M�s de dos a�os de trabajo entre el
Ministerio de Sanidad y las comunidades aut�nomas preceden al borrador del Manual de buenas pr�cticas de la eutanasia que est� previsto que se debata en el
Consejo Interterritorial del pr�ximo 9 de abril, tras posponerse el pasado 27 de marzo. Sustituir� al Manual de la Eutanasia de 2021 y tiene como objetivo principal armonizar la pr�ctica de la prestaci�n asistencial de la eutanasia en todo el territorio nacional y mejorar el acceso a la prestaci�n."La Ley Org�nica de la Eutanasia (LORE) tiene un especial componente jur�dico y poca realidad sanitaria" y "el primer manual de buenas pr�cticas de la eutanasia cumpli� con los tiempos, pero no conoc�a la realidad de la aplicaci�n de la prestaci�n", afirma Seraf�n Romero, presidente del Comit� de Garant�a de Evaluaci�n de la Eutanasia de Andaluc�a y conocedor, de primera mano, de los debates que han precedido a los dos manuales de la eutanasia, tanto al de 2021 como al que est� pendiente de aprobaci�n.En el documento del manual, al que ha tenido acceso esta redacci�n, destaca el papel reforzado que se reserva a la Enfermer�a. Incluye a estos profesionales dentro del equipo asistencial como figura de referencia. Se admite que el profesional de Enfermer�a pueda recibir la "primera solicitud protocolizada" del enfermo para enviarla al m�dico responsable.Adem�s, pasan a tener reconocido un papel "de apoyo" dentro del proceso deliberativo, que se desarrolla mediante entrevistas del paciente con el equipo asistencial. Y su intervenci�n en el proceso deliberativo, aunque debe estar "en coordinaci�n con el m�dico responsable", no requiere que exista una "simultaneidad temporal ni presencia con el m�dico responsable", si bien Enfermer�a "no puede asumir funciones de verificaci�n de requisitos legales ni de decisi�n cl�nica".Un reconocimiento a Enfermer�a, con sus limitaciones�Cu�l ha sido el objetivo de este cambio? �Por qu� la Enfermer�a adquiere ese papel relevante en la prestaci�n? Seg�n afirma uno de los funcionarios t�cnicos de una consejer�a de Sanidad -que ha asistido a las reuniones para la renovaci�n del manual de la eutanasia, pero que no quiere identificarse-, "con este manual se reconoce el papel que, en la pr�ctica, est� desarrollando la Enfermer�a en todo este proceso".Aclara que, en este borrador (que es un texto de consenso t�cnico entre las autonom�as y el
Ministerio de Sanidad, con aportaciones de las comisiones de Garant�a y Evaluaci�n de la eutanasia), "hubo comunidades que solicitaban, incluso, un mayor papel para los enfermeros, porque en las comunidades estamos teniendo dificultades para encontrar a m�dicos que quieran llevar casos de eutanasia. Mientras que entre los profesionales de Enfermer�a no hay tantos objetores"."Los profesionales de Enfermer�a son muy importantes tanto en el acompa�amiento del paciente como en el suministro de la sustancia para la eutanasia, as� que con estos cambios estamos poniendo sobre el papel lo que ya est� ocurriendo", apunta.Romero confirma que entre los cambios que introduce este borrador de manual est� reconocer el papel de la Enfermer�a, pero aclara que "no podemos saltarnos la LORE, donde queda claro que el m�dico responsable es el que lidera todo el proceso y asume la responsabilidad".En todo caso, el que fuera presidente de la Organizaci�n M�dica Colegial destaca la dificultadque existe en muchos territorios para encontrar un m�dico responsable que asuma la prestaci�n y por eso "acudir a la figura de una enfermera que pueda ser conocida por el paciente se presenta como una soluci�n, pero con las limitaciones de funciones que ya recoge la ley", insiste.M�dicos objetores y registroConocer el n�mero de m�dicos objetores a la eutanasia que existen en Espa�a es complicado. El
