La noticia destacable del último partido de
España antes del mundial nada tuvo que ver con el fútbol. Corría el minuto diez de partido en el amistoso
España-
Egipto de anoche en el
RCDE Stadium de
Cornellà de Llobregat (
Barcelona) cuando gran parte de la grada empezó a entonar un cántico que retumbó nítido en todo el estadio: "Musulmán el que no bote es". Los Mossos d'Esquadra han anunciado este miércoles que han abierto una investigación de estos cánticos islamófobos y xenófobos. El cántico se convirtió en lema para muchos de los presentes en el estadio y tras una numerosa acogida inicial de la grada, se repitió en varios momentos del amistoso. También se produjeron pitidos durante el himno egipcio e insultos dirigidos al presidente del Gobierno de
España,
Pedro Sánchez. La primera reacción a los gritos islamófobos llegó durante el descanso, cuando en el videomarcador del estadio se emitió un mensaje que recordaba que "la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas". Posteriormente, también se pidió por el sistema de megafonía que el público evitara los cánticos xenófobos e irrespetuosos y que se sumaran a "la lucha del fútbol contra el racismo". 🏟️🤦♂️ Cánticos de 'Musulmán el que no bote' y pitos al himno de
Egipto en el
RCDE Stadium📻 #PartidazoCOPE pic.twitter.com/DufJ5UNYRV— El Partidazo de COPE (@partidazocope) March 31, 2026 A primera hora de esta mañana se ha conocido que los Mossos tratarán, entre otras cuestiones, de identificar a las personas que instigaron los cánticos islamófobos. Si la vía penal no prospera, analizarán una posible actuación en el ámbito administrativo, en aplicación de la Ley 18/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, que sanciona las conductas de los espectadores en eventos deportivos. En este caso, sería de Dirección General de Administración de Seguridad, dependiente de la
Consellería de Interior, la competente para decidir si se abre un procedimiento sancionador por infracción administrativa. La estrella de la Selección española y del
Barcelona" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="6749" data-entity-type="organization">FC
Barcelona,
Lamine Yamal, que es musulmán, ha sido muy crítico con lo ocurrido. A través de un mensaje en redes sociales este miércoles, el jugador ha calificado de "intolerables" los cánticos racistas proferidos desde la grada y ha afirmado que "usar una religión como burla en un campo" deja a esos aficionados "como personas ignorantes y racistas". Lo ocurrido anoche en el
RCDE Stadium adquiere una mayor relevancia en el marco de que
España está organizando el mundial de 2030 en colaboración con Marruecos, un país mayoritariamente musulmán. Cuando aún quedan flecos por resolver de dicha organización, como la sede de la final, este caso de racismo podría generar tensiones entre las federaciones de ambos países, en un contexto de persecución internacional de las instituciones a este tipo de actitudes en los campos de fútbol. Esto se produce, además, en contexto de endurecimiento del seguimiento contra los actos racistas en el fútbol español. LaLiga lleva varias temporadas investigando exhaustivamente todo tipo de cánticos racistas y xenófobos en todos los estadios del fútbol profesional, elaborando un informe de estos jornada a jornada. La primera condena por insultos racistas en un estadio de fútbol en
España tuvo lugar en junio de 2024 por gritos racistas de aficionados del Valencia CF en Mestalla al jugador del Real Madrid Vinicius Jr. Aquel fue un episodio que llenó portadas y tertulias, y que sentó precedente para la investigación de casos similares. La condena fue de ocho meses de prisión y la obligación de permanecer dos años sin entrar en un estadio de fútbol a tres aficionados valencianistas que fueron identificados. El lugar de los hechos de este último caso de racismo en el fútbol, el
