Cuando el doctor
Antonio Hernández inició su trayectoria velando por la salud de sus pacientes, lo hizo trabajando con deportistas profesionales y amateurs. Dos de sus principales objetivos eran optimizar su rendimiento y prevenir posibles lesiones, y, para ello, analizaba cómo la nutrición, el descanso, el estrés y el entrenamiento impactaban en su equilibrio metabólico y hormonal. A raíz de esa experiencia, hoy pone todos esos indicadores al servicio del paciente común.Herramientas naturales por encima de la farmacologíaSu enfoque se materializó con el nacimiento de la
Clínica Keval, un proyecto que vela por la salud integral del cuerpo humano, primando las herramientas naturales. Andar, reordenar el sueño, exponerse al sol o cuidar la alimentación pueden ser la clave para revertir muchos desequilibrios del cuerpo. El equipo adapta este enfoque a cada paciente y, con el respaldo de analíticas avanzadas propias y tecnología de vanguardia, tiene como objetivo optimizar su salud hormonal y metabólica.Hernández hace especial hincapié en que su metodología de medicina integrativa “no viene a sustituir la medicina tradicional, sino a coadyuvar”. Tiene claro que la industria farmacéutica ha evolucionado de manera exponencial hasta el punto que existen fármacos con “dianas terapéuticas muy específicas”, pero matiza que es por esa misma razón que se ha tendido a dejar de lado los remedios naturales.Su metodología no rechaza la farmacología. De hecho, defiende su uso “en procesos muy agudos o en los que el organismo está muy desequilibrado”. Sin embargo, antes de recurrir al fármaco, la
Clínica Keval recurre a protocolos médicos y nutricionales adaptados al paciente, tanto a nivel médico como nutricional.Un enfoque multidisciplinar que basa su éxito en el seguimientoLa medicina integrativa aborda los desequilibrios del cuerpo humano, combinando herramientas naturales con farmacología cuando es necesaria. Con el objetivo de restablecer el balance del organismo a nivel fisiológico, intestinal, nervioso, metabólico y hormonal, la
Clínica Keval basa el abordaje terapéutico de cada paciente según su historia clínica y una batería de pruebas diagnósticas. Doctor Benigno Cifuentes, director médico de la clínica KevalDar con ese equilibrio es la piedra angular del proyecto. Para lograrlo, el centro cuenta con un equipo de más de 20 sanitarios entre médicos, endocrinos, ginecólogos, nutricionistas y especialistas en seguimiento. Su enfoque multidisciplinar permite abordar cada caso desde distintos ángulos, fijando el objetivo común de reducir la inflamación que está detrás de muchas patologías actuales. Para ello, tanto en sus diagnósticos como en sus tratamientos, la
Clínica Keval pone especial atención en los que definen como “los tres pilares: alimentación, descanso y ejercicio”.Adaptando al paciente distintos planes de nutrición, entrenamientos, rutinas de sueño y ofreciendo apoyo emocional, la clínica busca dar con el remedio a los desequilibrios del organismo, minimizando el uso de fármacos. De hecho, algo que defienden como su valor diferencial es el papel clave de los especialistas de seguimiento, ya que prestan a cada paciente “atención personalizada durante todo el tratamiento, acompañamiento continuo y supervisión activa de su progreso”.El sedentarismo y el estrés, los principales focos de desequilibrioHernández y Alberto Iranzo, director clínico de la clínica, consideran que el sedentarismo de la sociedad occidental y el estrés son el motivo de la gran mayoría de alteraciones del organismo. El primer fenómeno está vinculado a “desequilibrios metabólicos asociados al aumento de grasa visceral y a la pérdida progresiva de masa muscular a partir de los 40 años”. El segundo, con perjuicios más mentales que físicos, está generando “afecciones en la memoria, la concentración y en el estado emocional”.El doctor Alberto Iranzo, director clínico de la compañía, pone en valor las “irregularidades en la rutina del sueño” como epicentro de muchos desequilibrios del organismoUno de los aspectos en los que la
Clínica Keval pone el foco, no solo como punto de partida de su tratamiento, sino también como objetivo final, es el descanso. Hernández denuncia que “hemos asumido que el sueño ya no es como antes y que levantarse varias veces a lo largo de la noche es normal”. En este sentido, niega la necesidad de recurrir a “mucho café o bebidas estimulantes” para rendir en el entorno laboral.El descanso es el eje principal; si una persona no duerme bien, la mejor nutrición o los mejores fármacos no serán suficientes”Dr. Antonio HernándezFundador de KevalEl fundador de la firma expone que “en muchas ocasiones no nos permitimos descansar porque tenemos una carga de trabajo que está por encima de la capacidad de nuestro sistema nervioso”. Por ello, su visión recomienda recuperar hobbies, reducir la carga de estrés y, cuando es necesario, recurrir