Diana acaba de tomarse una pausa en su trabajo y ha bajado a la calle para conversar con EL MUNDO. Ha caminado unos metros y ve el mar desde donde est�. La tarde es soleada y habla con entusiasmo mientras contempla la playa de
Talamanca, en
Ibiza. Algo imposible en la ciudad de la que procede,
Guadalajara. ��Volver a un trabajo presencial con horario de oficina? No, a d�a de hoy ni me lo imagino y har� lo posible para poder seguir trabajando de esta forma�, dice con total convicci�n.A sus 33 a�os de edad, es la directora de marketing de
Aavalabs, una empresa finlandesa puntera en el sector de la suplementaci�n. Ella es una m�s de la legi�n de j�venes profesionales cualificados que cada a�o llegan a
Baleares para trabajar desde all�, cambiando de localizaci�n pero sin tener que cambiar necesariamente de trabajo. Pactando con sus empresas y clientes desde d�nde se conectar�n para cumplir con sus obligaciones y proyectos profesionales, eligiendo d�nde vivir�n.Son los nuevos n�madas digitales, personas que proceden de todos los rincones del mundo y deciden establecerse temporalmente en un lugar, sin rumbo fijo ni ataduras generacionales, atra�dos por el estilo de vida o las posibilidades vitales que les da un territorio concreto. Les atrapa el entorno natural, la climatolog�a, la vida cultural o el deporte.Ese es el caso, por ejemplo, de
Bastien Sahut, un franc�s nacido en
Vernon, Normand�a. Aficionado al tenis, al p�del y al mar, hab�a vivido un tiempo en
Madrid tras rodar por el mundo. Le cautiv� el estilo de vida espa�ol y por eso eligi� Mallorca para establecerse, a pesar de que no ten�a familia ni v�nculos en la isla. �S�lo hab�a estado aqu� un fin de semana de vacaciones pero vi que era un lugar con mar e ideal para llevar una vida sana, perfecto para hacer deporte, muy bien conectado para viajar y con una comunidad internacional grande, con oportunidades de emprendimiento�. Eso le anim� a mudarse en 2023: �Pens� que ser�a un lugar perfecto�.Con 33 a�os reci�n cumplidos, Bastien se licenci� hace una d�cada en una escuela de negocios del �rea de Par�s y complet� sus estudios superiores con un m�ster en Lyon. Trabaja para una consultora digital francesa con sucursal en Espa�a que le permite operar con flexibilidad. Viaja una vez al mes a las oficinas centrales pero atiende a sus clientes desde Mallorca, en remoto, con plena disponibilidad. �Trabajamos para clientes franceses, espa�oles, alemanes, suizos...�.En su caso, prefiere teletrabajar desde casa que acudir a un coworking, un local compartido por trabajadores a distancia, un modelo de negocio que prolifera en barrios de
Ibiza y Palma, como la zona cosmopolita de Santa Catalina (un antiguo barrio de pescadores hoy colonizado por una creciente colonia sueca y alemana) o el centro hist�rico de la ciudad.�Tengo la suerte de que el 80% de mi trabajo podr�a hacerse con un m�vil, la tecnolog�a lo hace posible�. Hace apenas diez a�os, reconoce, ser�a casi imposible tener su estilo de vida.Cada vez m�sBastien vive en una zona acomodada y tranquila de Palma, consciente de que el nivel salarial de su empresa est� por encima de la media espa�ola. Desde all� produce y atiende a sus clientes, con la ventaja de que comparte con ellos el huso horario europeo.Nadie sabe con certeza cu�ntos n�madas digitales pasan por
Baleares porque apenas hay todav�a datos estad�sticos. Cientos, miles. Y sumando.�Cada vez hay m�s profesionales liberales que eligen
Baleares como lugar de residencia y crean y trabajan desde aqu��, explica Antoni Riera, catedr�tico de Econom�a Aplicada de la Universidad de las Islas
