La Conselleria de Interior de la
Generalitat de Cataluña prepara la reestructuración de la cúpula policial para el próximo verano. El actual jefe de los Mossos, el comisario
Miquel Esquius, se jubilará previsiblemente en el mes de agosto y se nombrará a una persona cercana a
Josep Lluís Trapero, actual director general de la Policía. Fuentes internas de los Mossos, consultadas por
El Confidencial, señalan que Trapero “está haciendo un Cuerpo a su medida, pese a las discrepancias que tiene con la consejera de Interior,
Núria Parlón. Nadie le discute que sabe de qué va el tema, pero ella también tiene sus ideas y no le gusta que cada uno vaya por su camino, sino que quiere tener controlada toda la estructura”. Una de las fuentes consultadas explica que “Trapero quiere tener un equipo de su entera confianza. Con él no hay medias tintas: o le caes bien o le caes mal. Y a quien se le opone, lo fulmina sin piedad”. Sus decisiones han conllevado un aumento de la crispación interna en el Cuerpo, pero esta crispación ha sido mitigada por la jubilación de pesos pesados en los últimos meses: nada menos que seis comisarios han pasado a la jubilación. “Estos eran quienes aún se le podían oponer por antigüedad, experiencia y peso en el cuerpo. Pero de esos ya quedan muy pocos. Los que suban ahora serán ya de otra generación”. En realidad, quedan algunos más, pero están en segunda actividad, lo que implica que están en puestos donde no tienen labor de decisión en temas operativos ni están sujetos a fiscalización, aunque conservan su salario íntegro. De todos modos, en poco tiempo, se necesitará la convocatoria de plazas de comisario y esa será la señal para cambiar radicalmente el organigrama de los Mossos, según coinciden en señalar varias fuentes. Para la cúpula ya se manejan algunas quinielas. Uno de ellos es el comisario
Josep Maria Estela, destituido por ERC en 2022 para ser sustituido por el comisario
Eduard Sallent, que hace un par de semanas abandonó el Cuerpo. “Con Estela, Trapero haría lo mismo que con Esquius. Son personas de su confianza. Cuando el PSC nombró a Trapero director general, lo primero que hizo fue poner a Esquius como comisario jefe de los Mossos, pero de esta manera él sigue controlando todo el cuerpo. Sabía que Esquius es muy maleable y no le iba a generar ningún conflicto”, subraya una de las fuentes consultadas. Con Estela, repetiría maniobra: un veterano comisario, con peso entre la plantilla, asumiría el máximo cargo policial de los Mossos y Trapero podría seguir controlando toda la estructura igual que ha hecho hasta ahora. Un pequeño sector apuesta por dar la sorpresa y gira la mirada hacia la comisaria Alicia Moriana, la número dos del Cuerpo, aunque tiene pocos apoyos en la estructura profesional del cuerpo. El nombre que despunta Pero las nuevas generaciones vienen empujando y hay un nombre que marcará el futuro de los Mossos d’Esquadra. Se trata de un intendente: Antoni Rodríguez. Este mando había sido jefe de Investigación y es un policía muy bien visto en los Mossos, pero fue defenestrado por ERC cuando los republicanos tomaron el control del cuerpo. TE PUEDE INTERESAR Cómo el Brooklyn catalán se convirtió en una pesadilla para sus vecinos Pedro Molina. L'Hospitalet de Llobregat Fotografía: Clara Fagalde Rodríguez pasó de la jefatura de la División de Investigación Criminal (DIC) a subjefe de la Comisaría General de Investigación Criminal (CGIC). Cuando Trapero fue defenestrado en 2021 por ERC, le desterraron a la comisaría de Rubí, una localidad en la periferia de Barcelona. Por ese traslado, interpuso recurso contencioso ante los juzgados, que anularon la resolución administrativa en septiembre de 2025 y ordenaban la restitución a la CGIC, aunque para entonces la Conselleria ya había rescatado a Rodríguez y le había encomendado la coordinación de los planes Kanpai (contra la multirreincidencia) y Daga (contra las armas blancas), dos planes transversales cuyo mando implica un puesto superior al de la CGIC en el escalafón. Esa restitución se produjo porque apenas un año antes, Trapero, nombrado nuevo director general de la Policía, lo había reclamado para que abandonase Rubí y se incorporase a la estructura policial de la Prefectura. Fue uno de los primeros rescates que realizó el mayor Trapero en cuanto volvió a tener mando en plaza. Rodríguez, a quien entre la plantilla se le conoce como El Egipcio debido a sus rasgos físicos, fue uno de los policías que, ajenos a los avatares de la política, investigó temas y escándalos que afectaban a los partidos que entonces mandaban y eso nunca se lo perdonaron. Algunas fuentes ponen en duda que Rodríguez pueda ser el jefe de los Mossos siendo intendente, pero existe el antecedente de que
Eduard Sallent fue ascendido a jefe de los Mossos al mismo tiempo que se le ascendía de intendente a comisario. La Conselleria de Interior de la
Generalitat de Cataluña prepara la reestructuración de la cúpula policial para el próximo verano. El actual jefe de los Mossos, el comisario
Miquel Esquius, se jubilará previsiblemente en el mes de agosto y se nombrará a una persona cercana a
Josep Lluís Trapero, actual director general de la Policía. Fuentes internas de los Mossos, consultadas por
El Confidencial, señalan que Trapero “está haciendo un Cuerpo a su medida, pese a las discrepancias que tiene con la consejera de Interior,
Núria Parlón. Nadie le discute que sabe de qué va el tema, pero ella también tiene sus ideas y no le gusta que cada uno vaya por su camino, sino que quiere tener controlada toda la estructura”.