Arreón de los supermercados que pueden abrir durante las 24 horas del día. Hasta 92 establecimientos de esta clase entraron en funcionamiento en las calles de
Barcelona durante la segunda mitad del año pasado. Su ritmo de crecimiento resulta vertiginoso. Hablamos de un promedio de más de 3,5 nuevos negocios a la semana. Son datos proporcionados por el propio
Ayuntamiento. En los últimos seis años, entre octubre del 2020 y finales del 2025, se pusieron en marcha nada más y nada menos que 643.Uno de los últimos supermercados en entrar en funcionamiento está en la
Calle Consell de Cent, en uno de sus tramos más señoriales, entre la
Rambla Catalunya y el
Paseo de Gràcia, entre una retahíla de apartamentos de temporada la mar de cucos, muchos colivings de habitaciones de alto standing y unos cuantos pisos turísticos ilegales de lujo. El atento paseo hasta este eje verde desde la
Calle Pelai muestra cómo los supermercados que pueden abrir durante las 24 horas ya enraizaron en los ejes más principales.
LVY también cómo la mayor parte de ellos están pensados para aprovecharse del mayor poder adquisitivo de muchos expats y de no pocos turistas, y no paran atender a las necesidades de la gente que acostumbra a vivir por estas calles ¿50 gramos de rodajas de chorizo de marca blanca por dos euros y medio? ¿y una lata de Coca Cola por 1,50? ¿en serio? y el empleado permanece impertérrito. En estos establecimientos también encuentras botellines de agua de los pequeños a un euro y medio, latas de cerveza Estrella de las grandes ¡a 2,50!El Consistorio planea limitaciones, pero la mayoría de manzanas del
Eixample ya tienen uno en cada costadoEn estos estantes predominan sobre todo las bebidas, los refrescos en formato individual y las alcohólicas en todas su presentaciones, así como las galletas, los embutidos, las bolsas de patatas fritas y similares y los fideos orientales y algunos precocinados que normalmente se preparan en un par de minutos en el microondas. ¿Un kilo de naranjas a 3,99 euros el kilo? ¿450 gramos de mayonesa por cinco euros? Entonces uno comprende por qué estos comercios tiene tantos cajeros ATM incrustados en sus fachadas.En muchos de estos establecimientos abundan los souvenirsANA JIMENEZPero tras estos estantes uno se encuentra con sorpresas aún mayores. Buena parte de estos locales están dedicados a productos generalmente anecdóticos en un supermercado de toda la vida. La mayor parte de ellos los ponen al fondo, bien alejados de su escaparate. Son camisetas con mensajes muy groseros, equipaciones del Barça y el Madrid, maletas de todos los tamaños, carcasas de teléfonos, gafas de sol, souvernirs... Hasta vasos de chupito con pechos en relieve recogidos en bikinis del Barça.Estos comercios se encuentran ya en todas las calles principales del centro de la ciudadANA JIMENEZLo que ocurre es que la normativa permite que un comercio dedique una parte de su local bien apartada de la entrada a productos diferentes a los que indica su licencia. Además, el concepto de souvenir es en verdad bien confuso. Muchas veces todo depende del criterio del inspector. Sí, las figuras de un torero y un toro de estilo trencadís son a todas luces un recuerdo ¿pero acaso una camiseta del narcotraficante colombiano Pablo Escobar puede considerarse un souvenir de
Barcelona?La abundancia de souvenirs en sus estantes también revela al público al que están dirigidosLas fuentes del Consistorio también cuentan que desde mayo del 2024 los inspectores municipales abrieron 284 expedientes sancionadores y también otros 452 de restitución a negocios de esta clase en sucesivas multiinspecciones, unas operaciones de carácter administrativo en las que también participan el Institut Municipal d’Hacienda y la Agència de Salut Pública de
Barcelona. Hasta 134 actuaciones fueron archivadas en tanto que los inspectores encontraron que todo estaba correcto.Estas tiendas también venden las equipaciones del Barça y del MadridLV“Queremos que una
Barcelona que preserve su identidad, proteja el comercio de proximidad y garantice un espacio público de calidad –dice Laia Bonet, teniente de alcalde de Urbanismo–. Por eso hemos reforzado la inspección en estos supermercados con dispositivos de multiinspección que actúan de forma coordinada en los ámbitos urbanístico, laboral, sanitario y ambiental, para combatir las actividades que incumplen la normativa. Son una herramienta clave para proteger nuestro modelo de ciudad”.Uno de los últimos supermercados 24 horas abiertos en el eje verde de Consell de CentANA JIMENEZAdemás, el gobierno del alcalde Jaume Collboni prepara nuevos planes de usos tremendamente restrictivos con estas actividades. Son medidas aún en ciernes. El problema es que en el corazón del
Eixample la mayor parte de sus manzanas ya presentan un comercio de esta clase en cada uno de sus cuatro costados. Además, las regulaciones ofrecen tantas oportunidades para restituir la legalidad que los resultados de la recientemente redoblada presión de los inspectores municipales aún se hace esperar.En estos negocios el precio del kilo de naranjas triplica el de cualquier súper de toda la vidaBarcelona Oberta, la asociación que agrupa a los ejes comerciales más visitados de la ciudad, entiende que la degradación del tejido comercial que comporta esta proliferación, obliga a plantear nuevas estrategias, que muchos de los métodos de toda la vida se están revelando obsoletos. “La experiencia está evidenciando que los planes de usos de toda la vida, como herramienta para regular y ordenar las actividades económicas a pie de calle, ya no funcionan”, dice Elvira García, directora de
Barcelona Oberta.Lee también“Apostar por la colaboración público privada y por la promoción para atraer determinada demanda nos acercaría mucho más a una solución. De esta manera sí que transformaríamos nuestros ejes comerciales. Para ello hemos de implicar más a los propietarios de los locales en los desarrollos de estas zonas. Es el modelo de las Apeus, de las áreas de promoción económica urbana, la versión catalana de los bids , un iniciativa que supone una mayor implicación de los operadores en la gestión del espacio público”.Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de
Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.