NEWSAR
Multi-perspective news intelligence
SRCEl Mundo
LANGES
LEANCenter-Right
WORDS1 754
ENT10
MON · 2026-03-30 · 22:05 GMTBRIEF NSR-2026-0331-45313
News/Alerta un año después de la tragedia en la mina de Cerredo: …
NSR-2026-0331-45313News Report·ES·Human Interest

Alerta un año después de la tragedia en la mina de Cerredo: "Siguen trabajando ahí arriba"

Un año después de la explosión en la mina de Cerredo (Asturias) el 31 de marzo de 2025, que causó la muerte de cinco mineros, persisten las interrogantes sobre la seguridad y legalidad de las operaciones. La investigación judicial sigue abierta, prorrogada por seis meses, al igual que la de otro accidente mortal en 2022 en la misma mina, propiedad de Blue Solving.

Candela IbáñezEl MundoFiled 2026-03-30 · 22:05 GMTLean · Center-RightRead · 8 min
Alerta un año después de la tragedia en la mina de Cerredo: "Siguen trabajando ahí arriba"
El MundoFIG 01
Reading time
8min
Word count
1 754words
Sources cited
4cited
Entities identified
10entities
Quality score
100%
§ 01

Briefing Summary

AI-generated
NEWSAR · AI

Un año después de la explosión en la mina de Cerredo (Asturias) el 31 de marzo de 2025, que causó la muerte de cinco mineros, persisten las interrogantes sobre la seguridad y legalidad de las operaciones. La investigación judicial sigue abierta, prorrogada por seis meses, al igual que la de otro accidente mortal en 2022 en la misma mina, propiedad de Blue Solving. Vecinos sugieren que la actividad extractiva ilegal continúa, aunque temen hablar abiertamente por posibles represalias laborales. El gobierno asturiano concluyó en su investigación que la mina operaba de forma "clandestina" sin medidas de seguridad en una zona prohibida para la extracción de carbón. Audios de un minero fallecido revelan jornadas laborales intensas previas al accidente, reforzando las sospechas de actividad ilegal. La consejera de Transición Ecológica, Industria y Comercio dimitió tras el accidente.

Confidence 0.90Sources 4Claims 5Entities 10
§ 02

Article analysis

Model · rule-based
Framing
Human Interest
Legal & Judicial
Tone
Mixed Tone
AI-assessed
CalmNeutralAlarmist
Factuality
0.70 / 1.00
Factual
LowHigh
Sources cited
4
Well sourced
FewMany
§ 03

Key claims

5 extracted
01

I'm going to bring down the coal from the third level.

quoteJorge (deceased miner)
Confidence
1.00
02

Belarmina Daz resigned 15 days after the accident.

factualArticle
Confidence
1.00
03

The Asturian government's investigation concluded that 'clandestine' activity was taking place in the mine.

factualArticle
Confidence
1.00
04

The judicial investigation has been extended for six more months.

factualArticle
Confidence
1.00
05

An explosion in the mine on March 31, 2025, killed five people.

