* El autor forma parte de la comunidad de lectores de La Vanguardia A Mr. Dupin, maître exquisito. El barrio de
Saint Germain es uno de mis favoritos de
París. Recuerdo también hoteles parisinos por el barrio latino y su entorno donde me he hospedado en bastantes ocasiones.
Les Deux Magots es mi caferería preferida para los desayunos y para escribir alguna impresión parisina bajo los efectos del buen café. HotelesEn el hotel Les Trois Colleges de rue Cujas en Saint Michel, se escuchan las campanas de La Sorbonne, una placa dice que
Gabriel García Márquez escribió El coronel no tiene quien le escriba. Ha desaparecido un cine próximo al hotel que dedicaba muchas sesiones a Pasolini y donde vi alguna película de
Luis Buñuel que no se podía ver en
España. El Hotel Saint Paul de rue Monsieur le Prince tenía en la recepción un gato negro encantador en el mostrador de recepción que se llamaba Sputnik y falleció con 17 años. Le dediqué una líneas en algún artículo. Sus aullidos mañaneros esperando el desayuno eran una magnífica alarma selvática y soportaba con estoicismo mis largas conversaciones. El Hotel de la Louisiane de rue de Seine me lo recomendó el Dr. Rof Carballo. Tiene vocación por el jazz y era frecuentado por Louis Armstrong. Dicen que
Jean Paul Sartre habitó la habitación número 10 mucho tiempo.Sigue teniendo un sello diferencial. Le Relais
Saint Germain, en Odeón, es un hotel encantador donde
Woody Allen filmó algunas escenas. Allí escribí algún capítulo de mi novela “De
Saint Germain a Montmartre”.Cada habitación tiene el nombre de un escritor. Conozco desde hace 30 años el Hotel du Vieux
París y saludé en alguna ocasión a su entusiasta promotora madame Odilard, ya jubilada, que entregó alma, corazón y vida en la rehabilitación de este edificio del siglo XVI. Durante algunas décadas este edificio acogió a escritores de la generación beat.
Les Deux Magots Les Deux Magots. Propias
Les Deux Magots es un histórico Café del barrio de
Saint-Germain-des-Prés situado en el VI Distrito de
París. Se encuentra en la plaza
Saint-Germain-des-Prés, número 6.
Les Deux Magots ha desempeñado siempre un importante papel en la vida cultural parisina. El nombre del Café
Les Deux Magots (en referencia a las dos figuras, dos personajes chinos, que se pueden contemplar en el interior) tiene como origen el nombre de una tienda de novedades que ocupaba en otro tiempo el mismo lugar y de donde proceden igualmente esos dos míticos “Magots”. Alrededor de 1884, la tienda de novedades dejó su lugar a un café de licores, con el mismo nombre. Paul Verlaine, Rimbaud y Stéphane Mallarmé, entre otros, adoptaron la costumbre de encontrarse allí. En 1933, la creación del Premio Deux Magots marca su vocación literaria. Frecuentado por numerosos artistas ilustres, tales como Elsa Triolet, André Gide, Jean Giraudoux, Picasso, Artaud, Fernand Léger, Jacques Prévert, Hemingway, Sartre, Simone de Beauvoir, Bob Welch, Ernesto Sabato, Jim Morrison, acoge a los surrealistas bajo la égida de André Breton, con anterioridad a los existencialistas. Dave Garroway de NBC News (de pie a la derecha) en el café
Les Deux Magots en
Saint-Germain-des-Prés,
París, Francia, del 27 de abril al 1 de mayo de 1959. Getty Un café ideal para escribir durante un par de horas con un magnífico desayuno y sentir una gravitación positiva. Allí flotan buenas vibraciones literarias. En pocos sitios he visto tratar tan exquisitamente a los perros y he podido observar la elegancia de un camarero dando de comer un croissant de chocolate a un perrito que se relamía con el inesperado obsequio. Era el garçon número 14, según el tiquet de la caja. Otros cafés de
París con encanto e historia que frecuento son el Lipp y el Flore.También Le Dôme que frecuentaba Pablo Gargallo en Montparnasse. En Montmartre La Mère Catherine, La Cremaillère, Le Consulat y Patachou.