RCDE Stadium, ya fue el escenario de otro caso que acabó en condena en septiembre del año pasado. Aquel incidente tuvo lugar en 2020 en un partido entre el Espanyol y el Athletic Club de Bilbao. Un aficionado perico profirió gritos y gestos racistas dirigidos al jugador Iñaki Williams. La condena fue de un año de cárcel y dos años sin poder entrar a un estadio. Gobierno y PP lo condenan. Vox, no Tanto el Gobierno como el PP han condenado los cánticos islamófobos de anoche en el partido de la Selección española. La ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, ha expuesto en un comunicado que "el deporte es esfuerzo, trabajo y talento, pero también respeto, solidaridad y convivencia" y que "el odio, el racismo y la xenofobia no tienen cabida en los estadios ni en nuestra sociedad". A su vez, ha afirmado que estos comportamientos son "absolutamente inaceptables" y ha subrayado que "no representan, en ningún caso, a la inmensa mayoría de la afición española". El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha ido más allá y ha culpado a la extrema derecha. "La extrema derecha no va a dejar un espacio libre de su odio y quienes hoy callan, serán cómplices. Seguimos trabajando por un país tolerante y respetuoso con todos", ha escrito Bolaños en redes sociales. Por su parte, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha calificado los cánticos de "lamentables y condenables", a través de un mensaje en la red social X. Garriga (Vox): "Barbaridad es que se cedan más estadios para el Ramadán que para que juegue la selección española de fútbol en Cataluña" Sin embargo, desde Vox han evitado condenar lo ocurrido en el
RCDE Stadium. El secretario general del partido, Ignacio Garriga, ha minimizado los cánticos xenófobos, poniendo el foco en otras "barbaridades" como que, en su opinión, "se hayan disparado las violaciones", que "la mayoría de presos sean de nacionalidad extranjera" o que "
España se haya consolidado como el país con más detenciones de yihadistas de Europa". "Barbaridad es que se cedan más estadios para el Ramadán que para que juegue la selección española de fútbol en Cataluña. Barbaridad es que los españoles se sientan extranjeros en su propio barrio", ha incidido Garriga. Desde Podemos, la secretaria política y eurodiputada de la formación, Irene Montero, ha indicado en un mensaje en X que escuchar cómo corean "musulmán el que no bote" en un estadio es algo que "avergüenza". "Repulsa total" de De la Fuente El seleccionador, Luis de la Fuente, expresó su "total y absoluta repulsa" al final del encuentro y calificó los gritos de "intolerables". "Opino creo que lo que opinamos todos. Total y absoluta repulsa ante cualquier actitud xenófoba, racista, de falta de respeto. Es intolerable. No he hablado con el presidente Louzán, pero supongo que se habrá expresado en la misma línea, y es lo que yo pienso: intolerable", manifestó en la rueda de prensa. El técnico riojano explicó que desconocía los protocolos de actuación en estos casos, pero sí percibió la reacción mayoritaria del estadio. "No conozco los protocolos, pero he visto el mensaje en el marcador y, a raíz de eso, la gran mayoría del estadio ha actuado silbando a los impresentables que seguían teniendo esa actitud", señaló. "El fútbol no es violento, los violentos aprovechan el fútbol para tener su espacio, y son así en el teatro, en el autobús o en un bar. A esos violentos hay que apartarlos de la sociedad, identificarlos y alejarlos. Cuanto más lejos, mejor", añadió con contundencia. El Espanyol denuncia una "campaña de desprestigio" El equipo cuya casa es el estadio donde se produjeron los cánticos islamófobos de anoche, el RCD Espanyol, ha "condenado enérgicamente los comportamientos racistas registrados durante el partido amistoso". Eso sí, ha defendido que "el
RCDE Stadium ha sido, es y seguirá siendo un recinto moderno, integrador y acogedor". Desde el club, a través de un comunicado oficial, también han denunciado "su profundo malestar ante la campaña de desprestigio gratuita y generalizada que está afectando a su afición en las últimas horas". "El club no acepta ni aceptará que se ponga en duda su reputación por la actuación aislada de un grupo reducido de personas que no representan ni a la entidad ni a la diversidad de su masa social", ha expuesto el Espanyol.