Sílvia OllerGirona 29/03/2026 19:24 Actualizado a 29/03/2026 21:39 El tercer episodio de fuerte viento en apenas un mes y medio en
Catalunya, con rachas que superaron los 169 km/h en cotas altas de
Portbou o los 100 km/h en puntos del
Pirineo o
Terres de l’Ebre, se ha saldado con siete personas heridas de poca consideración, cuatro de ellas en dos campings de
Lleida y
Girona.En un alojamiento de
Sant Llorenç de Montgai (
Noguera), una mujer y dos menores, recibieron el impacto de una plancha metálica que otro campista estaba manipulando. Los heridos sufrieron cortes de poca gravedad, aunque dos de ellos fueron trasladados hasta el hospital Arnau de Vilanova de
Lleida. En un camping de
Platja d’Aro, una rama se desprendió sobre un cliente belga, que fue asistido in situ. El alojamiento decidió cerrar preventivamente la zona en la que se registró el accidente, que es la que tiene más pinos. En
Blanes y en
Calonge dos mujeres recibieron el impacto de elementos que se habían desprendido, aunque una de ellas resultó finalmente ilesa.Lee tambiénEn La Jonquera el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), atendió a otras dos personas con heridas leves en la vía pública. Estos siete heridos son las principales afectaciones de un episodio que provocó el corte de una quincena de carreteras en distintas comarcas por la caída de árboles en la calzada.En la AP-7 se cortó un carril a la altura de Vilademuls, lo que provocó circulación intensa. También se interrumpió preventivamente la circulación de trenes de las líneas R11, entre Figueres y
Portbou, y de la R3, entre Vic y Ripoll, hasta media tarde. Renfe puso a disposición de los usuarios un servicio alternativo para cubrir el trayecto. El episodio obligó también a cerrar las estaciones de esquí de La Molina y Vall de Núria por el peligroso torb, y dejó sin luz a abonados de municipios como
Calonge, Molló o Ulldecona, entre otros lugares.Fue la comarca del Baix Empordà, donde se alcanzaron ráfagas de hasta 117 km/h en Palamós, -algo muy poco habitual- la que concentró buena parte de las salidas de los Bombers. De los más de mil avisos que recibió el 112 hasta las seis de la tarde, más de un tercio tuvieron como escenario esta zona. Por ejemplo, en
Platja d’Aro, el vendaval destrozó un escaparate de un local comercial, actualmente sin actividad, tumbó una treintena de árboles en la vía pública y otros tantos en espacios privados y desprendió algunos elementos de fachadas y balcones. También en Sant Feliu de Guíxols, la fuerza del viento arrancó de cuajo un pino de grandes dimensiones de los jardines de Juli Garreta.Parte del tejado de la iglesia de Colera voló por los aires y en Berga hubo desperfectos en el polígono industrialYa en el Alt Empordà, en Colera, parte del tejado de la iglesia salió volando por los aires; en Berga, las rachas de hasta 127 km/h causaron desperfectos en el polígono industrial y en la nave de la brigada municipal, que se quedó sin techo, y Camprodon suspendió la procesión del Domingo de Ramos por el vendaval. La fuerte tramontana dejó un mar bravo en localidades del norte de la Costa Brava como Port de la Selva, l’Escala o Llançà. En la boya de Begur se registró una ola de hasta 9 metros.