Las compañías están estrechando la relación con sus empleados. La retención de talento es uno de los principales motivos por el que cada vez más los empresarios piensan en complementar la remuneración laboral. Fórmulas como el ahorro, los planes de pensiones colectivos o los seguros de accidente están creciendo con gran interés.El abanico de oferta se ha ampliado en
AXA con un nuevo producto que es único en el mercado: Legado Activo de Empresas. Se trata de un producto financiero destinado a que las empresas puedan ofrecerlo a sus empleados, con contribuciones tanto del empleador como del empleado a través de retribución flexible, que combina protección y ahorro a largo plazo. Este producto permite el ahorro a largo plazo con la posibilidad de contar con un servicio de sepelio desde el primer día y beneficiarse de ventajas fiscales. El producto es de un seguro colectivo de vida, con capital en caso de fallecimiento para cubrir los gastos del sepelio y componente de ahorro en modalidad unit linked.
Elena Aranda, directora de vida, protección y ahorro en
AXA, lo detalla: “Desde el inicio, asegura un capital de fallecimiento que da acceso al servicio de sepelio y, además, permite acumular un montante para la jubilación. La empresa puede escoger el capital por fallecimiento y realizar aportaciones suplementarias en cualquier momento. La principal diferencia con un seguro de decesos tradicional es esta combinación de protección e inversión en fondos”.La cobertura de fallecimiento alcanza a los beneficiarios designados por los empleados, quienes tienen un capital determinado por la empresa; pueden elegir entre 5.000, 10.000, 15.000 o 20.000 euros. Aranda explica cómo funciona: “En primer lugar, la prima se destinará a pagar el coste del servicio de sepelio y, el excedente, pasa a invertirse en una modalidad de inversión elegida por la empresa, que está dividida, según el perfil de riesgo, Carretera Jazz (moderada), o Carretera Rock & Roll (dinámica)”. En el supuesto de que se produjera el deceso del trabajador, los beneficiarios decidirán si destinan el capital asegurado a cubrir los gastos derivados de la defunción. Si no quisieran, dicho capital se le abonaría a modo de indemnización. También recibirían el exceso o sobrante de la cuantía de la cobertura si lo hubiera tras la finalización de las exequias.Las ventajas para el trabajador y la empresa de este producto de
AXA van más allá de dar respuesta a una situación. “Para el empleado, ofrece tranquilidad y protección financiera, además de la posibilidad de acumular un ahorro para la jubilación, complementario a los planes de pensiones, pudiendo disponer del dinero en situaciones como fallecimiento, jubilación, enfermedad grave o desempleo de larga duración, sin penalizaciones”, cuenta Aranda.La compañía, por su parte, se adentra en un “beneficio innovador para sus empleados dentro de su política de retribución y compensación. Permite personalizar las condiciones de protección para cada uno, realizar aportaciones suplementarias y gestionar la inversión según el perfil de riesgo deseado, además de ofrecer ventajas fiscales y mejorar su satisfacción”, añade la portavoz de la firma.Además, las contribuciones tanto del empleador como del empleado a través de retribución flexible en este producto facilitan que las aportaciones tengan ventajas fiscales y permitan un ahorro complementario para el futuro. Las contribuciones que realiza la empresa son un salario en especie que, “en principio, debería tributar en el IRPF como más renta del trabajo, pero la normativa fiscal permite que dichas contribuciones no se incluyan en dicho impuesto como renta del trabajo”, resume Aranda. Aprende más cada día con nuestros artículos sobre el futuro de tu empresa. Más información en
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