En febrero de 2022, el mismo d�a que arranc� la invasi�n rusa de Ucrania, un corte masivo de las conexiones por sat�lite en Europa fren� por sorpresa la monitorizaci�n y el control remoto de 5.800 turbinas e�licas en Alemania. Un a�o despu�s, m�s de una veintena de energ�ticas danesas sufrieron brechas de seguridad, lo que forz� desconexiones selectivas y el aislamiento de sus redes para evitar un contagio a todo el sistema.Europa -y dentro de ella Espa�a- est�n liderando la apuesta por las renovables y la electrificaci�n de las econom�as como la principal v�a para resistir a la monta�a rusa de los precios del gas y el petr�leo que provocan las guerras y tensiones comerciales. Pero la era de la electrificaci�n ha abierto nuevas brechas para la seguridad nacional, vulnerabilidades que han situado las plantas renovables y las redes el�ctricas en el centro de la diana del sabotaje geopol�tico. As� lo advierte la Agencia Internacional de la Energ�a (IEA), el brazo energ�tico de la OCDE, en la �ltima entrega de su informe Energy Technology Perspectives.�Las redes el�ctricas son la columna vertebral de las transiciones hacia energ�as limpias. A medida que proliferan los controles digitales, los sensores y los dispositivos conectados para integrar las energ�as renovables y operar los sistemas m�s cerca de sus l�mites, la exposici�n al riesgo cibern�tico crece en escala y complejidad�, destaca el documento.La Agencia estima que los ataques a esas infraestructuras cr�ticas se dispararon un 30% en 2023, hasta alcanzar la cifra de 420 millones en todo el mundo. Adem�s, los asaltos a empresas de servicios energ�ticos se han cuadruplicado desde 2020. Un caso significativo es el de Estados Unidos, donde se calcula que los puntos vulnerables de la red el�ctrica han aumentado en 60 por d�a, pasando de 21.000 en 2022 a cerca de 24.000 en 2024, �ltimo dato disponible. All�, el coste promedio de cada brecha de seguridad ronda los 4,8 millones de d�lares.La creciente digitalizaci�n de los sistemas el�ctricos es necesaria para gestionar la entrada masiva de renovables, porque sus din�micas exigen respuestas cada vez m�s r�pidas, como evidenci� el gran apag�n espa�ol del a�o pasado. A su vez, esa mayor automatizaci�n tambi�n conlleva que esas infraestructuras cr�ticas dependan cada vez m�s de millones de contadores inteligentes, sitemas de gesti�n remota y otras herramientas al alcance de los hackers.�A medida que los dispositivos conectados se extienden m�s all� del contador, peque�as vulnerabilidades pueden acumularse y tener repercusiones en el sistema. Las investigaciones indican que el secuestro de menos del 2% de la carga de un sistema el�ctrico, por ejemplo, mediante contadores inteligentes comprometidos, puede desestabilizar la frecuencia�, ahonda el informe. Es decir, aunque el atacante se hiciera solamente con el control de una peque�a parte de un sistema el�ctrico, podr�a llegar a alterar por completo su operativa hasta, en el peor escenario, provocar un corte de suministro masivo.En el mapa de riesgos de la Agencia sobresale la inmensa dependencia de
China. Pek�n controla entre el 60% y el 85% de las cinco cadenas de suministro de tecnolog�as de energ�a limpia clave (e�lica, fotovoltaica, bater�as de litio, bombas de calor y electrolizadores de hidr�geno), �un nivel de concentraci�n mucho mayor que el del petr�leo, el gas y la mayor�a de los dem�s productos estrat�gicos�.La exposici�n de las econom�as verdes al gigante asi�tico tiene fuertes implicaciones econ�micas. Seg�n los datos de la Agencia, si
China interrumpiera durante todo un mes sus exportaciones de bater�as provocar�a p�rdidas de 17.000 millones de d�lares en las f�bricas de coches el�ctricos de otras regiones, concentrando la mitad del agujero la Uni�n Europea. Mientras que cada mes de par�n en la salida de componentes chinos para la energ�a solar, se traducir�a en p�rdidas de 1.000 millones de d�lares en las plantas de m�dulos fotovoltaicos del resto del mundo.Manipulaci�n en remotoEn esta nueva etapa, la amenaza va m�s all� de un corte de suministro f�sico algo que, por otra parte, ya era un riesgo en la era de los hidrocarburos. Para la IEA, la diferencia est� en que ahora el riesgo cibern�tico es �un problema sist�mico en constante evoluci�n�.�Las cadenas de suministro globales introducen dependencias en hardware, firmware y servicios en la nube, as� como v�as de acceso a funciones cr�ticas a trav�s de equipos de proveedores comprometidos. Este riesgo ya no es te�rico�, advierte el documento.Como bot�n de muestra, el organismo recuerda que el a�o pasado, las autoridades de Estados Unidos y la Uni�n Europea examinaron los m�dulos de comunicaci�n de inversores solares y bater�as importados, advirtiendo sobre �el potencial de manipulaci�n remota a gran escala�. Otro ejemplo: en 2024, Lituania bloque� el acceso a distancia de proveedores chinos a los sistemas de control de energ�a solar, e�lica y de almacenamiento, alegando motivos de seguridad nacional.En Europa, unos 200 gigavatios (GW) de capacidad fotovoltaica instalada -suficientes para abastecer el a todos los hogares de Espa�a, Italia y Francia juntos- est�n conectados a inversores fabricados en
China. Aproximadamente el 75 % de todos los nuevos inversores provienen del gigante asi�tico.