Hosteler�aEl ic�nico establecimiento retoma su actividad bajo el control del grupo mallorqu�n Cappuccino cinco meses despu�s de su adquisici�nEl Caf� Gij�n tras su reapertura esta semana.Actualizado Jueves, 2 abril 2026 - 00:10El Caf� Gij�n ha reabierto esta semana conservando su cl�sico suelo en damero de baldosas granate y marfil, sus paredes recubiertas de madera e, incluso, algunos de los dibujos y vi�etas de Mingote que durante d�cadas observaron en silencio las tertulias de escritores y parroquianos. A primera vista, tras su adquisici�n en oto�o de 2025 por el grupo mallorqu�n
Grupo Cappuccino, el local mantiene una escenograf�a reconocible. Pero el decorado es pr�cticamente lo �nico que se mantiene inmutable tras el cambio de manos.El hist�rico establecimiento del paseo de Recoletos, fundado en 1888 y frecuentado durante su historia por nombres como Ram�n Mar�a del Valle-Incl�n, P�o Baroja o Camilo Jos� Cela, ha cambiado tanto de parroquia como de carta en esta nueva etapa. Las tertulias que sol�an ocupar las tardes han dado paso a una oferta orientada al turismo de alto poder adquisitivo, en la que los platos castizos han sido reemplazados por una carta internacional en la que aparecen �nachos con guacamole casero� (23 euros), �wrap de pollo tandoori con patatas fritas� (26,50 euros) o �fish and chips en tempura� (25 euros la tapa y 34 euros la raci�n). Las croquetas de jam�n, uno de los pocos elementos gastron�micos que sobreviven, han pasado de 13 a 16 euros.La transformaci�n no se limita al plato. Tambi�n alcanza la sobremesa, concretamente en el momento de pagar. La cuenta -en cuya cabecera aparece el nombre Cappuccino Gran Caf� y no Caf� Gij�n- se entrega en un d�ptico que promociona la reciente apertura de un hotel del grupo en
Puerto Andratx (
Baleares) y que, en lo esencial, est� redactado en castellano. Con una excepci�n: tanto en la parte inferior como en la central del ticket -donde figura, por ejemplo, un caf� con hielo a 3,90 euros- aparece exclusivamente en ingl�s la leyenda �service not included� (�servicio no incluido�, en castellano), acompa�ada en la primera de las ocasiones de �suggested gratuity� (que se traducir�a por �propina sugerida�, en nuestro idioma). A continuaci�n, el propio recibo calcula cu�nto ascender�a la cuenta si el cliente a�ade una bonificaci�n del 5%, del 10% o del 15%.El formato recuerda al sistema habitual en la hosteler�a estadounidense, donde una parte sustancial de los ingresos del personal depende de las propinas. En Espa�a, sin embargo, el marco normativo es distinto. Seg�n advierte la Organizaci�n de Consumidores y Usuarios, �cobrar por el servicio de mesa o por el cubierto es ilegal; est� impl�cito en el propio servicio de hosteler�a�. En la misma l�nea, el Real Decreto Legislativo 1/2007 establece que el precio ofrecido al consumidor debe ser final, completo y comprensible, con todos los conceptos incluidos y sin recargos no advertidos previamente. En la Comunidad de
Madrid, la normativa concreta que los precios en hosteler�a son �globales�, lo que incluye tanto impuestos como el coste del servicio.La reapertura del establecimiento se produce cinco meses despu�s de su venta por parte de la familia Escamilla a Juan Picornell Rowe, un empresario mallorqu�n que, a trav�s de la empresa Matriz Servicios de Catering y Franquicias SL (con m�s de 2,1 millones de euros en beneficios y 85 millones de euros en activos), controla las 22 sociedades en las que tiene fragmentados sus negocios. Entre ellas, se encuentra el Cappuccino
Madrid SLU, que gestiona el nuevo Caf� Gij�n del que sus propietarios sostienen que el local �conservar� la esencia que le ha acompa�ado a lo largo de su historia� y que contar� con una programaci�n cultural vinculada al arte, la literatura, el cine y la m�sica.