‘Saga Tiffon’ Bernat ha querido contar la historia de su saga familiar, aprendida por tradición oral pero ahora ya documentada y plasmada por escrito en el libro SagaTiffon (
Editorial Bosch), subtitulado Desde la cirugía romancista hasta la psiquiatría y psicología forense. Bernat me hiela la sangre contándome casos que estudia en su día a día para los tribunales, y me entretiene con peripecias de sus antepasados, siempre en el campo de la medicina, del cuerpo al alma. No sé si las seis generaciones de médicos responden a un gen muy persistente o un ambiente doméstico vocacional que pasa de padres a hijos. Me cuenta que hay 38 Tiffon en
España, todos en
Barcelona, pero que se limita a documentar su ascendencia en línea directa, no otras lineas colaterales en las que hay médicos también.¿Médico? Doctor en Medicina Legal y Forense. Y psicólogo forense. ¿Qué hace como psicólogo forense? Examino la salud mental de individuos incursos en diligencias del foro judicial. ¿A instancias de quién? Del abogado del investigado. ¿Con qué propósito? Determinar hasta qué punto dominaba sus facultades mentales al cometer el acto que le incrimina. ¿Cómo lo hace? Me entrevisto con él, le pregunto, le hago tests, discierno y redacto mi dictamen. ¿Influye su dictamen en la condena? Puede influir en la sentencia, o bien graduando la pena carcelaria o motivando internamiento en un psiquiátrico. ¿Me contaría algún caso? El de
Rosa Peral: dictaminé que actuó bajo miedo invencible a su colega de cuerpo, si bien el juez no tuvo en cuenta ni mi pericia ni la pericia de la otra parte. Otro caso, por favor. Un hombre decapitó a su bebé de dieciocho meses. Qué dice. En
Girona. “El demonio me lo ordena”, dijo al llamar él mismo por teléfono a la policía. “Y ahora mataré a mi otra hija”, dijo. ¿Era verdad? Sí, pero la policía llegó a tiempo. Examiné a ese hombre en la cárcel, en una sala con mesa y silla atornilladas al suelo, con él sin cordones en los zapatos... ... Protocolos antisuicidio. Aprecié un trastorno psicótico breve y agudo transitorio. Luego el juez se acogió en su sentencia a indicios de premeditación. No sé si pedirle que me cuente más casos, porque... De pareja hay tantos... Él contó que, mientras le hacía a ella un cunnilingus , alzó la vista... y la vio empuñando un cuchillo amenazante: él se lo arrebató y a su vez la acuchilló compulsivamente. ¿Duerme usted bien? Es solo trabajo, no me altero. El chaval de catorce años que mata a la niña porque se siente acosado por ella... Uno soportaba desplantes de su pareja hasta que estalló y le asestó un hachazo... No sé si sentir miedo o pena. Hay casos más aleatorios: uno mata de un disparo a otro, por una deuda; de paso mata al hijo y luego va al banco del muerto a sacar ese dinero: se lo niegan... y dispara a la empleada... y también al empleado de la mesa de al lado, matándoles a ambos. Uf. Luego se entregó a los Mossos, eso sí. ¿Es vocacional, esto de la psicología forense? Seguí a mi padre, neuropsiquiatra, y preferí la psicología forense a la terapéutica. ¡Mire, he encontrado estas fotos de mi padre con Salvador Dalí, en 1961! ¡Oh! Están hechas en Portlligat, veo... Mi padre y el psiquiatra Joan Obiols, muy amigos, le frecuentaban: Obiols trataba a Dalí. En 1980, visitando a Dalí en su casa de Portlligat, Obiols falleció infartado. Veo las fotos en este libro... ¿sobre la historia de su familia? Sí, Saga Tiffon: los Tiffon nos hemos consagrado a la medicina durante seis generaciones, esto lo he documentado en esta investigación familiar. ¡Seis generaciones! La sexta soy yo. La quinta, Juan Tiffon, mi padre. La cuarta, mi abuelo, don Santiago Tiffon Ramonet, médico cardiólogo y neumólogo que ejerció en Mollet y Martorelles: tuvo calle a su nombre ¡en vida! Insólito. Le veneraban: salvó muchas vidas. De niño me impresionaba verle en su casa siempre con pacientes en la salita de espera... Con su bata de plomo para protegerse de las placas de rayos X que hacía. ¿Y la tercera generación? Don Emilio Tiffon Vila, médico pedicuro, con consulta en rambla Santa Mònica, encima del Cosmos, a su vez hijo de Roque Napoleón Tiffon Cassant, que había conseguido el título de “cirujano pedicuro de la Casa Real” en el reinado de
Alfonso XII. ¿Pedicuro es podólogo, no? Sí, cirugía menor: operaba callos... Oficio heredado del primer Tiffon: Alexis Tiffon Barreau. Que se radicó en la Rambla y puso este cartel: “Napoleón”. ¿Cuándo llegó y desde dónde? Desde Narbona, Francia, a principios del siglo XIX. Hijo de un peluquero de Rennes, fue un médico romancista. ¿Romancista? Médico que no usaba el latín, solo la lengua romance. Cuidó los pies de los barceloneses. Vio inaugurar el Liceu, demoler las murallas, construir el Eixample...