En los últimos años, las llamadas razas de diseño han pasado a convertirse en una de las tendencias más visibles en el mercado de los animales de compañía. Se trata de cruces intencionados entre perros de razas reconocidas que buscan combinar rasgos concretos, ya sea el aspecto físico, el tipo de pelo o determinados comportamientos. Dentro de este grupo, los cruces con
Caniche ( poodle en ingles), se han situado entre los más demandados. Ejemplos como los labradoodles (
Labrador Retriever y
Caniche), los goldendoodles (
Golden Retriever y
Caniche), los cockapoos (cócker y
Caniche) o los cavapoos (
Cavalier King Charles Spaniel y
Caniche) se han popularizado especialmente en la última década, impulsados por la idea de que reúnen lo mejor de dos mundos, con la sociabilidad de razas como el labrador o el cócker spaniel inglés y el cómodo pelaje del
Caniche. Sin embargo, esa percepción, ampliamente extendida, empieza a ser cuestionada por la evidencia científica más reciente. Un estudio con más de 9.000 perros Una investigación del
Royal Veterinary College de Londres ha analizado el comportamiento de tres de los cruces más populares con caniches: los cockapoos , los labradoodles y los cavapoos , comparándolos con sus razas parentales. El estudio, basado en más de 9.000 perros , utilizó un cuestionario validado que evalúa distintos aspectos del comportamiento canino, desde la ansiedad hasta la agresividad o la capacidad de adaptación. Los resultados muestran que estos cruces difieren de sus razas de origen en más de la mitad de las comparaciones realizadas. Cuando se detectaron diferencias, en la mayoría de los casos, alrededor del 82%, los perros de estas razas de diseño presentaban niveles más altos de conductas consideradas problemáticas . Entre los comportamientos más frecuentes se encontraron el miedo a estímulos no sociales, como ruidos o tráfico, problemas relacionados con la separación, como vocalizaciones y destrucción cuando se quedan solos, y una mayor excitabilidad ante situaciones cotidianas. No todos los cruces son iguales Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que desmonta la idea de que los perros de diseño con cruces de
Caniche forman un grupo homogéneo que, en el campo anglosajón, recibe el nombre genérico de ‘ doodle ’. Los resultados muestran variaciones claras entre los distintos cruces analizados. En concreto, los cockapoos presentaron niveles más altos de conductas no deseadas en comparación con sus razas parentales y también en relación con otros cruces como los labradoodles o los cavapoos . En algunos casos, estas diferencias incluían comportamientos agresivos dirigidos tanto a personas como a otros perros. Este hallazgo refuerza la idea de que no es posible generalizar sobre los perros que proceden de razas de diseño como si compartieran un mismo perfil conductual, ya que cada combinación genética da lugar a resultados distintos. El mito del perro perfecto Durante años, uno de los principales argumentos a favor de los cruces de estas razas de diseño ha sido el llamado vigor híbrido , o la creencia de que mezclar razas reduce los problemas de salud y mejora el comportamiento. Sin embargo, investigaciones previas ya habían señalado que, al menos en términos de salud, estos beneficios no son necesariamente superiores a los de las razas puras. Este nuevo estudio amplía esa visión al ámbito del comportamiento y sugiere que tampoco en este aspecto se pueden dar por hecho ventajas automáticas. La idea de que estos perros son más fáciles de educar o especialmente adecuados para familias con niños no se corresponde con la realidad . De hecho, cuando las expectativas no coinciden con el comportamiento real del animal, es cuando suelen surgir dificultades en la convivencia, desde problemas de manejo hasta situaciones de frustración por parte de los cuidadores, y el resultado final se traduce en el abandono de los perros. El papel de la información y las expectativas Otro dato relevante que recoge el estudio es que los titulares y convivientes con estos cruces recurren con mayor frecuencia a fuentes no profesionales para informarse sobre el cuidado y la educación, como son las redes sociales y las recomendaciones informales. Este tipo de fuentes puede contribuir a reforzar ideas que están poco ajustadas a la evidencia , especialmente en un momento en el que la demanda de este tipo de perros sigue creciendo. En España , como ya se ha señalado en otras ocasiones, el auge de las razas de diseño responde en gran medida a modas y a percepciones asociadas a su aspecto y supuestas ventajas hipoalergénicas. Los investigadores de la RVC insisten en la importancia de informarse a través de fuentes fiables como clubes caninos y organismos cinológicos y, en la medida de lo posible, conocer el comportamiento de los progenitores antes de adquirir un cachorro. Este enfoque permite ajustar mejor las expectativas y tomar decisiones más acordes a las necesidades reales del animal y del entorno en el que va a vivir. Referencia: Comparing undesirable behaviours between ‘designer’ Poodle-cross dogs and their purebred progenitor breeds . Dan G. O’Neill, Zoe Belshaw, Rowena M. A. Parker et al. PLoS One (2026)