Ojo! La Inteligencia Artificial (IA), la revolución tecnológica, los influencers o una simple imagen creada por un desconocido que se viraliza pueden aupar un destino o hundirlo. Expertos de diferentes países debatieron la semana pasada en
Andorra sobre este asunto en el XIII Congreso Mundial de Turismo de Nieve, Montaña y Bienestar, organizado por
ONU Turismo y el Gobierno de
Andorra. Nadie discute las oportunidades de las nuevas herramientas para dar a conocer lugares, gestionar flujos de visitantes o planificar viajes, pero sin olvidar que el factor humano cobra cada vez más relevancia en un mundo hiperconectado, tal como destacó
Alex Connock, profesor de Medios de Comunicación e IA en la
Universidad de Exeter, en la conferencia inaugural.“La IA es el elemento transgresor, pero el lujo lo dan los humanos”Alex ConnockProfesor de Medios de Comunicación e IA en la
Universidad de Exeter“La IA es el elemento transgresor, pero el lujo lo dan los humanos; la IA se encarga de lo ordinario y los humanos de lo extraordinario”, dijo Connock. Contó que la noche anterior, en su hotel, se entretuvo haciendo vídeos en los que daba vida a enclaves andorranos de épocas pasadas con IA. También se propuso hacer un anuncio en un máximo de un minuto y lo consiguió. De esta manera mostraba las posibilidades de este nuevo horizonte que tiene una doble cara y cuya peor versión son las ultrafalsificaciones.Lee tambiénAl hilo de las fakenews,
Bernat Casañas, el joven fundador de
Becama Consulting, habló de las nefastas consecuencia que podrían tener las imágenes, falsas, de un alud mortal. “Ahora, una sola persona puede difundir un mensaje a una velocidad nunca vista que puede hacer subir el turismo o destruirlo. Imaginen que en
Andorra se publican vídeos de avalanchas en una pista de esquí que matan a varias personas. ¿Cuánto tiempo pasará hasta que se verifiquen si son reales o no? Es necesario disponer de herramientas analíticas para actuar inmediatamente, denunciarlo para que los retiren de las redes y amortiguar su impacto”, remarcó Casañas.
Aradhana Khowala, fundadora de
Aptamind Partners, del Reino Unido, recordó una serie de casos para ilustrar cómo pueden cambiar para bien o para mal las cosas de un día para otro. Habló de
IShowSpeed, el streamer de
Ohio que ha hecho giras por Europa, Asia o Latinoamérica y que con sus 52 millones de suscriptores en YouTube marca tendencia en diferentes ámbitos. “El se planta en una ciudad y se llenan los hoteles, él convence a millones de personas”, suelta Khowala. No es un personaje exento de polémica pues no todas sus publicaciones son edificantes. Solo tiene 21 años y siendo adolescente ya saltó a las redes convirtiéndose en una celebridad para un perfil de público. “Yo conocí a
IShowSpeed y a otros youtubers por mis hijos, de 17 y 11 años de edad,”, dice Khowala. También cita al creador de contenido Nuseir Yassin, israelita de ascendencia palestina conocido en las redes como Nas Daily, cuyo vídeo sobre Ecuador ha tenido más de ocho millones de visualizaciones, el doble de turistas que recibe anualmente
Andorra.Lee tambiénVídeos de destinos naturales pueden desencadenar afluencias masivas que causan dañosEl mercado global de las plataformas de marketing de influencers alcanzó un valor de 23.590 millones de dólares en el 2025, según Fortune Business Insights.Pero esta galaxia tiene “su lado oscuro”, alerta Khowala. “Antes decidíamos nuestros viajes en función de la reputación de un destino ahora lo que importa es el algoritmo”, considera.No son pocos los efectos nocivos que pueden provocar vídeos que manipulan la realidad o que propagan la belleza de enclaves muy frágiles que no están preparados para asumir miles de visitantes. Una singular creadora de contenido napolitana, Rita de Crescenzo, incitó el caos en el pequeño pueblo de Roccaraso, un destino de esquí en los montes Abruzos de unos 1.500 habitantes. Su vídeo en TikTok del año pasado provocó el colapso y llevó a las autoridades locales a limitar los accesos. La otra cara de la moneda es el daño que pueden causar estas publicaciones a entornos naturales. De los Pirineos al Himalaya.“La motivación es la foto, la realidad de la gente no está en el mundo real sino en el digital,”, opina
Bernat Casañas, de 25 años.Ante tanta hiperconectividad, participantes en el congreso procedentes de distintos países, como Chequia o Lituania, defendieron el potencial del detox digital, de unas vacaciones balsámicas en la montaña sin pantallas.Turismo para frenar el retroceso demográficoEl ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, destacó en la clausura del congreso que una prioridad del Gobierno es “desconcentrar” las localizaciones de sol y playa y “redirigir” el turismo hacia los destinos de interior y hacia la montaña. Hereu recordó que España recibió en el 2025 un total de 97 millones de turistas internacionales, que este sector generó 134.000 millones de euros, el 12% del PIB, pero destacó que “la sostenibilidad social y ambiental son una preocupación básica”. Ante el cuestionado turismo de masas y el impacto que las aglomeraciones causan en la calidad de vida de vecinos de ciudades como Barcelona, el ministro afirmó que “cada vez nos interesa más el valor que el volumen”. Proclamó que “no hay sostenibilidad sin autenticidad” y reivindicó “poner a los Pirineos en el imaginario internacional, podemos hacerlo conjuntamente con
Andorra”. Si España tiene margen de crecimiento en este sector es fuera de temporada y especialmente en zonas de interior, entre otros motivos, destaca Hereu, para asentar población en localidades en retroceso demográfico.Licenciada en Ciencias de la Información por la UAB. Jefa de Sección de Tendencias y redactora del área de Cooperación y Desarrollo. Con anterioridad, jefa de sección de Vivir y delegada de la edición de Tarragona de La Vanguardia.