No era solo el Pazo de Meir�s. Lo que estaba en juego era que la Justicia avalara lo que durante a�os hab�an sostenido los historiadores fuera de los tribunales y dejara por escrito que su incorporaci�n al patrimonio de la familia Franco no fue un regalo, sino un expolio, y que adem�s pod�a corregirse. La recuperaci�n definitiva de la residencia estival del dictador cierra una batalla de d�cadas y desplaza ahora el debate m�s all� de sus muros, dejando una pregunta abierta: �qu� pasar� con el resto de propiedades que los herederos de Franco a�n conservan en
Galicia?�M�s all� de que cada propiedad tiene sus particularidades y habr� que analizarlas caso a caso, el respaldo judicial sienta un precedente y abre, al menos, la posibilidad de estudiar un cat�logo mucho m�s amplio de bienes que siguen en sus manos�, explica el historiador Manuel P�rez Lorenzo, que sit�a el caso m�s inmediato en la conocida como
Casa de las Conchas y su h�rreo anexo.Esta vivienda de gran tama�o, situada en el municipio coru��s de
Sada, extramuros de Meir�s pero pegada a la finca, acab� en manos de Franco y
Carmen Polo en los a�os sesenta. Su vinculaci�n con el pazo era tal que lleg� a figurar en el propio procedimiento judicial, incluida en un primer inventario elaborado por la Abogac�a del Estado, aunque termin� quedando fuera cuando se decidi� limitar la demanda a los bienes situados dentro del recinto amurallado. �El inter�s de los Franco por adquirirla surge en 1938, tras hacerse con Meir�s. Se fijan entonces en la casa, pero no logran adquirirla porque pertenec�a a un particular que hab�a emigrado a Estados Unidos�, explica P�rez Lorenzo.Hubo que esperar a su regreso, d�cadas despu�s, para que la operaci�n pudiera retomarse, no sin dificultades. Los historiadores documentan la resistencia del propietario, que retras� el acuerdo todo lo posible, hasta que la salida se articul� desde la Casa Civil, con la implicaci�n del entonces alcalde de La Coru�a y el respaldo del Ej�rcito, que asumi� con fondos p�blicos la construcci�n de una vivienda alternativa para el due�o. Una f�rmula que termin� por desbloquear la situaci�n a cambio de que abandonara definitivamente la
Casa de las Conchas.La
Casa de las Conchas, junto a su h�rreo anexo.EM�Luego los gastos p�blicos siguieron llegando�, detalla P�rez Lorenzo, que explica c�mo el inmueble fue objeto de una reforma integral financiada tambi�n con dinero del Estado, en la que se vaci� por completo su interior y se reconstruy�. Fue entonces cuando una de sus fachadas se recubri� con vieiras por iniciativa de la propia esposa del dictador, seg�n recoge El Ideal Gallego en un n�mero de 1981, dando lugar al nombre con el que se la conoce.Hoy, con el precedente ya fijado, el foco empieza a estrecharse tambi�n a su alrededor: �Es l�gico pensar que, con este escenario, pueda abrirse ahora el estudio de las v�as jur�dicas para su recuperaci�n. Hay muchos elementos de Meir�s que nunca se conocer�n, piezas que se perdieron tras el famoso incendio de 1978 o que nunca llegaron a documentarse. Precisamente por eso, es importante seguir luchando por aquellos de los que al menos tenemos constancia�.La lucha por CornideLa otra gran batalla por el patrimonio ligado a los Franco se sit�a en la Casa Cornide, un palacete barroco del siglo XVIII en el casco hist�rico de La Coru�a que sigue hoy en manos de la familia pese a que su adquisici�n en 1962 aparece ampliamente documentada como una operaci�n dirigida desde las propias instituciones. El inmueble, que hab�a sido patrimonio p�blico -primero del Ministerio de Educaci�n y despu�s del Ayuntamiento-, acab� en manos de
Carmen Polo tras una subasta promovida por el Consistorio en la que solo concurri� Pedro Barri� de la Maza, banquero coru��s y una de las grandes figuras econ�micas del franquismo en
Galicia. La adquiri� por algo m�s de 300.000 pesetas y la revendi� apenas tres d�as despu�s a la esposa del dictador por 25.000.Sobre ese proceso, el historiador Emilio Grand�o elabor� en 2020 un informe que reconstruye la operaci�n y desvela una carta enviada la v�spera de la adjudicaci�n por Ricardo Catoira, secretario personal de Franco, al subsecretario de Hacienda, en la que se detalla el mecanismo dise�ado para la transferencia: �Hoy se re�ne el Pleno para adjudicarla a un particular y este venderla a la Se�ora. As� se lo hemos explicado a Su Excelencia por ser la mejor f�rmula, ya que de esta forma no se hace una adjudicaci�n de bienes que fueron del Estado al propio Caudillo�.La fachada de la hist�rica Casa Cornide.EFECon ese contexto, el Ayuntamiento abri� hace dos a�os un expediente para revisar de oficio los acuerdos que permitieron la privatizaci�n. El procedimiento, previsto para seis meses, super� ese plazo y la familia Franco pidi� su caducidad. Aun as�, este mismo mes el pleno municipal lo mantuvo vivo por unanimidad al �apreciar inter�s general�, lo