Al tercer consejo de administraci�n fue la vencida para
Moncloa. �ngel Escribano present� ayer su dimisi�n como presidente de
Indra tras haber aguantado durante dos semanas la presi�n de un Gobierno que ha escogido como sustituto a �ngel Sim�n, ex consejero delegado de
CriteriaCaixa y una figura muy cercana al
PSC como sucesor, en el que ser�a el en�simo golpe a la gobernanza de una cotizada. En un Consejo eterno, cuyo resultado no se comunic� a la Comisi�n Nacional del Mercado de Valores hasta las 3.30 horas de la ma�ana, se ha determinado la nueva estructura de gobierno de la compa��a con Sim�n como presidente no ejecutivo y la renovaci�n de Jos� Vicente de los Mozos como CEO y �nico ejecutivo del grupo en una estructura que recuerda a las que ha venido armando el Gobierno ante la en cada vez m�s casos tibia presi�n de los independientes del Consejo."No puedo permitir que mi continuidad pueda interferir en la estabilidad de la compa��a, en sus profesionales y en la confianza de sus inversores", se�al� el ya expresidente de la cotizada en una conciliadora carta en la que no faltaron alusiones a la "lealtad" con la que hab�a desempe�ado su cargo.�ngel Escribano fue elegido por
Moncloa en enero de 2025 para tomar el relevo de
Marc Murtra, seleccionado a su vez por el Gobierno para sustituir a Jos� Mar�a �lvarez-Pallete en Telef�nica. Se da la circunstancia, que no la casualidad, de que en la sala en la que destituy� al directivo de Telef�nica se encontraban Manuel de la Rocha, Secretario General del Departamento de Asuntos Econ�micos y G20 y mano derecha econ�mica de Pedro S�nchez, y �ngel Sim�n, que acud�a entonces en representaci�n de Criteria Caixa, m�ximo accionista de Telef�nica junto al Gobierno para crear un n�cleo accionarial en el capital.Ahora, y pese a que el m�ximo accionista de
Indra es la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) y no
Moncloa, la residencia del presidente del Gobierno ha vuelto a ser el escenario de las presiones para destituir al tercer presidente de
Indra en cinco a�os.Las hostilidades hab�an comenzado de forma soterrada hace unos meses, cuando la compa��a llevaba ya m�s de medio a�o en el foco de la pol�mica. La raz�n era la fusi�n con Escribano Mechanical & Engineering (EME), la empresa de los hermanos Escribano.Dos semanas fren�ticasEl conflicto de inter�s que supon�a que una cotizada comprara en una operaci�n milmillonaria hab�a copado titulares y reclamos en todos los �mbitos, hasta el punto que los consejeros independientes hab�an forzado crear una comisi�n aparte que analizara la operaci�n y se destinara un importante presupuesto a justificarla. Sin embargo, el problema de fondo para el Gobierno pas� a ser otro cuando se hizo evidente que los Escribano acabar�an controlando m�s acciones de
Indra que el Ejecutivo a trav�s de la Sociedad estatal de Participaciones Industriales (Sepi).La disputa lleg� a su punto de no retorno hace poco m�s de dos semanas, el pasado 17 de marzo, cuando El Confidencial public� que De la Rocha hab�a pedido a Escribano dar un paso a un lado y este lo rechaz�. La cuesti�n ya se hab�a planteado el mes anterior y en esa ocasi�n el Gobierno sali� a desmentirlo en tromba. Al d�a siguiente, y con el mercado cerrado, la Sepi emit�a una carta en la que mostraba su preocupaci�n por el conflicto de inter�s "a pesar de las medidas de mitigaci�n puestas en marcha" y llamaba a zanjarlo antes de acometer la compra.Los Escribano contratacaron con un Consejo extraordinario en el que EME se retir� de las negociaciones. Finiquitado el conflicto de inter�s, finiquitado el problema, era el mensaje que se transmit�a desde la c�pula de la compa��a-y que nadie cre�a-. La empresa intent� aparentar normalidad durante estas dos semanas firmando dos de los acuerdos m�s transformadores para su dimensi�n de la era Escribano, las alianzas con la coreana Hanwha y la alemana Rheinmetall para fabricar veh�culos militares. No obstante, por debajo se viv�a una guerra soterrada que afectaba no solo a la continuidad de Escribano, sino a la de su CEO, Jos� Vicente de los Mozos, cuyo mandato termina en junio y que se ha quedado como gran ejecutivo de la corporaci�n.Lo deja ver a la claras el ya expresidente de