factualArticle
Confidence
1.00
§ 04

Full report

8 min read · 1 754 words
En la entrada este de Cerredo (Asturias), sobre la pared de un muro que contiene la colina, est� escupido con rabia: "Blue Solving = Asesinos / Belarmina = c�mplice". Al otro lado de la carretera, sobre un panel informativo: "PSOE H.D.P" [siglas de hijo(s) de puta]. Casi es la �nica lectura que se puede hacer en un pueblo acallado. Si se pregunta a viva voz por una supuesta actividad extractiva ilegal -antes y despu�s del fat�dico 31 de marzo de 2025- no hay una negativa frontal, s�lo una mala suerte de repliegue educado. "No dir� nada porque no quiero que alg�n chico que a�n trabaja ah� arriba pierda su puesto", se disculpa una vecina con este diario y, sin saberlo, en esa frase se escurre alg�n indicio de lo que, supuestamente, sigue pasando. Mientras, en paralelo a ese silencio, la causa judicial sigue abierta: la jueza del Juzgado de Cangas de Narcea ha acordado prorrogarla seis meses m�s, una decisi�n que repite en otro expediente a�n cercano, el del accidente mortal registrado en esa misma mina en agosto de 2022.Aquella innombrable ma�ana de marzo una explosi�n de gris� en la mina -propiedad de Blue Solving, vinculada a Chus Mirantes- seg� la vida de cinco vecinos de la zona (Jorge, Amadeo, Rub�n, David e Iv�n). Tambi�n marc� a otros cuatro, especialmente a dos: a un guaje de Cerredo, con el cr�neo hundido, media cara abrasada y en tratamiento psicol�gico; y a un hombre de Villablino, curtido en la penumbra de la mina, que ahora teme apagar la luz.Un a�o despu�s, las consecuencias tangibles son pocas. Por un lado, la dimisi�n de Belarmina D�az 15 d�as despu�s del accidente, entonces consejera de Transici�n Ecol�gica, Industria y Comercio del Principado de Asturias, interpretada como un intento de cord�n sanitario alrededor del Gobierno de Adri�n Barb�n (PSOE) y sus posibles responsabilidades en lo que pasaba "en el peor de los chamizos", como lo defini� la propia D�az. Por otro, el cierre de la investigaci�n del Ejecutivo asturiano, el 17 de marzo, cuyo informe concluye que en la mina se desarrollaba una actividad "clandestina", en una zona donde no estaba permitido extraer carb�n y en la que, adem�s, "se incumpl�a cualquier medida de seguridad y organizaci�n de los trabajos".A ese relato se le suman 12 audios aportados ya como prueba en la causa. Los envi� el minero fallecido Jorge a su novia Jenny en los d�as previos al accidente. "Ya cargu� 10 camiones. Puta que les pari�. Desde las 7:20 sin parar", dice en uno; en otro constata la actividad ilegal: "voy a bajar el carb�n del tercero pa' ah�", afirma, "ahora no hay tantos camiones, pero cuando empiecen otra vez, cuando se pueda sacar bien el carb�n y empiecen a venir, ya ver�s". "Y luego la mina, pues mal. Estoy hasta los huevos porque no est�n haciendo las cosas bien y va a haber una desgracia, �sabes? Por las prisas del carb�n. Carb�n, carb�n, quieren comer el mundo y no s� lo que quieren hacer. Y va a pasar algo serio y... estoy hasta los huevos. No me apetece ser portada de ninguna revista, ni del peri�dico, ni de nada. Y va a pasar algo grave, serio. Les dicen las cosas y el tonto soy yo...", se�ala sobre lo que ocurr�a en aquel "chamizo, una mierda".La mina cerr� en 2018 como consecuencia de la descarbonizaci�n dictada desde Bruselas. La empresa entonces propietaria, Minera Astur Leonesa, de Rodolfo Cachero, fue compensada con 6,2 millones de dinero p�blico por ello. Pero en 2021 Combayl -con la mujer de Chus al frente ya que �l no pod�a figurar oficialmente debido a una condena previa- asumi� su gesti�n al abonar 975.000 euros. Con el pago adquiri� los bienes, derechos y chatarra de la mina, as� como los activos y la obligaci�n de devolver el dinero que Cachero hab�a recibido por el cierre, en caso de que se reabriera la explotaci�n.Ah� comenz� un baile de permisos y supuestas ilegalidades para las que los vecinos decidieron no mirar, excepto tres ciudadanos que dieron la voz de alarma en diferentes momentos entre 2022 y 2024: un guarda de Medio Natural, el ahora ex concejal de Foro Asturias Miguel �ngel Fern�ndez y una supuesta tercera persona que, v�a mail, denunci� la explotaci�n ilegal de carb�n en diferentes capas de la mina aportando, incluso, fotograf�as que lo demostraban. "Ve�a movimientos raros, como cuando me encontr� a unos chavales metiendo madera [usado para colocar puntales o entibaciones de refuerzo para evitar derrumbes], ten�a que ser responsable con mi cargo pol�tico y exigir seguridad y legalidad", explica sobre por qu� decidi� advertir en un pleno del Ayuntamiento sobre la extracci�n en el sexto nivel de la mina en abril de 2022.Para entonces, en el pueblo Chus ya era una expectativa de prosperidad econ�mica . Este se�or del carb�n sin apenas rastro gr�fico -ni siquiera de su detenci�n en 2014 por introducir 390 kilos de coca�na en el puerto de Gij�n- supo habitar los resquicios administrativos y el terreno f�rtil de la necesidad ajena. Poco importaron las advertencias porque el 25 de agosto de 2022, con Combayl al mando, un trabajador muri� y otro, Enrique , perdi� una pierna tras volcar el cami�n con el que descend�an carb�n -aunque solo ten�an permiso para retirar chatarra- desde el sexto piso hasta la criba. Aquel a�o un informe de la Direcci�n General de Energ�a, Miner�a y Reactivaci�n se�alaba "indicios racionales de una actividad extractiva no autorizada", pero nunca se lleg� a