que reactiva la v�a administrativa, aunque el gobierno local de la socialista In�s Rey a�n no ha concretado si anular� esos acuerdos o si dar� el paso de acudir a los tribunales para intentar revertir la operaci�n.En paralelo, la declaraci�n como Bien de Inter�s Cultural (BIC), aprobada por la Xunta en noviembre de 2023, ha reforzado la tutela p�blica del inmueble sin alterar su propiedad. Para el historiador Francisco Prado-Vilar, ambos movimientos siguen una l�gica conocida: �No me extra�ar�a que fuese el pr�ximo objetivo. Da la impresi�n de que se est�n dando los mismos pasos que con el pazo. Primero reforzando la base documental y la protecci�n del inmueble para, despu�s, abrir la v�a jur�dica que permita su recuperaci�n�.EL TRASPASO A GALICIACon todo, la reciente victoria judicial sobre el Pazo de Meir�s no ha cerrado todos los frentes y deja pendiente quiz� el m�s delicado: la indemnizaci�n. El Tribunal Supremo reconoce a los herederos como poseedores �de buena fe� y abre la puerta a una compensaci�n que la Abogac�a del Estado estudia recurrir, con el respaldo ya expresado por la Xunta si finalmente se da ese paso.El abogado de la familia Franco, Luis Felipe Utrera-Molina, situ� en conversaci�n con La Voz esa eventual indemnizaci�n en �mucho m�s de 800.000 euros�, en alusi�n a las reformas acometidas y al mantenimiento del inmueble durante d�cadas. Una cifra que ha generado rechazo tanto en el �mbito pol�tico gallego como entre expertos en patrimonio.El historiador Francisco Prado-Vilar cuestiona de ra�z esa valoraci�n. ��C�mo se eval�a la inversi�n en un pazo que hoy se encuentra en un estado bastante lamentable?�, plantea. Recuerda adem�s que el incendio de 1978 supuso �una ocasi�n para retirar numerosos bienes muebles sin inventario�, lo que impide saber con certeza qu� piezas pertenec�an realmente al conjunto.�Sabemos que no todos los bienes regresaron. Incluso esculturas tan relevantes como las del P�rtico de la Gloria fueron trasladadas a la Casa Cornide y no volvieron hasta d�cadas despu�s. Adem�s, el pazo no solo gener� gastos, tambi�n fue una fuente de ingresos que se utiliz� como escenario para exclusivas de la prensa del coraz�n�, explica.En la misma l�nea, P�rez Lorenzo sostiene que las intervenciones realizadas tras el incendio no pueden justificar una compensaci�n. �El pazo permaneci� durante a�os en estado de semirruina y posteriormente se intervino sin supervisi�n patrimonial, alterando o eliminando elementos de valor. Adem�s, la familia ten�a el inmueble asegurado y cobr� por los da�os, mientras durante a�os se siguieron destinando fondos p�blicos a su mantenimiento. No tiene sentido compensar ahora actuaciones que, en muchos casos, provocaron o agravaron deterioros�, se�ala.El siguiente paso ser� la ejecuci�n de la sentencia y la liquidaci�n del estado posesorio. La familia deber� acreditar con documentaci�n los gastos que reclama, mientras las administraciones fijar�n su posici�n. Ese ser� el frente m�s inmediato.Despu�s llegar� el debate sobre el coste de las reformas y su posible cesi�n o traspaso a
Galicia. En ese escenario, el presidente auton�mico, Alfonso Rueda, anunci� este lunes que la Xunta aspira a asumir la gesti�n del pazo una vez se cierre ese frente judicial y defendi� la necesidad de �seguir defendiendo el inter�s p�blico� del inmueble. Tambi�n reclam� al Ejecutivo central que acometa las obras necesarias para garantizar su conservaci�n y permitir su apertura completa al p�blico �cuanto antes�.De forma paralela, la Conseller�a de Cultura trabaja en la actualizaci�n del plan de usos de las Torres de Meir�s, que partir� del documento de 2020 e incorporar� todas las etapas del inmueble, desde el legado de Emilia Pardo Baz�n hasta su utilizaci�n como residencia del dictador. El objetivo es convertirlo en un espacio vinculado a la creaci�n cultural contempor�nea y a la difusi�n de la cultura gallega.Para los historiadores, el futuro del pazo debe abordarse desde
Galicia y con una funci�n clara, compatible con su significado hist�rico. El inmueble, sostienen, tiene un �enorme potencial did�ctico� para explicar el funcionamiento de una dictadura y fomentar la memoria democr�tica, sin desligarse de su origen vinculado a Emilia Pardo Baz�n: �La museograf�a debe construirse con el asesoramiento de un comit� de expertos amplio y diverso que garantice el rigor hist�rico y evite lecturas sesgadas�.En ese sentido, coinciden en que lo que ahora se decida ser� igualmente decisivo. La recuperaci�n del pazo ha marcado un punto de inflexi�n, pero la resoluci�n sobre la indemnizaci�n y los pasos que sigan las administraciones condicionar�n el recorrido de otros casos. Porque si Meir�s fij� el camino para revertir el expolio, lo que ocurra ahora con la compensaci�n marcar� tambi�n las condiciones —y el coste— de futuras recuperaciones, como las de la Casa Cornide o la
Casa de las Conchas.