Baleares y presidente del think tank Fundaci�n Impulsa.�Este fen�meno se est� dando por varias razones: por la conectividad de las Islas -especialmente a�rea- y la buena calidad de vida�, a�ade. Para �l, tiene un �claro impacto positivo: cualquier econom�a aspira a atraer flujos de inversi�n productiva y tambi�n, como en este caso, flujos de capital humano�. Defiende que, aunque �no es la panacea�, la regi�n deber�a trabajar para crear condiciones que faciliten la llegada de este perfil de profesionales, que suele ser de gente joven con salarios que rondan los 50.000 d�lares de media anuales.�Encaja mucho en la l�gica de valor y no de volumen, que es lo que defendemos�, apostilla recordando uno de los grandes mantras colectivos de la econom�a balear, fuertemente dependiente del turismo e inmersa desde hace a�os en el debate sobre c�mo generar m�s riqueza y repartirla mejor sin seguir la senda del crecimiento cuantitativo.Riera y otros economistas se�alan que esta clase de nuevos n�madas del trabajo ayudan a la econom�a local, no s�lo porque crean un tejido y gozan de poder adquisitivo, sino por su capacidad de emprendimiento.EmprendedoresNo pocos acaban impulsando negocios locales. Como Bastien, que compatibiliza su trabajo con su propio proyecto empresarial. Ha creado un negocio llamado Padel Up Mallorca, para atraer a la isla a aficionados al p�del que quieran pasar unos d�as jugando. Ya tiene sus primeros clientes franceses, con agenda organizada para esta primavera.Bastien,
Diana y otros muchos de sus compa�eros de trabajo forman parte de la generaci�n de j�venes profesionales a los que la pandemia de Covid cambi� la mentalidad. Un acontecimiento disruptivo que transform� las din�micas de trabajo, educ� a sus clientes y proveedores y permiti� otras f�rmulas de vida para decenas de miles de j�venes que estaban entrando en la madurez de su vida profesional. Para ellos, la flexibilidad laboral es ahora algo irrenunciable.�Poder elegir d�nde trabajar tiene ventajas e inconvenientes, a veces genera indecisi�n�, explica
Diana, que, como otros j�venes, sufre en sus propias carnes el desbocado coste de la vivienda en
Ibiza. Se adapta como puede pero, como sus compa�eros n�madas, lo hace con una mentalidad vitalista y abierta que no prev� abandonar: �Tenemos esa flexibilidad y no renunciamos a ella�."Cada vez m�s chinos"Es tal la demanda, que en Mallorca han ido floreciendo negocios de apoyo log�stico, consultor�a y asesoramiento de n�madas digitales.Es el caso de Isabel Berga, empresaria que fuie n�mada digital en el pasado y que, despu�s de trabajar en pa�ses como Australia, Corea del Suor, Jap�n o Turqu�a, decidi� asentarse y voler a su Mallorca natal.All� fund� Mallorca Digital Nomads, un blog desde el que contacta con n�madas digitales de todo el mundo. Les ayuda a establecerse en la isla, les da consejos y hace de intermediaria entre ellos y las empresas locales que satisfacen sus necesidades.En entrevista con EL MUNDO, Berga explica que cada vez existe m�s inter�s creciente entre n�madas de China y Estados Unidos, y que hay una comunidad fuerte de alemanes y personas de otros pa�ses europeos, especialmente n�rdicos.Isabel Berga se dedica a asesorar a n�madas digitales en la isla."Ser n�mada digital es una nueva forma de vivir", explica, "donde t� trabajas en remoto pero ya no s�lo desde tu casa sino que quieres trabajar mientras ves mundo y estableces conexiones con gente que est� haciendo lo mismo".Berga relata c�mo Mallorca se posicion� en 2023 en el top 20 de destinos predilectos para n�madas digitales. "La Isla ofrece grandes ventajas, empezando por su localizaci�n, est� muy bien conectada dentro de Europa, tiene buen clima y aqu� existe una comunidad internacional muy fuerte, arraigada, y eso hace que quienes vienen no se sientan solos".Isabel explica que, por su experiencia, los n�madas que llegan no tienen nada que ver con el t�pico del joven turista. "No buscan fiesta, sino que se interesan por vivir experiencias, ir en barco, probar vinos, hacer retiros, visitar monumentos...". Y en muchas ocasiones "prefieren irse a los pueblos del interior que quedarse en la ciudad; gastan y quieren crear comunidad".