Actualidad Econ�micaDesde el inicio de los bombardeos, el r�gimen est� facturando incluso m�s que antes, al punto que ni la p�rdida de la isla de Jark llevar�a a una asfixia financieraPetroleros y mercantes esperan en el Estrecho de Ormuz.APActualizado Martes, 31 marzo 2026 - 11:17Audio generado con IASin hacer demasiadas preguntas, durante a�os
Dubai ha ofrecido servicios bancarios a la industria petrolera
Iran� y a los oligarcas rusos sancionados en Europa. Y hoy que est� bajo el ataque de drones de Teher�n, orientados por la inteligencia de Mosc�, no puede cambiar: el emirato ha encontrado su vocaci�n como capital financiera, en gran parte, precisamente porque cualquiera puede depositar fondos all� sin temer confiscaciones, sanciones o siquiera un poco de transparencia. Volver atr�s en estos m�todos para
Dubai significar�a transformarse, literalmente, en una catedral en el desierto.El paradoja de las primeras cinco semanas de guerra es que los flujos de petrod�lares (o petroyuanes) de Teher�n podr�an incluso aumentar. Es improbable que muchos pasen a�n por
Dubai, porque hoy los bancos de
Hong Kong o de la propia
China son considerados por los exportadores como m�s confiables. Pero parece seguro que desde el inicio de los bombardeos Ir�n est� facturando incluso m�s que antes, al punto que ni la destrucci�n ni la p�rdida de la isla de Jark—amenazada expl�citamente por
Donald Trump— llevar�a a la asfixia financiera del r�gimen.La exportaci�nJark es sin duda una v�a vital de la econom�a
Iran�. La isla se encuentra a casi 500 kil�metros del Estrecho de Ormuz, hacia el noroeste dentro del Golfo P�rsico. Desde los tiempos del sha Mohammad Reza Pahlavi, siempre ha sido el gran terminal de carga del petr�leo destinado a la exportaci�n, por una raz�n f�sica: las aguas del litoral del Golfo, poco profundas, son inadecuadas para el atraque de grandes petroleros. Jark, en cambio, est� a 25 kil�metros de la costa y sus muelles reciben incluso supertanques de tres millones de barriles.La importancia de la isla para Ir�nSeg�n TankerTracker, una plataforma que sigue por sat�lite el tr�fico mar�timo de petr�leo y gas, en el �ltimo a�o Jark carg� 344 embarcaciones con 572 millones de barriles de crudo o combustibles: exactamente 1,56 millones de barriles por d�a, equivalente al 95% de las exportaciones
Iran�es de petr�leo. Por ello, la isla tiene 55 tanques, alimentados mediante un oleoducto desde tierra firme, capaces de contener al mismo tiempo un tercio de la producci�n diaria de crudo del mundo. Jark es tan importante para Ir�n que Trump crey� que pod�a derrotar al r�gimen tomando posesi�n de ella o destruy�ndola, porque cortar�a los ingresos de Teher�n. O al menos, lo amenaza para obligar a los enemigos a reabrir Ormuz.Las alternativasLa realidad, sin embargo, es m�s compleja, como constat� Saddam Hussein cuando bombarde� la isla —sin resultado— durante la guerra Ir�n-Irak en los a�os 80. Teher�n, de hecho, ha dise�ado varias alternativas para no quedar expuesto a un �nico punto cr�tico. Un terminal se encuentra fuera y al sur del estrecho de Ormuz, en un lugar de la costa llamado Kooh Mobarak, conectado a un oleoducto de mil kil�metros hacia el noroeste. Desde all�, sali� un solo barco en el �ltimo a�o antes del inicio de la guerra —seg�n
TankerTrackers— pero ya dos en el �ltimo mes. Seg�n Bloomberg, adem�s, Ir�n tiene otros puntos de carga en las islas de Lavan, Sirri y Qeshm, esta �ltima situada precisamente en el punto m�s estrecho de Ormuz. Por no hablar de los tres terminales en la costa desde donde el pa�s a�n puede exportar gas l�quido.El precio del crudoIncluso si EEUU obligara a Ir�n a reducir exportaciones interviniendo Jark, el r�gimen no perder�a mucho comparado con la situaci�n previa a la guerra. TankerTracker estima que Ir�n sigue exportando fuera de Ormuz el contenido de un superpetrolero por d�a, unos dos millones de barriles, similar a antes del conflicto. El conflicto ha disparado los precios del crudo
Iran� y del refinado, de menos de 50�d�lares por barril a m�s de 100. Adem�s, EEUU levant� sanciones sobre 150 millones de barriles ya en los oc�anos al inicio de la guerra, por un valor de al menos 10.000 millones de d�lares. Los Guardianes de la Revoluci�n est�n bajo bombardeos, pero sus cuentas bancarias en
Hong Kong y Dub�i contin�an siendo un recurso seguro para mantener la liquidez del r�gimen.