El descubrimiento en
Ceuta de un narcotúnel, el segundo hallado en pocos meses, ha supuesto el desmantelamiento de una red de narcotrafico nacional e internacional a gran escala . El túnel era una compleja infraestructura subterránea e insonorizada con raíles y vagones, que habría dejado de funcionar el pasado verano. De momento, 27 personas han sido detenidas.
El Tarajal es la zona de
Ceuta inmediata a la frontera con
Marruecos . Allí se levanta un polígono lleno de almacenes. Bajo una de esas naves ha sido descubierto este segundo narcotúnel, a apenas 100 metros de que fue hallado en 2025. Los investigadores aún lo está recorriendo al detalle, pero tiene 19 metros de longitud y unos 80 cm de anchura. La o peración policial se inició en febrero de 2025 tras la pista de una organización criminal con capacidad para mover grandes cantidades de hachís hacia la península y Europa. Los dispositivos de vigilancia permitieron identificar la cúpula del entramado. Dos personas lideraban la red. Uno desde
Marruecos, detenido la noche del día 26 de marzo, considerado el "narcoarquitecto" y "patrón de los túneles", también presunto responsable del otro túnel descubierto el pasado año. Otro en
Ceuta, dueño de toda la droga intervenida, que negociaba los envíos y cerraba los acuerdos. El seguimiento permitió ver la capacidad de la red para realizar transportes masivos mediante camiones de gran tonelaje . La mayor aprehensión tuvo lugar en junio, cuando se incautaron en
Almería 15.000 kilos del mismo estupefaciente en un tráiler procedente de
Nador. En verano, se descubrió que usaban embarcaciones de alta velocidad para introducir droga en las costas andaluzas y el
Río Guadalquivir . Se detectaron contactos del principal responsable de los narcotraficantes con coordinadores de narcolanchas que operan en
La Línea de la Concepción , así como con otros individuos afincados en
Galicia y comprometidos en el transporte de la droga con pesqueros. Detalla la policía que en agosto los narcos del túnel cerraron el acuerdo para importar la droga hasta
Galicia , al ver comprometida la ruta del sur (en la que perdieron las 15 toneladas). En noviembre, tras una persecución en la zona de
Málaga, se intervinieron 480 kilogramos de hachís transportados en una furgoneta de la organización. Todo ese trabajo y seguimiento llevaron a la operación final. Más de 250 agentes ejecutaron 29 entradas y registros en domicilios de
Ceuta,
Marbella, Villablanca (
Huelva), Los Barrios (Cádiz) y Pontevedra. Se aprehendieron otros 228 kilos de hachís adicionales y 88 de cocaína en un trastero. De las mayores redes de distribución de hachís El jefe de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) central, Antonio Martínez Duarte, considera que ha sido una operación muy importante porque han desarticulado "una de las mayores redes de distribución de hachís que existía en España". Además, han detenido al principal investigado que era también el responsable del otro túnel encontrado en 2025. La investigación, bajo la tutela del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3 y la Fiscalía de
Ceuta, se ha saldado con 27 detenciones, pero puede haber más . Además, se incautaron de más de 17 toneladas de droga , 1.430.000 euros en efectivo, 66 equipos de comunicación y 15 vehículos de lujo. Para todo este trabajo, la Policía Nacional ha contado con medios técnicos y tecnológicos de alta tecnología, y el apoyo de la unidad de subsuelo de la comisaría general de seguridad ciudadana. Según han explicado los responsables de la UDYCO, se ha usado también un dron submarino de última generación. Obra de ingeniería: como una mina de hachís La operación ha sacado a la luz una "potente red de narcotráfico que contaba con el complejo narcotúnel", en palabras del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano. Lo describen como muy profesional, preparado y acondicionado para el pase de drogas. Su elaborado diseño permitía trasladar los fardos de hachís sin contacto visual directo entre los participantes en el alijo. Lo que la UDYCO encontró el sábado fue una perfecta obra de ingeniería. Se trata de una estructura de tres niveles: pozo de descenso, una cámara intermedia para almacenar los fardos (la "narcodespensa") y una línea final hacia
Marruecos. Además, el narcotúnel tenía un sistema de raíles, vagones, poleas y grúas para mover palets de hachís. Era como el laberinto propio de una mina, fruto de una obra de ingeniería perfectamente diseñada. La entrada al túnel se camuflaba tras un refrigerador de grandes dimensiones insonorizado. De hecho, toda la infraestructura estaba insonorizada para no despertar sospechas. El sistema permitía a los narcos cruzar toneladas de hachís de
Marruecos a España de la forma más segura. En el momento de su descubrimiento se hallaron en su interior 17 toneladas de droga. Aunque el túnel sorteaba el arroyo de las Bombas, era inevitable la presencia de depósitos naturales de agua subterránea. Para que el agua no detuviera las labores, el túnel tenía operativas dos potentes bombas de achiqu e, que funcionaban todo el tiempo. La Policía cree que el narcotúnel dejó de usarse el pasado verano.