuso de forma abrumadora la demócrata
Emily Gregory, en un histórico bastión de los republicanos considerado como el territorio de Trump.Hace tan solo unos días, después de votar por correo, Trump aseguró desde Memphis: “El voto por correo significa fraude electoral por correo”. Y apostilló: “Yo lo llamo fraude electoral por correo, y tenemos que hacer algo al respecto”.A 15 minutos del centro electoralEl republicano, que se hizo famoso como magnate inmobiliario en
Nueva York y por su participación en un reality show en la televisión en la que disfrutaba despidiendo a empleados, es propietario de una fastuosa mansión en
Mar-a-Lago (
Florida). Allí se escapa todos los fines de semana para jugar al golf y refugiarse del ambiente de Washington en el que nunca ha logrado encajar. Por eso, los periodistas le preguntaron por qué no aprovechó sus frecuentes viajes a
Palm Beach para votar: “Decidí que iba a votar por correo porque no podía estar allí, porque tenía muchas cosas que hacer”, espetó.Los registros públicos de votantes del condado de
Palm Beach muestran que el republicano solicitó el voto por correo el sábado 14 de marzo. La documentación electoral fue enviada a la residencia de
Mar-a-Lago ese mismo día y las oficinas públicas recibieron el voto al día siguiente, el domingo 15 de marzo, según revela
Politico. Esos días Trump estuvo jugando al golf en su club de
Palm Beach durante casi toda la jornada, a 15 minutos del centro electoral. El domingo regresó a Washington a media tarde. Las reglas electorales de
Florida permitían la votación anticipada de forma presencial desde el sábado 14 de marzo hasta el domingo 22 de marzo.“Tenemos excepciones para el voto por correo, ¿lo saben, verdad?”, recordó el presidente, incómodo por las preguntas. “Si están ausentes, tenemos una excepción. Si son militares, tenemos una excepción. Si están de viaje de negocios, tenemos una excepción. Si tienen alguna discapacidad, tenemos una excepción. Y si están enfermos, si no se sienten bien. Yo estuve ausente, principalmente en Washington, así que voté por correo”.Las elecciones en
Florida se celebraron, además, un día después de que el Tribunal Supremo celebrara la vista pública sobre un caso de Misisipi que cuestiona si los Estados deben considerar las papeletas enviadas por correo que tienen matasellos del día de las elecciones, pero que no se reciben hasta después.La nueva polémica se produce, además, un mes después de que la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, aprobara una nueva ley electoral llamada SAVE Act que introduce importantes limitaciones para votar: exigirá a los ciudadanos presentar un pasaporte o un certificado de nacimiento para registrarse y limitará el voto a distancia para casos muy concretos. La mitad de los estadounidenses no tiene pasaporte y muchos no conservan el certificado de nacimiento, han cambiado de nombre, como les ocurre a muchas mujeres casadas, o simplemente lo han perdido. La norma dejaría fuera a muchos votantes de estratos más humildes, que apuestan tradicionalmente por los demócratas. La norma aún debe pasar el filtro del Senado, donde no lo tendrá fácil porque requiere una mayoría reforzada del 60%. El presidente quiere endurecer el proceso electoral cuando quedan apenas seis meses para las elecciones de medio mandato, donde se juega el control del Congreso. La aprobación de Trump en las encuestas ha caído al mínimo histórico tras los aranceles, la guerra de Irán y el creciente problema de asequibilidad para las familias estadounidenses.El republicano lleva tiempo insistiendo en que “las elecciones de Estados Unidos están Amañadas, Robadas y son el Hazmerreír del mundo”. “O las arreglamos, o nos quedaremos sin país”, escribió en su red social Truth. Un informe del Brookings Institute reveló en 2025 que los casos de fraude en el voto por correo se produjeron en tan solo el 0,000043% del total de votos emitidos. Es decir, unos cuatro casos por cada 10 millones de votos por correo.Trump se ha obsesionado con el voto por correo desde que perdió las elecciones de 2020 contra el demócrata Joe Biden y empezó a afirmar falsamente que aquellas elecciones fueron un fraude para rorobarle a victoria.