El ministro de Asuntos Exteriores de
Italia,
Antonio Tajani, ha anunciado que citará este lunes al embajador de
Israel tras el veto de las autoridades
Israelíes al acceso a la
Iglesia del Santo Sepulcro, en
Jerusalén, del cardenal
Pierbattista Pizzaballa y del padre
Francesco Ielpo, quienes tenían previsto oficiar la misa del Domingo de Ramos. El titular de Exteriores señaló que exigirá explicaciones por la restricción de acceso y trasladó su respaldo al cardenal italiano, Patriarca de la Iglesia católica en
Jerusalén, y a Ielpo, custodio de Tierra Santa. “Es inaceptable haberles impedido entrar en la
Iglesia del Santo Sepulcro. Por primera vez, la policía
Israelí ha negado a los líderes de la Iglesia católica la posibilidad de celebrar la misa del Domingo de Ramos en uno de los lugares más sagrados para millones de fieles”, escribió Tajani en X. El jefe de la diplomacia italiana avanzó además que ordenó al embajador de
Italia en
Tel Aviv trasladar “la protesta del Gobierno y la posición italiana de defensa, en cualquier circunstancia, de la libertad de religión”. Ho dato indicazione di convocare domani al ministero degli Esteri l’ambasciatore di Israele per avere chiarimenti sulla decisione di impedire al cardinale Pizzaballa la celebrazione della domenica delle Palme.—
Antonio Tajani (@Antonio_Tajani) March 29, 2026 El Ejecutivo de
Giorgia Meloni, en una nota oficial, calificó lo ocurrido como “una ofensa” no solo para los creyentes, sino para cualquier comunidad que ampare la libertad religiosa. “El Santo Sepulcro de
Jerusalén es un lugar sagrado para la cristiandad y, como tal, debe preservarse y protegerse para la celebración de los ritos”, subrayó el Gobierno en su comunicado. Voglio esprimere la mia più sentita solidarietà al Patriarca di Gerusalemme, cardinale
Pierbattista Pizzaballa, capo della Chiesa Cattolica in Terra Santa, e al Custode di Terra Santa, padre
Francesco Ielpo,È inaccettabile aver loro impedito di entrare nella Chiesa del Santo…—
Antonio Tajani (@Antonio_Tajani) March 29, 2026 También remarcó que “impedir la entrada al Patriarca de
Jerusalén y al Custodio de Tierra Santa, además en una solemnidad clave para la fe como el Domingo de Ramos, constituye una afrenta no solo a los fieles, sino a toda comunidad que reconoce la libertad religiosa”. “Por primera vez en siglos, se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la
Iglesia del Santo Sepulcro”, denunció el
Patriarcado Latino de Jerusalén en una nota. Los jefes de las Iglesias de
Jerusalén recuerdan que, desde el comienzo de la guerra de Gaza en 2023, y ahora durante la guerra de Irán, siempre han actuado "con plena responsabilidad" a la hora de aceptar todas las restricciones que han sido impuestas. "Impedir la entrada del cardenal y del custodio, quienes ostentan la máxima responsabilidad eclesiástica para la Iglesia Católica y los Santos Lugares, constituye una medida manifiestamente irrazonable y desproporcionada", ha condenado el Patriarcado Latino. Todavía más, la institución lamenta una decisión "precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones inapropiadas, que representa una desviación extrema de los principios básicos de razonabilidad, libertad de culto y respeto al statu quo". Por todo ello, el
Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa "expresan su profundo pesar a los fieles cristianos en Tierra Santa y en todo el mundo por la imposibilidad de orar en uno de los días más sagrados del calendario cristiano". Quanto successo al Cardinale Pizzaballa e a Padre Ielpo è inaccettabile e offensivo. Bene la posizione, chiara e inequivocabile, del governo italiano.— Matteo Salvini (@matteosalvinimi) March 29, 2026 El incidente se enmarca en el contexto del conflicto entre
Israel y Estados Unidos con Irán, por el que las autoridades
Israelíes mantienen cerrados los principales lugares santos de la Ciudad Vieja de
Jerusalén: el complejo de la Mezquita de Al Aqsa, el Muro de las Lamentaciones y el Santo Sepulcro. En este mismo contexto, quedó suspendida la tradicional procesión del Domingo de Ramos desde el Monte de los Olivos, debido a la limitación impuesta por
Israel de reuniones a menos de 50 personas. “Este incidente constituye un grave precedente y muestra un desprecio hacia la sensibilidad de miles de millones de personas que, en esta semana, dirigen su mirada a
Jerusalén”, concluyó el comunicado del Patriarcado Latino. Macron pide "libertad de culto" La primera reacción internacional fuera de
Italia ha llegado de la mano del presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien también se ha sumado a la condena de Roma. "Ofrezco mi pleno apoyo al Patriarca Latino de
Jerusalén y a los cristianos de Tierra Santa, a quienes se les impide celebrar la Misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro", ha manifestado el presidente francés en redes sociales. Macron condena "esta decisión de la Policía
Israelí, que se suma al preocupante aumento de las violaciones al estatus de los Lugares Santos en
Jerusalén" y exige garantías a "la libertad de culto en
Jerusalén para todas las religiones".