Ministerio de Sanidad no tiene centralizada esta informaci�n y los datos de cada autonom�a no est�n homogeneizados. En Castilla y Le�n, por ejemplo, dan una cifra: 1.409 profesionales sanitarios objetores de conciencia a la eutanasia y en Castilla-La Mancha fuentes oficiales apuntan a 354. Pero, �qu� hay de los no registrados? �De la objeci�n de conciencia sobrevenida?Sobre el m�dico objetor, el borrador del nuevo manual introduce una sutil diferencia con respecto al anterior, al recoger "la obligatoriedad" de que los profesionales sanitarios "se inscriban en el registro en el caso de que deseen ejercer su derecho a la objeci�n de conciencia".Seg�n aclara el mismo t�cnico de la administraci�n, presente en las reuniones para elaborar el nuevo manual, "el borrador clarifica t�rminos que quedaban difusos". Entre esa "claridad" que se�ala est� el requisito de que el m�dico se inscriba previamente en el registro de objetores a la eutanasia para rechazar su participaci�n en la prestaci�n. "Buscamos terminar con la objeci�n presunta, porque para poder organizar la prestaci�n necesitamos que la objeci�n del m�dico sea expl�cita y previa", apunta el funcionario.El objetor a la eutanasia tiene que "informar a los pacientes del procedimiento y condiciones de acceso a la prestaci�n de ayuda para morir", as� como "de su condici�n de objetor, de manera expl�cita". Tambi�n debe "registrar la primera solicitud de prestaci�n" y "derivarla, yaregistrada, a su inmediato superior", de acuerdo con lo que recoge el borrador del Manual.Para Romero esta obligatoriedad, realmente, "no a�ade nada nuevo, pues tanto en el C�digo de Deontolog�a M�dica como en la propia LORE est� ya recogido". "En el c�digo de deontolog�a m�dica se habla de la obligaci�n de comunicar la objeci�n", afirma. En el art�culo 16.1 de la LORE se apunta que "el rechazo o la negativa a realizar la citada prestaci�n [eutanasia] por razones de conciencia es una decisi�n individual del profesional sanitario directamente implicado en su realizaci�n, la cual deber� manifestarse anticipadamente y por escrito".Iris Parra Jounou, del equipo de la C�tedra Youngner de Bio�tica Emp�rica (CYBE), que ha acompa�ado de cerca la elaboraci�n del manual, reconoce que "en las zonas donde hay m�s objetores hay menos eutanasias", pero advierte que "alcanzar una correlaci�n de causa-efecto en este caso no es algo que podamos afirmar". Adem�s, reconoce la dificultad de dimensionar la objeci�n de conciencia, pues se�ala que todos los objetores est�n registrados.El presidente de la Comisi�n de la eutanasia de Andaluc�a explica que cumplir con este requisito es fundamental para responder a la petici�n de la eutanasia en los plazos que recoge la ley. "El registro de la objeci�n es obligatorio para los m�dicos de cara a la gesti�n de la prestaci�n de la eutanasia. Una vez que se recibe la solicitud de una eutanasia y que se firma -algo que puede hacer un m�dico objetor-, el servicio asistencial de turno tiene dos d�as para designar a un m�dico responsable, para que este concierte la primera entrevista con el paciente, en la que entregar� su valoraci�n al enfermo, que, a su vez, tiene quince d�as para responder".mejoras en el manual de eutanasia para cortar tiempos de deliberaci�nEn este punto, el borrador del manual se�ala la posibilidad de acortar esos quince d�as que tiene el paciente de deliberaci�n, que son previos al siguiente encuentro con el m�dico responsable, donde debe confirmar su decisi�n de someterse a la eutanasia. Romero explica que el m�dico responsable puede acordar esos tiempos si considera que la condici�n del paciente as� lo requiere. "Estamos encontr�ndonos con muchos casos en los que el enfermo muere en el tr�mite de solicitud de la eutanasia, por eso tiene sentido acortar esos quince d�as, que, adem�s, es algo que ya recoge la LORE". Desde el
Ministerio de Sanidad se�alan que en el 33% de las solicitudes de eutanasia hay un riesgo de fallecimiento "inminente".Otras cuestiones que destaca la futura nueva gu�a de la pr�ctica de la eutanasia son la creaci�n, en cada comunidad aut�noma, de una "Unidad T�cnica de Apoyo a la Prestaci�n de Ayuda a Morir". Este organismo administrativo ya existe en algunas comunidades aut�nomas y se ha visto como un claro facilitador de todo el proceso de cara a todos los actores implicados: profesionales sanitarios, miembros de las comisiones de garant�as y evaluaci�n de la eutanasia, pacientes, objetores...Por �ltimo y en la informaci�n adelantada por el
Ministerio de Sanidad, destaca el acuerdo con la Organizaci�n Nacional de Trasplantes (ONT) para realizar la donaci�n de �rganos tras la eutanasia, en caso de que la persona quiera hacerlo. En estos casos y seg�n recoge el borrador, la persona que solicita la eutanasia podr� despedirse de su familia en su domicilio, si as� lo desea, "pero deber� ser trasladada al centro hospitalario para la administraci�n de la prestaci�n y la donaci�n de �rganos".