En el Estadio Fadil Vokrri de
Pristina caben 14.000 espectadores, pero este martes "entrar�an 100.000 si se pudiera", admite el alem�n
Franco Foda, seleccionador de la Rep�blica de
Kosovo, pa�s que se cita hoy a las 20:45 con la historia. El combinado kosovar, en la rueda de la
UEFA desde hace poco m�s de una d�cada, se enfrenta a Turqu�a por un billete para el pr�ximo Mundial. Un acontecimiento �nico para una selecci�n joven que nunca ha disputado una Copa del Mundo y para un pa�s que trabaja, tambi�n a trav�s del f�tbol, para ser aceptado por unanimidad en los organismos internacionales.Gran parte de la ONU y la OTAN reconoce la independencia de
Kosovo, declarada en 2008 tras a�os de guerra, pero no lo hacen
Serbia, Rusia, China y cinco miembros de la Uni�n Europea, entre ellos Espa�a, que mantiene su "no" junto a Grecia, Ruman�a,
Eslovaquia y Chipre."Estamos cerca de hacer historia. A un s�lo partido, pero nos enfrentamos a un gran rival, con grandes talentos individuales. Y tenemos unos aficionados demasiado sentimentales, debemos tener cuidado y no dejar que eso nos lleve a cometer errores. El �nico camino hacia el �xito es mantener la calma", clama Foda para amansar los �nimos de una hinchada en constante delirio desde que vencieron a
Eslovaquia en las semifinales, precisamente uno de los pa�ses que no reconoce a
Kosovo.Turqu�a s� lo hace, pero el ambiente en
Pristina ser� de m�xima emoci�n, una batalla con tintes b�licos alentada por los responsables del pa�s. "Los Gladiadores Dardanianos demostraron que
Kosovo nunca se rinde", asegur�
Agim Ademi, presidente de la Federaci�n de F�tbol de
Kosovo. Los d�rdanos eran una tribu que viv�a en Dardania, un pa�s que ocupaba el sur de
Serbia, la actual
Kosovo, el norte de Macedonia y parte de Albania.Para
Kosovo, el bal�n es una forma de mostrarse al mundo. "Estamos a un paso de la historia. Gracias a todos los aficionados que estuvieron presentes en el estadio, en
Kosovo y en la di�spora", a�adi� Ademi.No fue el �nico. El ministro de Econom�a,
Hekuram Murati, anunci� que el Gobierno, a petici�n del primer ministro
Albin Kurti, destinar� 500.000 euros a la selecci�n tras su victoria, y anunci� una cifra superior si consiguen vencer a Turqu�a."Nos queda un peque�o paso para llegar al Mundial y hacer historia. As� podremos llevar alegr�a a todo
Kosovo", asegur�
Vedat Muriqi, delantero del Mallorca y gran estrella de la selecci�n kosovar.De menos a m�sEl que gane la final entre
Kosovo y Turqu�a volar� al Grupo A del Mundial, junto a Australia, Paraguay y Estados Unidos. Todo eso suena lejano ahora en
Pristina, donde hay �nimo de reivindicaci�n nacional. La
UEFA y la FIFA reconocieron su hueco en el f�tbol continental e internacional en 2016 y cada partido en una fase de clasificaci�n se ha convertido en una reclama hist�rica para el pueblo kosovar, con el f�tbol como principal conexi�n con la di�spora.Durante a�os, j�venes de origen kosovar crecieron en academias europeas y acabaron representando a otras selecciones, como Suiza en el caso de Granit Xhaka o Xherdan Shaqiri, pero el reconocimiento internacional al pa�s en 2008 y su entrada en la
UEFA y la FIFA una d�cada despu�s ha permitido construir una selecci�n de talento que ha ido de menos a m�s en los �ltimos a�os.Muriqi, Milot Rashica, Edon Zhegrova o Florent Muslija son piezas clave de una generaci�n que mezcla ra�ces locales y formaci�n europea, y a la que la llegada de
Franco Foda le cambi� la cara y la ampliaci�n del Mundial a 48 selecciones le ha permitido so�ar con algo imposible.
Kosovo inici� la fase de clasificaci�n perdiendo 4-0 en Suiza y la Copa del Mundo ni siquiera aparec�a en el horizonte. "Nuestro objetivo era clasificarnos para la Eurocopa 2028", admite Foda. Pero algo hizo 'clic'. Ganaron dos veces a Suecia, otra a Eslovenia y lograron varios empates para conseguir plaza en el playoff. Adem�s, han conseguido el ascenso a la Liga B de la Nations League.Un ejemplo de la reconstrucci�n futbol�stica de un pa�s que todav�a trata de hacerse un hueco en el panorama internacional.