Gonzalo AragonésMoscú. Corresponsal 01/04/2026 09:22 Actualizado a 01/04/2026 18:45 Un avión de transporte militar ruso Antónov An-26 se estrelló contra un acantilado en
Crimea, causando la muerte de las 29 personas que iban a bordo, informó el Ministerio de Defensa del país en la madrugada de este miércoles. Según este departamento, la causa preliminar del siniestro es un posible fallo técnico.El aparato perdió contacto con los controladores en la tarde del martes, cuando realizaba un vuelo programado sobre la península de
Crimea, un territorio al norte del mar Negro que Rusia se anexionó de Ucrania en 2014.La comunicación con la aeronave se perdió alrededor de las 18:00 horas del martes. Los equipos de búsqueda y rescate localizaron los restos del avión en una zona montañosa varias horas después.La información del ministerio no precisaba cuántas personas iban a bordo, pero no mencionó a ningún superviviente. El número de fallecidos lo comunicó luego una de las agencias estatales rusas. “Según un informe desde el lugar, fallecieron seis miembros de la tripulación y 23 pasajeros a bordo”, informó
TASS.Defensa descarta que el accidente tenga relación directa con los combates de la guerra en Ucrania. “No hubo ningún impacto en la aeronave”, dijo a
TASS el ministerio, dando a entender que no hubo involucrados objetos como misiles, drones ni aves. “La causa preliminar del accidente es un fallo técnico. Una comisión del Ejército está trabajando en el lugar”, añadió.Una nave polivalente de diseño soviéticoEl An-26 es un avión de transporte militar táctico ligero de origen soviético. Lo desarrolló a finales de la década de 1960 la Oficina de Diseño Antónov basándose en el avión de pasajeros An-24. Su primer vuelo tuvo lugar en 1969 y la producción en serie comenzó a principios de la década de 1970.Las Fuerzas Armadas de la URSS lo utilizaron activamente para transportar carga equipo y personal en distancias cortas y medias. Tras la disolución de la Unión Soviética, también formó parte de los ejércitos de repúblicas exsoviéticos y de otros países.Diversas modificaciones del An-26 se utilizan en la aviación civil, incluyendo transporte regional y misiones especiales, como médicas y de búsqueda y rescate.Está equipado con dos motores turbohélice y puede transportar hasta 5,5 toneladas de carga o hasta 40 personas. Su alcance máximo es de aproximadamente 2.500 kilómetros, dependiendo de la carga útil. Tiene una velocidad de crucero de aproximadamente 440-450 kilómetros por hora.Incidentes sin víctimas y accidentes mortalesRusia ya ha sufrido con anterioridad incidentes con aeronaves Antónov, sin víctimas que lamentar. En agosto de 2025, un An-26 colisionó con un dron en un vuelo en la península de Kamchatka (océano Pacífico). El avión, de Kamchatka Airlines, volaba de Petropavlovsk-Kamchatski (capital de esa región) a la aldea de Tilichiki. A bordo viajaban 28 pasajeros, incluyendo niños. Tras el aterrizaje, los especialistas descubrieron daños en el ala, pero durante el vuelo la tripulación no informó de fallo alguno y todos los sistemas funcionaron con normalidad.En octubre de ese mismo año, en un vuelo de la aerolínea KrasAvia, una ventanilla lateral de un An-24 resultó dañada. A bordo viajaban más de 40 personas y el avión aterrizó sin problemas.Fuera de Rusia sí se han registrado accidentes mortales del An-26 en la última década. Dos de ellos ocurrieron en Ucrania. En 2020 un avión se estrelló durante un vuelo de entrenamiento en la provincia de Járkiv, causando la muerte de 26 de las 27 personas a bordo. Y en 2022 otra aeronave se estrelló durante un vuelo técnico en la provincia de Zaporiyia, con el resultado de un fallecido.En Costa de Marfil se produjo un accidente de un An-26 en 2017. Cuatro de las diez personas a bordo murieron. Y en 2020 hubo un accidente de un avión del mismo modelo en Sudán del Sur que provocó ocho fallecidos. Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la "prehistoria" trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.