Gemma Cuervo falleció el pasado 14 de marzo en la ciudad de
Madrid tras toda una vida dedicada al cine y a la televisión, con papeles inolvidables en producciones como Médico de familia o Aquí no hay quien viva . La actriz nació en
Barcelona, pero durante más de medio siglo veraneó en uno de los pueblos más turísticos de toda España, que no es otro que
Estepona, en la provincia de
Málaga. A lo largo de cinco décadas, la actriz pasó las temporadas estivales en este fascinante municipio de la
Costa del Sol, del cual incluso fue nombrada hija predilecta en el año 2014. Durante esos 50 años, pudo disfrutar no solo de las maravillosas playas de este centro turístico de
Andalucía, sino también de las muchas joyas ocultas que esconde esta preciosa villa a orillas del mar
Mediterráneo y que acoge a miles de turistas en verano. Los tesoros de
Estepona de los que disfrutó
Gemma Cuervo Gemma Cuervo llegó a
Estepona con su marido y sus hijos en la década de los 70, como declaró para '
Diario Sur', ya que en dicha época se erigió el Parque Antena, una urbanización destinada a los profesionales de la radio y la televisión, y ha sido testigo de cómo ha cambiado la localidad en el último medio siglo. Aun así, este pueblo sigue manteniendo esa esencia que tanto enamora a quienes la visitan. Uno de los grandes atractivos del municipio es, como es lógico, sus apasionantes playas bañadas por el
Mediterráneo, como la del Cristo, la de La Galera, la de Bahía Dorada o la de Arroyo Baquero, entre otras, y es que los arenales esteponeros son algunos de los mejores de toda la
Costa del Sol, que en los meses de verano se llenan de locales y turistas que quieren disfrutar de unas horas de relajación a orillas del mar. A pesar de que la mayoría de visitantes permanece casi todo el tiempo en las playas, en
Estepona hay un sinfín de tesoros que conforman un carácter único. Además de pasear por sus calles de casas blancas decoradas con macetas, en la localidad también es posible conocer algunas joyas arquitectónicas como la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, el Acueducto del Ángel (que data del siglo XV), las casas del Aljibe y de Las Tejerinas o el imponente faro de Punta Doncella. Todas esas joyas vieron como
Gemma Cuervo pasaba innumerables días de verano en este municipio de la
Costa del Sol que cuenta con un casco urbano asombroso y con más de 20 kilómetros de litoral. De hecho, las autoridades locales y figuras importantes de la localidad enviaron sus condolencias a la familia tras conocer el fallecimiento de la actriz.