a terapia psicológica.Concienciar al paciente, una práctica por establecerHernández detalla que la medicina de vanguardia está recurriendo a fármacos o terapias cada vez más populares, pero subraya que “el 80% de la mejoría de la salud se debe establecer sobre los fundamentos esenciales y gratuitos que nos brinda la naturaleza”.Para él, el foco es que el paciente entienda por qué ”debe caminar, entrenar fuerza o ajustar su alimentación a su metabolismo” en lugar de recurrir a otro tipo de tratamiento. La suplementación es otra de las herramientas con las que trabaja Keval, pero Hernández subraya que su uso “debe estar siempre basado en evidencia científica y debe ser de alta calidad y biodisponibilidad”. En este contexto, sus recomendaciones suelen girar en torno a be levels, marca de suplementación de la que es cofundador y director médico que fue desarrollada bajo estos criterios.La salud reproductiva desde el equilibrio biológico La salud reproductiva también forma parte de las disciplinas que desarrolla la clínica. Desde la compañía argumentan que las tasas de natalidad han descendido de forma significativa en España, presentando los hombres alteraciones en la calidad espermática y las mujeres en la reserva ovárica. Esta inercia, según Hernández, ha provocado que “muchas parejas acudan directamente a clínicas de reproducción asistida sin haber trabajado previamente su terreno biológico”.La medicina integrativa supone un trabajo preconceptivo que desde Keval se defiende como clave frente a la decisión de formar una familia: “Si se trabajara el terreno biológico en el proceso preconceptivo, las tasas de éxito tanto en la reproducción asistida como en la concepción natural serían mucho mayores”.Mar Llamas, una de las nutricionistas de la clínica, centra su trabajo en optimizar la alimentación de cada paciente según el objetivo de su consultaEn un contexto de hiperactividad constante y estrés físico y mental como el actual, Iranzo sostiene que “muchas personas creen que pueden programar la maternidad o la paternidad como si fuera una tarea más de la agenda”. Sin embargo, su visión resume que el cuerpo no entiende de calendarios autoimpuestos. “Cuando la salud metabólica, el equilibrio hormonal o el descanso no están alineados con el organismo, el cerebro no puede decidir que 'ahora toca' ser padre o madre”, argumenta Iranzo.Un nuevo tratamiento para mejorar la fertilidad masculinaAunque durante años se haya puesto el foco en la fertilidad de la mujer como principal obstáculo para el embarazo, la realidad es muy distinta. En hasta el 40% de casos de dificultad reproductiva, la parte masculina tiene algo que ver. La calidad seminal condiciona la concepción, pero también incide en la salud biológica del embrión y en la del futuro hijo.En esta línea, la clínica ha puesto en marcha de manera reciente un tratamiento pionero centrado en la fertilidad del hombre. Con una duración aproximada de seis meses, el programa tiene como objetivo mejorar la producción de espermatozoides y aumentar su calidad, optimizando el entorno hormonal, metabólico, inflamatorio y oxidativo, entendiendo la calidad seminal como un reflejo directo del estado global de salud.Álvaro Sarrión, dietista de la clínica KevalEl tratamiento comienza con una evaluación exhaustiva. Tras un análisis del esperma inicial en el que se evalúa su capacidad fértil, se realiza una analítica avanzada para estudiar el eje hormonal del paciente, basado en el estudio de la testosterona, la LH, la FSH, el estradiol, la SHBG o la prolactina. Con esta valoración, y designando el perfil metabólico del paciente y sus marcadores de inflamación, el tratamiento permite identificar los factores que están limitando la calidad del esperma y abordarlos de manera individualizada.A partir de ahí, el equipo de medicina integrativa de Keval diseña un plan personalizado enfocado a la esperamtogénesis. Adaptando la nutrición y mejorando hábitos y estilo de vida como el sueño, el estrés, la corrección de tóxicos y otros factores que dañan la calidad seminal y, cuando está indicado, recurriendo al uso de suplementación y soporte farmacológico basado en evidencia científica, el tratamiento busca mejorar la producción biológica de células reproductoras.Gracias a un seguimiento continuo, la clínica puede ajustar el programa para mejorar de forma significativa los parámetros del espermiograma y aumentar las probabilidades de concepción, natural o asistida, mientras se potencia la salud global del paciente. De esta manera, Keval pone en valor que la fertilidad no solo se trata de una cuestión reproductiva, sino de un reflejo avanzado del estado general del organismo.Lecciones de VanguardiaAlberto Iranzo, director clínico de Keval“Un empresario debe tener la paciencia suficiente para consolidar bien las bases fundamentales de cada área del proyecto antes de intentar acelerar su crecimiento”.