La ceguera vegetal es una constante de la sociedad actual, denuncia
Eduardo Barba, comisario de la muestra La botánica en el arte del
CaixaForum Girona. Un mal que sobre todo afecta a las ciudades, donde a duras penas se conocen las cuatro plantas que crecen en calles y plazas. Pese a ello, en los últimos años ha crecido el interés por reconectar con la naturaleza a través de talleres botánicos y de arte floral, que incluyen la creación de terrarios, ramos y herbarios.En el barcelonés barrio de
Gràcia,
Gerard Lloret ha sabido aprovechar este fenómeno. “Desde niño, he estado familiarizado con el campo porque mi familia tenía una granja en
Estavill, en el Pallars Jussà. Además de Administración de Empresa, terminé estudiando Jardinería, una formación que me dio las bases para fundar
JungleMows”, explica. En pandemia, comenzó a impartir cursos de terrarios y kokedamas en distintos espacios de la ciudad hasta que hace un año adquirió su propio establecimiento en la calle
Verdi. Por allí pueden llegar a pasar unas sesenta personas a la semana. “Tocar tierra es muy terapéutico. Ayuda a reflexionar y bajar revoluciones y, al mismo tiempo, te reconecta con la naturaleza a una escala micro, de modo que luego respetas más el entorno”.“Tocar tierra es muy terapéutico. Ayuda a reflexionar y bajar revolucione”, considera Gerard LloretA menos de diez minutos andando, una coqueta floristería tiene encandilado al barrio con sus ramos y, más recientemente, sus cursos de arte floral. “Mi madre tenía un centro de jardinería en la zona alta, pero tuvo que cerrarlo. Entonces, una buena amiga que vivía encima de este local le dijo que estaba vacío y lo cogió. De aquello hace 25 años”, explica
Xavier Montardit, al frente de
Muguet junto a su pareja,
Manel Canonge. Después del confinamiento, este licenciado en Biología y florista observó que la gente estaba hambrienta de experiencias y comenzó a impartir talleres de ramos y coronas de flor seca y fresca, a los que después se sumaron otros realizados por colaboradores externos, como el de acuarela botánica. Visto el éxito, cogieron otro establecimiento en la misma calle para usar de almacén e impartir estas clases a las que asiste gente de
Barcelona, pero también de Terrassa, Collbató y del área metropolitana en general. “Todo el mundo sale contento. Tocar flores se convierte en una especie de detox digital . También para mí: aunque a veces me da pereza impartir el taller, siempre salgo mejor de lo que he entrado”.
Xavier Montardit da clases de ramos y coronas en su floristeríaÀlex GarciaMientras tanto, la arquitecta y artista floral Elena Ivars ( @carabassa_crafts en Instagram) se ha especializado en la creación de herbarios con flores y plantas recogidas por los alrededores de la ciudad, desde diente de león a asfódelo, malva y otras “malas hierbas”. Empezó cultivar el arte de prensar plantas en su pueblo natal, Xixona, en Alicante. “Quería hacerle un regalo especial a mi sobrina y decidí recoger flores para hacerle un herbario personalizado. Gustó mucho y ahora me dedico a ello el 100% de mi tiempo”, cuenta. Además de venderlos (sus creaciones estarán en el Flors de Mercat los próximos 11 y 12 de abril), enseña cómo hacerlos en un coworking de Poblenou llamado Al Mar. “Lo hago un poco didáctico; hablo de las flores que utilizo y muestro cómo se prensa cada una de ellas”.Estas propuestas se combinan con las que organizan instituciones como el Museu de les Ciències Naturals, que ofrece visitas por el Jardí Botànic y el Terrat Viu o la exposición Darwin Botànic en el Hivernacle de la Ciutadella. La Biblioteca de Collserola, en Vallvidrera, cuenta con un club de lectura de la literatura de naturaleza, mientras que el Monasterio de Santa Maria de Pedralbes, en Les Corts, tiene programado para este abril un taller para aproximarse al huerto desde el arte. Ya en la Costa Brava, en Girona, la iniciativa L’Horta de la Viola invita a través de diversos cursos a profundizar en la floricultura ecológica o el arte y la gastronomía floral.Periodista especializada en cultura y ocio. Máster en Humanidades por la UOC y graduada en Periodismo por la UIC