Actualizado Domingo, 29 marzo 2026 - 19:15En el primer mes de guerra contra Ir�n, los ataques de
Israel y Estados Unidos alcanzaron al L�der Supremo del pa�s, as� como a altos cargos militares y de seguridad. Pese a los continuos golpes, la decapitaci�n de parte de la c�pula no provoc� fisuras en el r�gimen ni cambi� la estrategia militar de ataques y represalias en la regi�n. El ministro de Exteriores
Iran�,
Abbas Araghchi, revel� que la Rep�blica Isl�mica est� siguiendo la estrategia denominada "mosaico", surgida tras el r�pido colapso del gobierno iraqu� durante la invasi�n estadounidense en 2003: el plan prev� una cadena de mando descentralizada con el objetivo de garantizar el control interno del pa�s en el caso de que haya un vac�o de poder por la muerte de un alto cargo, o partes del territorio queden aisladas por ataques. "Nuestras unidades militares son ahora, de hecho, independientes y de alguna manera aisladas, y act�an bas�ndose en instrucciones - ya saben, instrucciones generales- que se les dieron con antelaci�n" dijo Araghchi en una intervenci�n televisada.El enfoque tambi�n plantea una lista de hasta cuatro sucesores para cada alto cargo del pa�s, para que puedan ser reemplazados r�pidamente sin que se resienta la cadena de mando. Los �ltimos perfiles designados en estamentos pol�ticos y de seguridad revelan una caracter�stica com�n: todos est�n vinculados o son cercanos a
La Guardia Revolucionaria, el brazo de �lite del Ej�rcito. "La obsesi�n con la terminolog�a de 'colapso del r�gimen' oculta el hecho de que el r�gimen ya est� cambiando", declar� a
Reuters Burcu �z�elik, investigadora en el
Royal United Services Institute, que apunta que la Rep�blica Isl�mica est� experimentando una transici�n de una teocracia a un r�gimen cada vez m�s militarizado. Fuentes cercanas a Teher�n se�alan que esta situaci�n se est� acelerando durante la guerra y que
La Guardia Revolucionaria tiene la �ltima palabra en las decisiones de Estado. "
La Guardia Revolucionaria es ahora el Estado", describe
Ali Vaez, director de Ir�n en el centro de estudios
Crisis Group, tras se�alar que se ha revertido una tendencia en la que todo el liderazgo civil estaba subordinado al L�der Supremo, mientras que
La Guardia Revolucionaria era la segunda fuerza con m�s poder en el pa�s.Este cuerpo de �lite fue creado por el l�der de la Revoluci�n Isl�mica,
Ruhollah Jomeini, poco despu�s de asumir el poder en Ir�n, con el objetivo de proteger el nuevo sistema y a su vez difundir su visi�n pol�tica y religiosa en la regi�n. Ya durante la emergencia de la guerra contra Irak en los a�os ochenta,
La Guardia Revolucionaria pas� de una peque�a unidad de inteligencia a asumir un rol mayor en labores de tecnolog�a armament�stica, pol�tica y econ�mica. Algunos de los militares de aquella �poca ocupan hoy altos cargos, como el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, uno de los hombres fuertes del pa�s, que podr�a estar negociando las condiciones para poner fin a la guerra con Estados Unidos. El fallecido jefe de Seguridad, Ali Larijani; fue excomandante del cuerpo, as� como su actual sucesor, Mohammad Baqer Zolghader. A principios del a�o 2000,
La Guardia Revolucionaria continu� diversificando sus responsabilidades, con una mayor presencia en acciones en el extranjero, as� como la responsabilidad del desarrollo del programa nuclear y de misiles bal�sticos del pa�s, una de las piezas clave de la estructura de defensa de la Rep�blica Isl�mica. Con la llegada de las sanciones internacionales por el enriquecimiento de uranio,
La Guardia Revolucionaria empez� a ocuparse de cuestiones econ�micas para sostener la econom�a del pa�s, ampliando su estructura de poder en el sector de la construcci�n y energ�tico, expandiendo cada vez m�s su influencia en todos los sectores del Estado.Esta estructura asim�trica permite que en la c�pula de poder haya perfiles m�s pragm�ticos como Qalibaf, duros como el jefe de las fuerzas Quds -que operan en el extranjero - Ismail Qaani, as� como el ultraconservador radical Saeed Jalili, uno de los consejeros principales del L�der Supremo. Estas diferencias de puntos de vista podr�a haber provocado que algunas unidades de
La Guardia Revolucionaria hayan atacado pa�ses vecinos de Ir�n y despu�s hayan negado llevar a cabo dicha agresi�n. Es el ejemplo del lanzamiento de tres misiles bal�sticos contra Turqu�a o del misil que se dirig�a a la isla que aloja la base estadounidense-brit�nica Diego Garc�a, a 4.000 kil�metros de Teher�n. Televisiones afiliadas al gobierno
Iran� reivindicaron el ataque, para luego desentenderse citando fuentes oficiales. "Nadie sabe con qui�n hablar", dijo el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la dificultad de encontrar un interlocutor en el r�gimen para poder negociar su propuesta de alto el fuego.Nadie parece considerar al nuevo L�der Supremo, Mojtaba Jamenei, como interlocutor para negociar el fin de la guerra, ni siquiera como cara p�blica del poder. Desde que fue elegido el pasado 9 de marzo, no ha participado en actos de gobierno, ni se ha dirigido a la poblaci�n con un mensaje de v�deo o audio. Si bien su ausencia se debe a que es objetivo militar de
Israel desde antes de su nombramiento -en el ataque contra el ayatol� Ali Jamenei, tambi�n muri� la madre y la esposa del actual L�der Supremo- su perfil reservado ha despertado rumores de que podr�a haber resultado gravemente herido en un bombardeo o incluso habr�a fallecido. Im�genes de su perfil y de sus predecesores abundan en las televisiones, edificios emblem�ticos y manifestaciones progobierno del pa�s. Sin embargo, cada vez m�s expertos apuntan que su lugar ha sido ocupado por una red de altos cargos cada vez m�s institucionalizada y descentralizada de
La Guardia Revolucionaria, con el objetivo de preservar una Rep�blica Isl�mica que cada vez es m�s militar.