Indra en su carta de ayer. "Los acontecimientos de las �ltimas semanas han generado una situaci�n que, adem�s del desgaste personal, amenaza con comprometer los objetivos que me impulsaron desde el primer d�a y que considero esenciales para el futuro de
Indra y del sector. Fiel a los valores de responsabilidad y lealtad que siempre he defendido, no puedo permitir que mi continuidad pueda interferir en la estabilidad de la compa��a, en sus profesionales y en la confianza de sus inversores", se�ala en el texto.El mercado reaccion� a las primeras se�ales de la marcha de Escribano como ha sido habitual, desplomando la acci�n. Esta sub�a a primera hora casi un 3% y lleg� a caer hasta el 9%. Sin embargo, los t�tulos de
Indra retomaron el vuelo y subieron un 3,13% al cierre, despu�s de haber negociado casi cinco veces el n�mero de papeles que cambian de manos de media.En los extemos, Jos� Vicente de los Mozos (CEO de
Indra) y �ngel Escribano (presidente) en su �ltimo acto conjunto en Espa�aIndraEntre los principales actores en el mercado estas semana destaca la presi�n de varios fondos bajistas que buscan sacar provecho de la situaci�n. AQR Capital lleva construyendo una posici�n en
Indra desde mitad de febrero y ya tiene un 2.7% del capital, lo que la convierte en uno de sus principales accionistas. Al ataque se han unido, WorldQuant y el Fondo Canadiense de Pensiones, ambos con un 0,5% del capital. La situaci�n adem�s ha provocado la salida de otros fondos como D.E. Shaw, que contaba con un 1% de las acciones.Un avisperoLa sorpresiva dimisi�n ha ca�do como una bomba en el seno de la compa��a donde bajo el Consejo hay un complejo tapiz de lealtades trazado entre hombres de la casa, hombres de Escribano y hombres de De los Mozos."�Qu� empresa puede vivir en esta inestabilidad?", se preguntan fuentes internas del grupo, que destacan la labor de Escribano, que cogi� la acci�n a 18 euros y la deja en 48,72, tras haber tocado picos de 60 antes del conflicto con la Sepi. Escribano, recibido con suspicacias en un primer momento se ha ganado a buena parte de la plantilla, y CCOO se ha manifestado a favor del directivo en el pulso del Gobierno, gracias en gran parte a su conocimiento del mundo de la defensa, una experiencia de la que carece Sim�n.La elecci�n del presidente del grupo recay� en el Consejo y en primera instancia en la Comisi�n de nombramientos, donde hay cuatro independientes, dos consejeros de la Sepi (Antonio Cuevas y Juan Moscoso) y un s�ptimo integrante que es Javier Escribano. y que tendr� al menos voz en el informe final para designar a Sim�n como sucesor de su hermano. Las horas de duraci�n de la velada indican una disputa por acomodar la estructura que recuerda a la llegada de
Marc Murtra, al que los independientes se negaron a dar poderes ejecutivos de primeras.Sin embargo, el resultado final no se cuestionaba demasiado,, pese a la falta de experiencia en Defensa, ya que la Sepi adem�s de ser m�ximo accionista puede hacer valer su condici�n de mayor cliente de
Indra, y tambi�n de EME.De ah� que tampoco extra�e el mensaje conciliador de Escribano que es, a su vez, el mayor socio privado de
Indra, ya que las dos empresas desarrollan en conjunto los mayores programas antidr�n, de artiller�a y de veh�culos anfibios que adjudic� el a�o pasado el Gobierno, adem�s de ser socios en el consorcio que desarroll� y ahora fabrica el 8x8. Una relaci�n milmillonaria que no conviene detonar entre las partes.