El alcalde
Jaume Collboni hizo entrega este sábado por la mañana de las llaves de trece viviendas públicas en un edificio del barrio de la
Barceloneta adquirido por el
Barcelona" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="48805" data-entity-type="organization">Ayuntamiento de
Barcelona hace ya más de diez años, en los tiempos del primer mandato de la alcaldesa
Ada Colau.De hecho, hace ya unos cuantos años, a fin de agilizar unas rehabilitaciones cuyas demoras ya se antojaban exasperantes, el Consistorio cedió durante 99 años la gestión de este inmueble a la UTE formada por la fundaciones
Salas y
Habitat 3. Estas entidades sin ánimo de lucro asumieron los cerca de tres millones de euros que costaron estas reformas mediante subvenciones municipales y del
Institut Català d’Energia, fondos Next Generation de Unión Europea y colaboraciones de empresas privadas.El último ejecutivo común cedió la gestión del edificio a dos entidades para acelerar su rehabilitaciónEstamos en el número 44-45 del paseo Joan de Borbó. Corrían los estertores del 2015, los primeros compases del primer ejecutivo de Colau, cuando la entonces concejal responsable del distrito de Ciutat Vella, la común
Gala Pin, anunciaba la compra por parte del Ayuntamiento de este inmueble propiedad de la
Tesorería General de la Seguridad Social por 3.667.010 euros. Con motivo de esta operación, la concejal Pin se congratuló de que de esta manera el Ayuntamiento atendía una muy vieja reivindicación de los vecinos de la
Barceloneta precisamente en los momentos más necesarios. Por aquellas fechas la expresión emergencia habitacional era ya de uso común.Y poco a poco la adquisición de fincas se convirtió en uno de los pilares de la política de vivienda municipal. En algunas ocasiones el Ayuntamiento argumentaba que de este modo se hacía con viviendas en zonas de la ciudad muy consolidadas, donde no queda ni un solar. Y otras veces sostenía que de esta manera frenaba operaciones especulativas que expulsaban a los vecinos de los barrios de la ciudad. Lamentablemente, a la postre, las esperas hasta que muchos de estos pisos engrosaban el parque público de vivienda se prolongan mucho más de lo previsto.El número de pisos otorgados por el Ayuntamiento este mandato se eleva ahora hasta los 1.782El pasado verano el Consistorio arrancó el proceso de adjudicación de las viviendas del número 116 de la calle Hospital, de una finca del
Raval que el ejecutivo de Colau había comprado en el 2017. El caso es que este inmueble aún aguarda la llegada de sus inquilinos. Una gran lona roja todavía cubre su entrada. El principal problema es que todas las obligaciones y garantías que comportan las actuaciones de la administración pública ralentizan cada uno de los pasos de estos procesos.Lee tambiénEl número 44-45 del paseo Joan Borbó suma un total de 18 pisos. De ellos una docena son de alquiler asequible, cinco para entidades y uno para una persona que ya vivía en el bloque y tenía derecho a retorno después de las obras. Este sábado se entregaron once de los pisos de alquiler asequible, uno de los destinados a entidades y el de la persona con derecho a retorno. En la adjudicación el Ayuntamiento también realizó diferentes reservas: tres viviendas se entregaron a vecinos de la
Barceloneta, cuatro a menores de 35 años y uno para una familia monoparental. Fuentes municipales destacaron que el número de pisos entregados durante el mandato del alcalde Collboni se eleva ya a 1.782.Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de
Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.