tomar medidas.El empresario de la mina de Cerredo, Jes�s Rodr�guez Mor�n ('Chus Mirantes') declarando en enero por el accidente de CerredoEloy AlonsoEFEEl g�nesis de Mirantes en Cerredo ya apuntaba maneras. Tras hacerse con el control de la mina en 2021, se empez� a desescombrar y retirar chatarra sin permisos municipales para el movimiento de tierras. "Advert� que deb�an solicitar las licencias oportunas y que, adem�s, estaban explotando [carb�n] y nadie parec�a saber nada", recuerda Fern�ndez. "Ya con el permiso de tierras comenzaron a bajar carb�n por una pista secundaria". Sin embargo, seg�n la ex consejera D�az, entre el accidente de agosto de 2022 y el 24 de septiembre de 2024 se realizaron ocho inspecciones y "nunca" se detect� "actividad anormal ni extracci�n" en el nivel tercero, donde en 2025 lleg� la tragedia. En el pueblo, en cambio, aseguran que se trabaj� en cuatro de los seis niveles. Dos quedaron fuera: uno inutilizado por un antiguo derrumbe y otro, el sexto, s�lo operativo en �pocas de buen tiempo para evitar filtraciones de agua. "Si no est�n aqu� todos los d�as, �c�mo inspeccionan?", se pregunta Fern�ndez, "avisando con tiempo se pueden ocultar las cosas o conducirlos a d�nde uno quiera".Su segunda maniobra consisti�, presuntamente, en presentar carb�n de alto contenido en antracita -caracterizado por su elevada capacidad calor�fica, porosidad y grado de grafitizaci�n- para obtener la concesi�n de un Proyecto de Investigaci�n Complementaria (PIC). No obstante, dado que Combayl se encontraba bajo escrutinio tras el accidente de 2022, la familia Rodr�guez opt� por transferir los activos a la sociedad Blue Solving, formalmente a nombre de su hijo Adri�n. "Todos sabemos que lo que quedaba era pura hulla", afirma Fern�ndez, quien trabaj� en esos t�neles durante m�s de 11 a�os antes de 2000. En un plazo llamativamente breve de 33 d�as, en 2024 se obtuvo la autorizaci�n de Minas, con una vigencia de 24 meses. Esta permit�a la extracci�n de 60.000 toneladas de material en el marco de una "prueba industrial" en dos capas distintas de aquellas de las que proced�an las muestras presentadas, y bajo dos condiciones: la presentaci�n de un plan de labores y la prohibici�n de comercializar el "material carbonoso". "Se dice que este carb�n se lo llevaba a la mina de Tormaleo (Ibias) y lo mezclaba", cuenta el ex concejal, �lo que s� te puedo decir es que aqu� se pesaba y vend�a el carb�n a los vecinos�. "Al d�a pod�an llegar a llenar 11 volquetes de 1.900 kilos", calcula.No todos los actores permanecieron ajenos. Entre quienes observaron con recelo lo que suced�a en Cerredo figura Vitorino Alonso, durante a�os conocido como el rey del carb�n y con una trayectoria jalonada de conflictos administrativos y litigios que dif�cilmente le hacen ajeno a determinadas pr�cticas del sector. Fue precisamente esa familiaridad con los m�rgenes la que llev�, 15 d�as antes del accidente de marzo, a su empresa Promining a denunciar ante el MITECO y el Gobierno de Asturias, el "burdo enga�o" de Blue Solving. "No existe en el yacimiento de Cerredo ning�n carb�n de altas prestaciones. En el a�o 2008 se realiz� por parte del IRMC un an�lisis exhaustivo de todos los yacimientos que estaban en explotaci�n, entre ellos el de Cerredo. Las capas de carb�n no son coquizables y mucho menos se pueden grafitar", se�alaba el escrito.El clan de Mirantes no solo se benefici� de la venta de carb�n ilegal; tres meses antes del accidente, Blue Solving pidi� al Instituto de Transici�n Justa (ITJ) una ayuda de 3.000 millones, de la que se concedieron 927.668 euros, para una planta de subproductos de la miner�a "no procedentes del carb�n", seg�n el MITECO. En el pueblo aseguran que, para esa instalaci�n -cuyos restos a�n siguen en el recinto minero a la entrada del pueblo-, trajeron a varios trabajadores extranjeros para fabricar briquetas de polvo de carb�n, como muestra la imagen que acompa�a este reportaje. A d�a de hoy, el Gobierno, a trav�s del ITJ y el MITECO, sostiene que no tuvo constancia de actividad extractiva de carb�n en Asturias hasta marzo de 2025, tras el accidente de Cerredo, y que dicha actividad ni siquiera figuraba en la estad�stica minera elaborada con datos auton�micos.Restos de las briquetas de polvo de carb�n que contin�an en las instalaciones habilitadas a la entrada del pueblo y propiedad de Blue SolvingEL MUNDO"El cierre de las minas nos mat� -dice un vecino-, pero que pague quien tenga que pagar". A Chus, mientras tanto, le han embargado de manera cautelar "inmuebles y participaciones" por 1,1 millones de euros para reparar lo irreparable en la vida de 9 familias. Hace poco se conoci� que, durante siete a�os, se hab�a dado de alta como "picador" en otra mina (Miura) de su propiedad para evadir las cotizaciones de la Seguridad Social."La mina ye la puta que la pari�", no se cansa de repetir Fern�ndez a los pies de la entrada del pozo. Y a pesar de su crudeza pide no posar delante de ella "porque por ah� sacaron a los cinco", porque eso es lugar herido y el recuerdo a�n le duele.
§ 05

Entities

10 identified
§ 06

Keywords & salience

8 terms
mina de cerredo
0.90
accidente minero
0.80
actividad extractiva ilegal
0.70
seguridad minera
0.60
investigación
0.50
grisú
0.50
condiciones laborales
0.40
asturias
0.40
§ 07

Topic connections

Interactive graph
No topic relationship data available yet. This graph will appear once topic relationships have been computed.