Actualizado Mi�rcoles, 1 abril 2026 - 19:49La cuenta atr�s ha comenzado.
Artemisa 2, la primera misi�n tripulada alrededor de la Luna en m�s de 50 a�os, est� a punto de recibir luz verde. Despu�s de dos cancelaciones y retrasos en febrero y marzo, de problemas con fugas de combustible durante el primer ensayo general del lanzamiento y una obstrucci�n en el flujo de helio del cohete cuando ya se hab�a fijado una fecha de despegue para marzo, todo est� por fin en orden.El clima no es perfecto, pero casi, en el
Kennedy Center de la
NASA de Cabo Ca�averal, en
Florida, con un 80% de posibilidades de seguir adelante hoy; todas las pruebas t�cnicas han salido bien, incluyendo las que afectan a los tanques de hidr�geno del Space Launch System (SLS), que impulsar�n a la tripulaci�n tras salir de la atm�sfera de la tierra. La tripulaci�n ha sido informada y en menos de una hora se espera que se pongan en marcha hacia sus asientos.La tensi�n y excitaci�n son visibles en las instalaciones de la
NASA. Hay algo que toca especialmente a las decenas de miles de personas implicadas directamente, algo mucho m�s que simb�lico y filos�ficos en la misi�n del
Artemisa 2. "Nos encontramos en el umbral de un regreso hist�rico, con seres humanos poniendo rumbo a la Luna una vez m�s. M�s de medio siglo despu�s del
Apolo 17, la
NASA volver� a hacer historia. Es sumamente emocionante, y en esta ocasi�n, dado que esta misi�n constituye una iniciativa verdaderamente internacional, Europa se sit�a en su mismo n�cleo. La Agencia Espacial Europea (ESA) no se limita a posibilitar la misi�n; la impulsa desde su misma esencia", ha celebrado cinco horas antes de que el reloj llegue a cero
Josef Aschbacher, director general de la ESA.La ventana de lanzamiento se abrir� oficialmente este mi�rcoles a las 18:24 hora local (pasada la medianoche en la Pen�nsula Ib�rica). Los equipos disponen de dos horas desde ese momento si por cualquier raz�n no se dieran instrucciones al inicio de la misma.El cohete 'SLS' en la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial KennedyChris O'MearaAPLa directora de lanzamiento de Artemis,
Charlie Blackwell-Thompson, justo despu�s de concluir la sesi�n informativa para la tripulaci�n de vuelo, ha asegurado que "todo ha ido realmente bien. Durante dicha sesi�n, ofrecemos a la tripulaci�n de vuelo un resumen del estado actual del repostaje de combustible: qu� fases se han completado y qu� queda por hacer. Como saben, la etapa central y la etapa superior ya est�n completamente cargadas con hidr�geno l�quido (LH2) y nos encontramos en fase de reabastecimiento; asimismo, estamos finalizando la carga de ox�geno l�quido (LO2) en la etapa superior. Informamos sobre este estado operativo, as� como sobre cualquier anomal�a t�cnica que pudiera resultar de inter�s para la tripulaci�n", ha se�alado. Mision Artemis 2. ViajeSeg�n el informe Oficial Meteorol�gico de Lanzamiento, las condiciones meteorol�gicas mantienen hoy una probabilidad del 80% de ser favorables para el lanzamiento y un 20% de riesgo de incumplimiento de los criterios establecidos: "Estamos observando algunas precipitaciones que se dirigen hacia la plataforma de lanzamiento, pero prevemos que se disipar�n a medida que nos acerquemos a la apertura de nuestra ventana de lanzamiento", ha explicado.Cientos de periodistas de todo el planeta est�n acreditados para seguir de cerca el 'primer' paso de un proyecto que, si sale todo bien, llevar� de nuevo a humanos a la superficie de nuestro sat�lite en 2028. La misma ansiedad, ambici�n y sensaci�n de competici�n que en la �poca del Apolo. Pero en tiempo real, con una retransmisi�n accesible para miles de millones de seres humanos con la respiraci�n contenida, como aquellas noches de 1969. John F. Kennedy quer�a que su pa�s fuera el primero, a toda costa, en llegar, para superar la afrenta de que los sovi�ticos pusieran a un hombre en �rbita antes. La ciencia no era en absoluto una prioridad. A Donald Trump le pasa lo mismo. En 2017 sent� las bases para que los norteamericanos regresaran antes de que China logre un alunizaje. Todo lo dem�s, es secundario."Esto es hist�rico. S�lo puedo pensar en los nervios de los astronautas ahora mismo. Recuerdo los momentos previos, cuando alguien cierra la escotilla y te das cuenta de que no hay marcha atr�s", apunta el aventurero espa�ol Jes�s Calleja, invitado por la
NASA a asistir al lanzamiento. Calleja logr� completar un viaje espacial en el New Shepard de Blue Origin el a�o pasado. Y tambi�n ha tenido oportunidad de ver c�mo se constru�a el m�dulo Ori�n en el que hoy se tumbar�n los cuatro astronautas que viajar�n a la Luna, los estadounidenses Reid Wiseman (50 a�os), Christina Koch (47), Victor Glover (49) y el canadiense Jeremy Hansen (50). "Esto es muy grande, incre�ble".Las horas previas a un lanzamiento son las cr�ticas. Hay decenas de miles de piezas que pueden fallar, infinitos par�metros y variables que vigilar. Siete personas pueden abortar la misi�n, entre ellos el espa�ol Carlos Garc�a-Gal�n. Estar�n todos en Cabo Ca�averal, pero en cuanto el cohete salga de la tierra se subir�n a un avi�n con destino a Houston, desde donde la
NASA controlar� la misi�n la pr�xima semana.Mision Artemis 2. Cohete y naveTodo es historia con la
NASA. Para llegar a Merrit Island hay que cruzar el Christa McAuliffe Memorial Bridge, el puente que honra a la profesora de secundaria que muri�, junto a sus compa�eros, en la explosi�n del trasbordador espacial Challenger en enero de 1986.Un recordatorio diario de la dificultad de la tarea, de la necesidad de perfecci�n.Frente al edificio donde est� el centro de control, a la vista de todos, est� un RS-25, el motor que impuls� el transbordador espacial durante m�s de tres d�cadas y complet� 135 misiones Cada componente de cada parte, desde el cohete a la c�psula, est� pensado, medido y pesado al detalle. Pero entre lo imprescindible se han colado tambi�n intangibles, como un trozo de tela de apenas una pulgada del avi�n utilizado en el primer vuelo motorizado de los hermanos Wright en 1903, o la bandera estadounidense que onde� en las �ltimas misiones del transbordador espacial. Tambi�n las barras y estrellas destinadas al Apolo 18, cuya misi�n fue cancelada. Cincuenta y cuatro a�os despu�s, ir� a la Luna.