La tensión política en las
Corts Valencianes alcanzó este miércoles un nuevo nivel. El síndic del
PSPV,
José Muñoz, reclamó por primera vez de forma explícita la dimisión del president de la
Generalitat,
Juanfran Pérez Llorca, en el marco de la polémica por la trayectoria profesional de su pareja en la Administración pública. La sesión de control se convirtió, de nuevo, en un duro cara a cara marcado por acusaciones de “enchufismo”, reproches personales y un evidente aumento de la presión política.Muñoz acusó al jefe del Consell de haber mentido deliberadamente en el pleno anterior al asegurar que su pareja era funcionaria de carrera con dos décadas de experiencia. Según el portavoz socialista, la realidad es distinta y estaría vinculada a decisiones tomadas durante la etapa de Pérez Llorca como alcalde de
Finestrat. “Le han arreglado la comisión de servicios para pasar a cobrar 52.000 euros en la
Diputación de València”, denunció, antes de preguntarle directamente cuándo piensa asumir responsabilidades por “los escándalos” que, a su juicio, le rodean.El
PSPV ha decidido elevar el tono tras varias semanas de polémica, en lo que fuentes socialistas describen como una estrategia sostenida para desgastar al president. La ofensiva gira en torno a un concepto claro: el supuesto uso de lo público en beneficio propio o del entorno más cercano. “Esto no es machismo, es enchufismo”, insistió Muñoz, tratando de desmontar el argumento de victimización que, según los socialistas, ha intentado construir el entorno del president.Durante su intervención, el síndic socialista recuperó además una información publicada en 2008 sobre contrataciones en el Ayuntamiento de
Finestrat, cuando era alcalde
Honorato Algado. Mostrando la portada, recordó que en un solo año se incorporaron decenas de personas vinculadas al
Partido Popular, entre ellas —afirmó— la actual pareja del president. “Es el mismo modus operandi”, sostuvo, elevando el tono hasta calificar a Pérez Llorca como “un jeta con trienios”.La respuesta del president no se hizo esperar. Lejos de entrar en una posición defensiva, Pérez Llorca optó por el contraataque. Acusó al
PSPV de “continuar con la mentira y el relato” y defendió con detalle el acceso de su pareja a la función pública. Según explicó, su incorporación se produjo hace dos décadas, tras superar un proceso selectivo con varias fases, en el que no existía ninguna relación sentimental entre ambos.“El examen tenía parte teórica, práctica y entrevista, y había más de veinte aspirantes”, detalló, subrayando que posteriormente consolidó su plaza en un proceso reglado. El president insistió en que su pareja “era funcionaria mucho antes de tener cualquier vínculo” con él y negó irregularidades en su trayectoria profesional. Además, rechazó las cifras difundidas por los socialistas sobre su salario, asegurando que percibía alrededor de 38.000 euros en su puesto anterior en el Ayuntamiento de
Finestrat. “Como no tengo nada que esconder, doy todos los datos”, afirmó, reivindicando su “conciencia tranquila”.Pero el debate no se limitó al caso concreto. Pérez Llorca trató de ampliar el foco y devolver el golpe político al
PSPV, cuestionando la actuación del Gobierno central en distintos ámbitos. Entre otros asuntos, criticó la ausencia de la comisionada para la reconstrucción tras la dana, Zulima Pérez, en una reunión con alcaldes, y aludió a supuestas irregularidades en organismos vinculados a dirigentes socialistas. En paralelo, el president sacó pecho de su trayectoria electoral. Recordó sus mayorías en
Finestrat y defendió que su éxito político se basa en la cercanía y en “no mentir”. “Barría al PSOE”, llegó a afirmar, en una intervención que combinó defensa personal y ataque político.Además del enfrentamiento con los socialistas, el debate se amplió al cruce de reproches con Joan Baldoví. Pérez Llorca cargó contra Compromís y el
PSPV al asegurar que “la diferencia” con el PP es que los partidos de izquierdas “no investigan nada de lo suyo”. En este sentido, reprochó a Baldoví su silencio ante los supuestos escándalos en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que dependen de la ministra valenciana Diana Morant, y defendió que el Consell sí actuará con transparencia. El president también cuestionó la estrategia de la oposición por centrar sus críticas en el Consell mientras, a su juicio, rebajan el tono con el Gobierno central. “¿Por qué piden tanto aquí y tan poco en Madrid?”, se preguntó, antes de enumerar la falta de medidas estatales dirigidas al sector industrial valenciano. En esa línea, volvió a señalar a Compromís por su actitud, a quienes acusó de actuar como “pagafantas una vez más”. Frente a las críticas de Baldoví, que le afeó la falta de respuesta ante problemas como la vivienda, la huelga educativa o la situación internacional, Pérez Llorca reivindicó la acción de su ejecutivo con medidas de apoyo a autónomos, ayudas a la innovación o nuevas iniciativas económicas. “Nosotros estamos en el trabajo y ustedes en el teatro”, zanjó.Llorca investigará a CampsEl president valenciano anunció ayer que investigará la veracidad de la denuncia de Compromís, a patir de un documento oficial, sobre los miles de kilómetros hechos presuntamente por Francisco Camps con el coche que tiene asignado de la
Generalitat Valenciana. “Yo no me caso con nadie”, dijo Llorca para afirmar que investigará el caso, al tiempo que pidió que Compromís “investigue también los gastos del expresident Ximo Puig”. Licenciado en Ciencias de la Información por la UAB y Doctor en Comunicación por la UV. Delegado en València y redactor jefe de La Vanguardia desde 1991