Actualizado S�bado, 28 marzo 2026 - 22:44El �ltimo d�a que Mar�a Jes�s Montero se sent� en el banco azul a la misma vera del presidente del
Gobierno, el diputado socialista Antidio Fag�ndez se acerc� a su esca�o y le entreg� dos rosas rojas. No lo hizo s�lo en su nombre, sino en el del
Grupo Socialista del Congreso. Fue uno de los muchos gestos de valor sentimental con los que la direcci�n del
PSOE y el
Gobierno quisieron despedir a la que fuera �vicetodo�. El adi�s de Montero a su puesto de vicepresidenta primera ha tenido una gran carga emocional, que se explica muy bien si se escucha su confesi�n imprevista y atribulada. �Que una persona que tiene grandes responsabilidades en el
Gobierno, que quiz�s ha sido sin duda la mujer con m�s poder en el conjunto de la democracia, decida dejar sus cargos y presentarse a las auton�micas apostando por Andaluc�a es para ponerlo en valor�. Es f�cil, y hasta l�gico, tomarse esta declaraci�n a pitorreo, como ha hecho casi todo el mundo. Pero la candidata socialista a la Presidencia de la Junta resumi� as�, no s�lo lo que pensaba ella de s� misma, sino lo que le quer�an susurrar al o�do sus compa�eros de
Gobierno y de partido cuando la despidieron dici�ndole que la quer�an mucho.�No hay duda de que ella ha sido una persona imprescindible para el presidente del
Gobierno en los �ltimos a�os. Deja un hueco que ser� muy dif�cil de llenar. Y tampoco nadie duda de que se ha ido a Andaluc�a no porque fuera su deseo, sino porque el �nico que pod�a pedirle ese sacrificio se lo pidi�. Ella misma ha confesado que echar� de menos sus responsabilidades. No va a la Andaluc�a de los 80 ni a la de los 90. Va a defender una candidatura con todo en su contra, y ha de hacerlo recomponiendo el gesto, con buen �nimo y con buena cara. No le queda otra. Su sentido de la lealtad ha prevalecido por encima de cualquier otra cosa�, aseguran fuentes socialistas. �Se va muy disgustada, no se atrevi� a decir que no a Pedro S�nchez, aunque es un error dejar tan claro delante de todo el mundo que est� asumiendo un gran sacrificio personal�, indican altos cargos del Ejecutivo.La �nica visi�n optimista de cara al 17-M para el
PSOE tiene que ver precisamente con las negras expectativas. �No vemos una debacle, la sensaci�n en las �ltimas semanas ha mejorado, subir dos diputados ser�a un resultado aceptable; el ambiente es tan pesimista que incluso igualar los resultados de hace cuatro a�os no ser�a una cat�strofe para el partido�, se�alan fuentes de la direcci�n socialista.Por contra, en el
PSOE de las federaciones fuera de Madrid las cosas se ven de otra manera. El estado de �nimo del partido de cara a las andaluzas es �malo�. Y tampoco la candidata, ex vicepresidenta y vicesecretaria del
PSOE, suscita el mismo entusiasmo en todas las federaciones. �En la organizaci�n del
PSOE de toda Espa�a es una desconocida, y en Andaluc�a la gente no se identifica con ella. Moreno Bonilla tiene un modelo de �xito basado en parecer m�s moderado que el resto del PP y adem�s comunica bien su gesti�n pol�tica�, se�alan interlocutores socialistas.La declaraci�n de sacrificio personal de Montero y el anuncio del secretario general de que todo el
PSOE se dejar� la piel para respaldar a Montero en su campa�a tendr� una interpretaci�n lineal si el desastre de los sondeos se llega a certificar en la noche electoral. As� lo resume un alto cargo socialista: �Podemos ir al peor resultado del
PSOE en Andaluc�a con la mayor apuesta que el
PSOE ha hecho nunca en Andaluc�a�.Nadie piensa en serio que su sustituto en la Vicepresidencia Primera, Carlos Cuerpo, pueda reemplazar el papel pol�tico que hac�a Mar�a Jes�s Montero en el
Gobierno. M�s bien se dice que todo seguir� igual, ya que el ministro Bola�os continuar� siendo el vicepresidente pol�tico de hecho. Incluso hay fuentes esc�pticas acerca del �xito de la operaci�n Cuerpo, ideada para que todo el mundo hable de los datos macroecon�micos todo el tiempo.Algunos dirigentes recuerdan que Mar�a Jes�s Montero no ha dejado el esca�o del Congreso ni tampoco el cargo de vicesecretaria general del
PSOE. La direcci�n del PP est� convencida de que la candidata socialista no tomar� el acta de diputada del Parlamento andaluz despu�s del 17-M. Ella misma y todos los socialistas niegan la mayor, aunque algunas fuentes advierten de que, como n�mero dos del
PSOE, Montero sigue teniendo un poder mayor del que le proporciona el liderazgo de los socialistas andaluces y de la oposici�n a Juanma Moreno, si se cumplen los pron�sticos de todas las encuestas publicadas para las auton�micas andaluzas. En funci�n de cu�l sea el resultado, seg�n concluyen algunas fuentes, Montero podr�a regresar a la pol�tica nacional. Compatibilizar el puesto de vicesecretaria general de todo el
PSOE con el de l�der de la oposici�n en el Parlamento andaluz ser�a una situaci�n extra�a. Aunque de acuerdo con los usos y costumbres de Pedro S�nchez, bien pudiera considerarse normal.A la postre, todos estos movimientos del presidente del
Gobierno tienen como denominador com�n un
Gobierno y un partido donde s�lo manda una persona y el resto se limita a ejecutar sus decisiones. Lo reconocen hasta los m�s ardientes partidarios del l�der socialista.A prop�sito de S�nchez, el presidente ha enviado a su n�mero dos en el escalaf�n socialista a competir en las elecciones andaluzas. Hay quien ha querido ver en la decisi�n de no nombrar un vicepresidente pol�tico con carnet una se�al de que quer�a evitar cualquier especulaci�n sucesoria. �No hay sucesor ni para S�nchez ni para quienes le apoyan. El presidente no est� en eso. En su cabeza est� seguir gobernando en 2027. Por tanto, no se mover� nada en el
PSOE de Pedro S�nchez si se produjera la previsible debacle en Andaluc�a�, se�alan fuentes del
Gobierno.