Tras días de noticias sobre los movimientos de los purgados de
Vox ―como
Iván Espinosa de los Monteros o
Javier Ortega Smith― y de la polémica en torno a los pagos de los asesores de la formación de
Santiago Abascal, la cúpula ultra ha decidido enviar una dura carta a la militancia firmada por su secretario general,
Ignacio Garriga. Una misiva donde señala a un culpable claro: la actual dirección del PP. El partido de extrema derecha acusa directamente a
Alberto Núñez Feijóo y su equipo de ser los responsables de que las disputas internas y las controvertidas cuentas del partido ultra se estén aireando en los medios. Y además con unas palabras muy gruesas.“Todo este brutal ataque, sin precedentes en la democracia, tiene un único origen, aunque a él se hayan sumado despechados y corruptos que hace tiempo no están con nosotros”, afirman en la misiva. “Y ese origen no es otro que la dirección actual del Partido Popular. En concreto, el señor Núñez Feijóo, su jefa de gabinete,
Mar Sánchez, y el secretario general de su partido,
Miguel Tellado”, añaden en la carta. “Son ellos, ese clan gallego con prácticas de contrabandistas de ría, los que han contactado con arribistas y despechados para poner en marcha la maquinaria mediática contra el tercer partido de España. El señor Casado ya lo intentó en su momento, aunque hay que reconocer que de una forma más honorable, lanzando sus ataques personalmente, no a través de corruptos y sicarios”, remachan en la carta, difundida este miércoles.El señalamiento directo al líder del PP y las duras aseveraciones contra su núcleo más cercano ocurren justo cuando ambas formaciones negocian los ejecutivos autonómicos de
Extremadura,
Aragón y Castilla y León. No es la primera vez que
Vox lanza estas acusaciones, que ya desde hace días había ido apuntando en entrevistas y atenciones a medios de comunicación, pero nunca con unas palabras tan contundentes, plasmadas además negro sobre blanco en una carta a la militancia. “Queridos amigos y afiliados. Después de los extraordinarios resultados obtenidos en
Extremadura,
Aragón y Castilla y León, donde hemos batido todas las marcas de nuestro proyecto, ha llegado el ataque brutal, calumnioso y miserable que estamos sufriendo. No es extraño. Muchos, incluidos fuera de la política, desean que
Vox deje de crecer”, arranca la carta. La dirección popular ha evitado responder a las acusaciones en aras de acabar con el bloqueo en las negociaciones autonómicas y después de que el líder del PP ordenase a los miembros de su comité de dirección pasar por alto las diatribas de
Vox en sus comparecencias públicas. Hoy, desde el PP, tampoco han querido confrontar con
Vox a preguntas de los periodistas sobre la carta pese a haber recibido descalificativos tales como “contrabandistas”. “Estamos en Jueves Santo y dos no se pelean si uno no quiere”, ha contestado el vicesecretario popular, Jaime de los Santos. “Por tanto, esto va de ser cada vez más demócratas y esto va de tener claro quién es el que está destruyendo las instituciones tal y como entre todos habíamos construido, y es Pedro Sánchez”, ha agregado el dirigente del PP en Toledo. Eso sí, en esta ocasión ha dejado algún dardo soterrado a los ultras. “Si alguien no tiene claro que aquí, al único que hay que sacar democráticamente de La Moncloa es Pedro Sánchez, que lo explique él o ella, en el Partido Popular, lo tenemos muy claro (...) La política en mayúsculas, la política de adultos es mucho más trascendente y de lo que se preocupa es del bien común (...) Aquí, para lo que estamos los políticos es para no estorbar, para dar soluciones a los problemas reales de los ciudadanos y todo lo demás se lo dejamos a Pedro Sánchez y a sus compañeros de viaje”, ha remachado De los Santos.Parón por Semana SantaLas conversaciones entre PP y
Vox se han ralentizado en
Extremadura, donde estaban ya muy avanzadas y en el camino del acuerdo, por el parón festivo de Semana Santa. El Partido Popular aspira a que la semana que viene se cierre definitivamente el pacto extremeño, pero el comunicado de Abascal a sus afiliados pone más palos en las ruedas a la relación entre sus cúpulas. Los ultras, por su parte, ya habían enfriado sus prisas y aseguran que el proceso será más lento de lo que espera Génova. La carta a los afiliados de
Vox llega también después de que la extrema derecha no colmase sus expectativas de alcanzar el 20% de voto en los últimos comicios castellano-leoneses.
Vox lleva ya semanas cambiando el argumentario de sus críticas. Los ultras pasaron de apuntar a la candidata del PP en
Extremadura y presidenta en funciones, María Guardiola, como el escollo para sellar un acuerdo, a disparar contra Feijóo y Tellado. Toda vez que la ejecutiva popular decidió implicarse en las conversaciones y elaborar un documento marco que sirviese de guía para todas las comunidades. Ahora, el objetivo es otro: Génova. “También es justo reconocer que la mayoría de los “barones” del PP no han contribuido al ataque mafioso y que, a pesar de la enorme distancia política, son capaces de llegar a acuerdos sobre medidas concretas en sus territorios, y son conscientes de la amenaza que supone el Gobierno de Sánchez", continúa
Vox en la carta. “Sí, hay un PP con el que es posible llegar a acuerdos. Y eso es motivo de esperanza. También hay que reconocer que muchos periodistas y medios han participado, al menos inconscientemente, de esta cacería”, sostienen los de Abascal.El supuesto enfado de los ultras con el líder del Partido Popular se incrementó aún más después de que Feijóo fijase, ex profeso en una entrevista, el día 1 de abril como la fecha en la que debía cerrarse al menos el Gobierno de
Extremadura. Un plazo que
Vox no ha querido cumplir. “Ellos han decidido que era más importante demostrar que tenían fuerza a demostrar que son capaces de generar gobiernos estables, y yo no voy a entrar en las decisiones que tome
Vox”, afirmó la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, el martes en rueda de prensa sobre el caso omiso que Abascal había hecho a la demanda de Feijóo sobre el 1 de abril. “Lo que sí sé es que, con los datos en la mano, los ciudadanos desde el centro hasta la derecha no quieren bloqueo, y lo dijeron bien claro en Castilla y León. A partir de ahí, que
Vox haga lo que considere oportuno”, zanjó Muñoz en el Congreso.