Les Deux Magots, en pleno corazón de
Saint Germain des Prés. dany13 / Flickr (CC BY 2.0) Cafés literarios históricos Apogeo en Francia en el siglo XVIII Los cafés literarios tuvieron su apogeo en Francia en el siglo XVIII. El de la marquesa de Rambouillet data del año 1608. Reinando Luis XIII, abrió su salón madame Des Loges, a quien sus admiradores llamaron la décima musa. Otros salones famosos fueron: el del abad D’Aubignac –que solicitó para el suyo el título de Academia-, el de madame de Sabté, el de Ninon de Lenclos, el de madame de Maintenon, el de los hoteles de Albret y de Richelieu, el de la duquesa de Maine, abierto en el castillo de Scéaux, el del hotel de Sully al que acudía Voltaire; el de madame Geoffrin, visitado por Diderot y D’Alembert, el de madame Stäel, y el de los hermanos Goncourt. Seguí los pasos de Léontine Lippmann (1847-1910), conocida como Madame Armand de Caillavet y su salón fue el epicentro de la vida social del escritor Anatole France. A su salón asistieron Marcel Proust, Charles Maurras y Léon Daudet. Formaba parte de la red de salones literarios parisinos junto con los de la princesa Mathilde y Madame Strauss, donde se fomentaba el intercambio de ideas, la cultura y la literatura.Mr. Dupin –el maître de
Les Deux Magots- siempre charla conmigo unos minutos. Le gusta la obra de Lorca y ama la cultura española. También me presenta la buena restauración de la casa: salmón ahumado de Noruega, foie-gras de pato Landas, crottin de chavignol caliente sobre pan poilane y el delicioso camenbert normando. Entre los vinos sugiere el Chablis premier cru y el Beaujolais villages. Cuando le señalo que, en mi libro Viaje a Ceilán y Maldivas, se cita al café
Les Deux Magots, su rostro se ilumina, la cortesía se transforma en emoción. Acaricia el libro de un modo muy íntimo y personal. Se disculpa un momento para obsequiarme con una taza de porcelana, que lleva el emblema de la casa. Me invita para el próximo certamen literario de enero. Me dice que siempre tendré un lugar en este pequeño parnaso parisino. Cafés históricos en
España Del siglo XVII al XIX En
España también hubo cafés famosos: en el siglo XVII, el del conde de Lemos, en el siglo XVIII, el de la marquesa de Sarrià que tomó el nombre de Academia del Buen Gusto; en el siglo XIX, el de los duques de Villahermosa, el de la duquesa de Osuna y el de doña Emilia Pardo Bazán. Santiago Ramón y Cajal nos habla de sus tertulias en Barcelona en el café Pelayo, La Pajarera y el Círculo Ecuestre y el Café Suizo en Madrid reflejad en su “Chácharas de café”. En Zaragoza el Gran Café Zaragoza, el Café de Levante de calle Almagro y el antiguo del Paseo Pamplona, Los Espumosos del Paseo de la Independencia y Sagasta, El Pájaro Azul y el Meson de Albares de la calle Dr Cerrada con tertulia de Andalán los jueves y el desaparecido de Niké fuente de nostalgias de la calle cinco de marzo. En Madrid Las Cuevas de Sésamo, Café de Gijón y el Ateneo de la calle Prado en Madrid. En Barcelona el Café Zurich, Salambó, El Paraigua, el Salón Inglés del Avenida Palace, La Ópera y el Ateneo de la calle Canuda con jardín romántico dode Paquita Camprubí y Ángel Teixidor acogían maravillosamente. También recuerdo la Brasileira y Antonio das Arcadas en Lisboa o el Café Literario de Santiago o el Gambrinus de Nápoles o el Gran Hotel delle Palme en Palermo donde Wagner compuso Parsifal. Por esta geografía de cafés humeantes y búsqueda de bellas palabras va dis- curriendo mi historia naciendo artículos bajo los efluvios inigualables de un bue café. ■ ¿CÓMO PUEDO PARTICIPAR EN LA COMUNIDAD DE LA VANGUARDIA? ¡Participa! ¿Quieres ser lector corresponsal?Los interesados en participar en Lectores Corresponsales pueden escribir un email a la dirección de correo de nuestra sección de Participación (participacion@lavanguardia.es) adjuntando sus datos biográficos y el texto que proponen para su publicación.