Hugo CostaActualizado Lunes, 30 marzo 2026 - 18:08"Gary, Gary, Gary....", coreaban al un�sono los miles de espectadores concentrados en torno al green del 18 del
Texas Children's Houston Open. Lo que parec�a una semana m�s de transici�n del
PGA Tour, pendiente del estado de
Tiger Woods o lo que suceda en unos d�as en el
Masters de Augusta, se acab� convirtiendo en la historia del a�o.Gary es
Gary Woodland, un golfista de 41 a�os de
Kansas que pas� a la eternidad en 2019 al coronarse como campe�n del
US Open. Una carrera notable que, sin embargo, dio un giro dram�tico en abril de 2023. De pronto empez� a sentir miedo. Mucho miedo. Miedo a la muerte sin motivo. "Me temblaban mucho las manos. Llam� a mi m�dico personal para que me diera algo que me calmara. Le estaba explicando lo que estaba experimentando y me dijo: 'Gary, necesito que te hagas una resonancia magn�tica'". Se la hizo ese mismo d�a y a las pocas horas todo dio un vuelco. "Encontraron algo en el cerebro y mi vida cambi� para siempre", recuerda. Pas� por el quir�fano con la incertidumbre de no saber si volver�a a despertar, el golf pas� a otro plano de su vida. El tumor que le extirparon result� ser benigno, pero comenz� una carrera por comenzar de nuevo.Woodland, 2.478 d�as m�s tarde de su �ltima victoria en el
US Open, y dos a�os despu�s de resucitar de la mesa de un quir�fano, volvi� a ganar en el
Circuito Americano. Lo hizo con una exhibici�n de control de juego y emociones. Lleg� a manejar seis golpes de ventaja en la �ltima jornada del domingo en
Texas, finalmente ganar�a por cinco al dan�s
Nicolai Hojgaard. Woodland mantuvo la calma y la respiraci�n a lo largo de cinco horas de torneo. A menudo se llevaba la mano al pecho e inspiraba profundamente antes de cada golpe. Y es que su cabeza, ya limpia de lesiones f�sicas, no lleg� nunca a recuperarse de las ps�quicas.Fue en septiembre del a�o pasado, jugando el
Procore Championship en Napa, cuando Gary volvi� a sentir una sensaci�n extra�a mientras jugaba. Una persona encargada de anotar los resultados caminaba, como es habitual, unos metros por detr�s del jugador. "Me empec� a agobiar, sent�a que me persegu�a", explica. Su caddie, el veterano
Brennan Little, se dio cuenta de que algo iba mal y se acerc� a su jugador, que comenz� a llorar desconsoladamente y sin motivo. No quiso retirarse y, con las gafas de sol de su caddie, termin� la jornada como pudo, meti�ndose en cada ba�o port�til que encontraba por el campo para descargar el llanto como un ni�o desconsolado. Tras varias pruebas, los m�dicos no tardaron en diagnosticar un severo estr�s postraum�tico. Empez� de nuevo otra lucha con terapeutas, familia e incluso hablando con veteranos del ej�rcito que sufr�an un transtorno similar. Los m�dicos le recomendaron dejar de competir, pero Gary sab�a que esa l�nea ser�a la �ltima que cruzar�a.El domingo su triunfo supuso una verdadera historia de superaci�n. En sus zapatos de golf, escrita la palabra "coraje", una palabra que le ayudaba a recordar en cada golpe su armamento para superar las batallas pasadas.TransparenciaHace un par de semanas, con motivo del The Players Championship,
Gary Woodland quiso compartir con todos, a trav�s de una entrevista con Golf Channel, su segunda lucha con el estr�s postraum�tico. "Ya no puedo gastar energ�as ocult�ndolo. Todos en el circuito han sido incre�bles conmigo. Me dicen: 'Qu� bueno es verte superar esto, es genial verte al cien por cien', y yo agradezco ese cari�o y apoyo. Pero por dentro siento que me estoy muriendo y siento que estoy viviendo una mentira", relat� entonces. Woodland solt� un lastre con el que conviv�a. "Siento que me he quitado 1.000 kilos de encima", apunt�, y con esa sensaci�n se plant� este jueves en el torneo de su resurrecci�n definitiva.Cuando emboc� su putt en el 18, volvi� a llorar, esta vez un llanto de alegr�a y no de angustia. Se rompi� por completo cuando estrech� los brazos de su mujer Gabby Granado. "Aqu� practicamos un deporte individual, pero hoy no estuve solo", dijo el golfista con la voz temblorosa en cuanto le entrevist� la televisi�n tras su triunfo. "Espero que quienes est�n pasando por dificultades me vean y no se rindan. Que sigan luchando", agreg�. Su triunfo adem�s le clasifica para el
Masters de Augusta.